Real MadridBale piensa en un futuro blanco

El club le presentará las ofertas que lleguen por él, pero no le presionará. Valora su rol clave en muchas finales. La Premier puede ofrecer 120 millones

Tomás González-Martín
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La visión del Real Madrid que tiene Bale es muy distinta a la que sienten los aficionados y la prensa. Es británico, frío, procede de una cultura diferente, donde todo se observa sin tanta acritud, donde no se comprende este mundo cainita de la crítica cruel. En la Premier se aplaude al futbolista aunque se pierda con claridad. En España se le pita. El galés observa como todo el mundo le coloca en el primer puesto de la parrilla de salida del Real Madrid. Y el futbolista se desmarca de las especulaciones y manifiesta que quiere quedarse en el club . Con Zidane ha hecho borrón y cuenta nueva.

Bale renovó el 30 de octubre de 2016 por seis años, hasta 2022, porque su deseo es «hacer su carrera aquí», señalan sus allegados. «Cuando firma un contrato no piensa en especular para marcharse dos años más tarde, como hacen otros», advierten quienes están a su lado. Es otra mentalidad. Rubricó ese segundo acuerdo con la entidad con 27 años, en julio cumple la treintena y desea continuar.

Hubo tensión entre Zidane y Bale en 2018, pero el técnico ha roto ese muro, dialogó con él e hizo borrón y cuenta nueva. El galés se siente bien

El Real Madrid conoce las pretensiones del jugador, confirmadas por su agente, Jonathan Barnett, que culpa a la prensa española de los ataques constantes a su representado. «Gareth se encuentra a gusto en el Real y no tiene pensado marcharse», advierte el apoderado, famoso por sus declaraciones crudas y altisonantes.

Éxitos y ausencias

Lo que sí hará la entidad madridista es presentar a Bale todas las ofertas que lleguen por él desde la Premier, mercado en el que cotiza bien. Su precio en Inglaterra puede alcanzar los 120 millones. Esas propuestas que se sumarán a las que Barnett reciba personalmente. También se le expondrá cualquier hipótesis de intercambio con otro futbolista si el equipo de turno pidiera una operación de esa índole. Pero no se le presionará para que se vaya. La cúpula del club valora su aportación decisiva en los títulos conquistados en esos últimos seis años.

Bale decide su futuro: si desea irse, tendrá la puerta abierta. Pero piensa que puede ser importante en el proyecto del francés

Los dirigentes poseen una opinión muy distinta a la del aficionado y a la de mucha prensa respecto al rendimiento de Bale. Reflexionan que ha sido acribillado mediáticamente durante las seis temporadas que lleva en la casa, porque el precio de su traspaso, 101 millones, plusmarca mundial en su momento, incitaba a ello. El Real Madrid analiza que su fútbol ha sido decisivo en muchos partidos. Destaca sus goles en la final de la Copa del Rey ganada al Barcelona en Mestalla, en la final de la Champions de Lisboa, en el Mundial de Clubes frente a San Lorenzo de Almagro y en la última final de la Champions frente al Liverpool. También se resalta su diana clave ante el Manchester City en las semifinales de la Copa de Europa 2016, preludio de la victoria en Milán. Y sus pases determinantes a Ramos en esa final de San Siro y a Isco en la Supercopa de Europa conquistada ante el Manchester United de Mourinho.

Ha sido dosificado

Los datos de los aciertos de Bale se topan con una irregularidad manifiesta, alimentada por las veintiséis lesiones que ha sufrido desde que llegó al fútbol español, que le han impedido saltar al campo en 71 ocasiones. En seis campañas ha jugado 224 partidos, ha marcado 102 goles y ha dado 63.

El británico ha participado en 35 encuentros esta temporada, pero realmente ha competido 2.239 minutos, lo que significa 25 partidos completos. Lleva catorce tantos y ha dado cinco. Las lesiones han exigido su dosificación, sin forzarle a disputar los noventa minutos totales, pues las dolencias llegan en el último tramo de cada enfrentamiento.

A su favor cuenta con actuaciones brillantes en finales clave. Desde la cabalgada en Mestalla para dar la última Copa del Rey, su gol en Lisboa para la Décima hasta la chilena contra el Liverpool

La postura de Bale de continuar en el Real Madrid ha superado el listón de Zidane. Jugador y entrenador vivieron una situación de tensión durante la campaña anterior, generada por la suplencia del extremo. Cuando el «once» decidió la Champions en Kiev, con dos goles, expresó que meditaba su marcha, porque quería jugar y no vivir media temporada en el banquillo. El adiós de Cristiano frenó esa idea. Ahora, el retorno del técnico francés era una prueba de fuego. Zidane acabó con el problema. Dialogó con Bale y con todos sus hombres y les explicó que olvidaran todo lo sucedido antes, incluidos los títulos, para empezar de cero. El galés fue titular en el reestreno de «Zizou», frente al Celta, y anotó un tanto. Le explicó a Barnett que se sentía a gusto. Ahora mismo piensa que puede ser un futbolista importante en el nuevo proyecto de Zidane . Varane y Marcelo también están en ese proyecto.

Bale tiene la potestad de su futuro. Si desea irse, tendrá la puerta abierta. Si decide quedarse continuará. Quedan cinco meses de mercado.