Real Madrid

Los fieles echan un cable

Benzema, Modric, Varane y Reguilón lideran la reacción en el campo y dan un voto a favor de Solari

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La noche de Solari fue dura. Su mensaje y la arenga de Sergio Ramos en el vestuario no fueron suficientes inicialmente para inyectar ánimo en los hombres que iban a ser titulares frente al Valladolid. Las frases de aliento del intermedio sí surtieron efecto. El entrenador y el capitán, sancionado, exigieron a los futbolistas una reacción y los veteranos del equipo encabezaron el camino de la remontada. Benzema anotó dos goles tras su sequía y el Real Madrid adquirió la normalidad tras dos semanas de tormenta. Los fieles a Solari le mantuvieron en el puesto tras un primer tiempo de enorme sufrimiento. Falta por ver si es suficiente.

El argentino se sintió respaldado por sus hombres en el José Zorrilla; Ramos apoyó a sus compañeros tanto antes del encuentro como en el intermedio, cuando el marcador señalaba el empate a un gol

Los consejos de Solari en la primera parte no tuvieron respuesta de sus pupilos más fieles, y no porque no quisieran, sino porque no podían. El cuadro pucelano atacó con ganas durante media hora y los jugadores madridistas no respondían. Tardó el argentino en salir del banquillo y dar órdenes desde el borde del terreno de juego. Y tardó todavía más el Real Madrid en introducirse en el juego. El Valladolid parecía un ciclón. Reguilón era el único que mordía a los contrarios y fue amonestado, probablemente por salirse del guión.

Los primeros treinta minutos fueron de preocupación para el conjunto visitante. No había un líder en el campo. Benzema exigía movilidad y rapidez en las transiciones. Cuando el Valladolid marcó el primer gol, tras fallar un penalti, los hombres de Solari, sus fieles, comenzaron a pensar que había que dar un vuelco al problema.

El orgullo y la profesionalidad salieron a relucir en el Real Madrid. Sin realizar un buen partido, el equipo madrileño tomó el mando del duelo y empató en su segunda jugada de ataque. Desde entonces controló la pelota y la paseó de un lado a otro en busca de huecos, mientras el rival se encerraba con nueve hombres atrás. Benzema salía del área para ayudar a crear.

Reguilón, Ceballos, Modric, Varane, el propio Benzema y Odriozola, culpable del penalti fallado por los locales, eran los protagonistas en ponerle brío al fútbol. Las invocaciones a la reacción en el intermedio del duelo, con Solari y Ramos al mando, se hicieron notar por fin en el marcador. Karim anotó el segundo gol madridista al tomar la responsabilidad de lanzar el penalti. Y el francés aseguró la victoria con la tercera diana del todavía campeón de Europa, que mantuvo su dominio territorial del encuentro hasta el final, cuando Modric puso la puntilla.

Los profesionales que han estado con Solari desde el primer día le sujetaron en el cargo en un momento muy crudo. Todos sabían que no solo se jugaban la credibilidad ante la situación del entrenador. Había muchas miradas encima de ellos para juzgar su actuación en un momento tan complicado, con el técnico señalado. Algunos también se jugaban su porvenir. Había que demostrar profesionalidad en esta fase tan ruda de la temporada, con mucho que perder y muy poco que ganar, sin títulos a la vista y con el único reto de ser segundos en la Liga, por orgullo, por amor propio.

El argentino se sintió respaldado por sus hombres en el día más difícil de su etapa al mando del Real Madrid.