Correa se lamenta en un lance del Sevilla-Atlético
Correa se lamenta en un lance del Sevilla-Atlético

Contra el Ujpest, en la Triana húngara y sin Correa

Esperar que el jugador argentino rompiera con Pablo Machín, no habiéndolo hecho con cuatro entrenadores, era una prueba de fe inasumible para los técnicos
Por  9:34 h.

Al igual que el Guadalquivir separa a Sevilla de Triana, el Danubio une a Buda y a Pest, dos ciudades que hasta 1873 iban a su bola. Estaban tan separadas como los sevillistas esta semana tras conocerse el traspaso del argentino “Tucu” Correa al Lazio romano. Y es que pese a su gris singladura en el Sevilla, el exterior no sólo tenía sus seguidores por Nervión, sino que estos le consideraban el valor más sólido para un pelotazo futuro. Clase le sobraba al chico, tanto como mandanga.

Esperar que rompiera con Pablo Machín como no lo había hecho con Sampaoli, Berizzo, Montella y Caparrós era una prueba de fe que los técnicos sevillistas no estaban dispuestos a asumir, de ahí su vuelta al mismo fútbol, el Calcio, desde el que salió como promesa emergente rumbo a LaLiga. Sólo si cambiara de actitud profesional podría aventurarse que el Sevilla le ha regalado al Lazio un cheque en blanco.

La marcha de Correa, la incorporación a los entrenamientos de Sergi Gómez y Gagnon, la recuperación de Amadou, las decenas de delanteros que están a punto de firmar todos los días y la compulsiva compra de acciones por el grupo del presidente, han relegado el partido de vuelta de la previa de la Liga Europea a nota a pie de página en los espacios  informativos. Ayudó mucho a ello el 4-0 de la ida, que convirtió la cita de esta noche en la Triana húngara en un bolo veraniego de pretemporada con árbitro internacional.

A la vista de que antes de la Supercopa en Tánger, frustrado el duelo contra el Arsenal, el equipo sólo disputará un amistoso contra el Extremadura (“ya verá como juega el día 4, al igual que el Barcelona”, reprochaba Luis Rubiales sin caérsele la cara de vergüenza), hay interés por corroborar si lo visto hace una semana en el Sánchez-Pizjuán, ahora con algún mundialista ocupando plaza en el once, tiene continuidad lejos de casa: un grupo muy abierto, bien trabajado tácticamente, volcado al ataque, percutiendo por las bandas y con los pases en largo, y con continuo movimiento sin balón de los hombres más adelantados. El nuevo Sevilla.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla