Real Madrid

Florentino Pérez recupera a su amuleto, Zidane

El presidente del Real Madrid: «Vuelve el mejor técnico del mundo». Zizou: «Tenia ganas de volver, veía desde fuera a mis jugadores y no estaba contento»

Tomás González-Martín
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De nuevo trabajan juntos juntos para llevar al Real Madrid a buen puerto. Florentino Pérez analiza que Zidane ha sido el mejor acierto de su vida en el mundo del fútbol. Lo fichó como futbolista hace dieciocho años y con él ganó la Champions en Glasgow. Le nombró entrenador del primer equipo hace tres inviernos y le dio otras tres Copas de Europa, una Liga, la Supercopa de España y las Supercopas de Europa y Mundiales de Clubes que disputó al frente del banquillo. El francés se marchó el 31 de mayo del año pasado porque él «necesitaba un cambio» observó que ese gran equipo no tenía la gasolina suficiente para continuar en el sendero de la victoria si no venían refuerzos importantes. Florentino Pérez le ficha ahora por tercera vez para sacar al conjunto blanco del marasmo. Le ofrecerá los refuerzos necesarios. El máximo responsable de la entidad da un golpe sobre la mesa ante la afición madridista para escapar de la decepción sufrida en las dos últimas semanas.

« Eres el mejor entrenador del mundo y vuelves a tu casa, nunca olvidaré el día que pudimos ficharte», señaló Florentino Pérez al anunciar el retorno de su talismán. El dirigente vestía su traje azul oscuro, impoluto. Su mejor adquisición de la historia se presentó con pantalones pesqueros, las canillas al aire y una frescura que suscitó las risas de todos: «Yo también hice cosas mal. Gané la Champions el año pasado, sí, pero perdimos la Liga y la Copa muy pronto y yo estaba al mando». No hay nadie más crítico consigo mismo que «Zizou». Para el máximo responsable de la empresa es una de las personas más honradas que ha conocido. «Me llamó el presi hace cinco días y no me podía negar al mejor club del mundo, al equipo que más quiero. Decir esto molesta a muchos, pero es la verdad». Las risas conquistaron otra vez la sala de prensa. Y volvieron cuando rubricó: «Tenía ganas de volver, durante estos nueve meses he cargado baterías».

Florentino Pérez ha conseguido que Zinedine, ese hombre que le firmó su primer fichaje en una servilleta, acepte venir ya, sin nada que ganar en el césped, para coger el timón de la nave y enderezarla. «Vuelvo con todo mi equipo de siempre y el objetivo es acabar muy bien estas once jornadas que restan y después pensaremos en la siguiente campaña». El marsellés viene a levantar la moral de la plantilla ahora mismo y coger estas riendas para comenzar la próxima temporada con las máximas aspiraciones.

Le decían gracias

«Hemos ofrecido a Solari quedarse en la que es su casa», advirtió Florentino Pérez al despedir al argentino del cargo. Zidane habló de este curso tan duro para sus dos predecesores, Lopetegui y Solari: «He visto todos los partidos y ahora quiero ponerme a entrenar ya y hablar con los jugadores». El mito del madridismo fue elocuente al valorar la situación de Isco, Bale y Marcelo a lo largo de estos nueve meses: «Yo no voy a hablar de lo que pasó con uno y con otro. Voy a trabajar con todos». El francés firma hasta 2022.

Solari sabía que podía ser destituido y convocó entrenamiento el lunes para despedirse de los jugadores. El fichaje de Zidane y su cese se hicieron oficiales por la tarde. El nuevo técnico, el viejo conocido de todos, quiere ponerse el mono de trabajo hoy, tras 284 días sin aparecer por su despacho de Valdebebas. Todos los directivos deseaban el regreso de Zizou y el anhelo se ha hecho verdad. «Ojalá pueda ser verdad», comentaban en Valladolid algunos integrantes de la Junta. Veinte horas más tarde era oficial.

Zidane habló de los comentarios que escuchó a lo largo de este periodo desconectado de la tensión del banquillo: «La gente me veía por la calle y me decía gracias, pero yo también hice cosas mal ¿eh?», subrayaba con su humildad.

Toda la cúpula presente

Amancio, Raúl, Roberto Carlos, Butragueño, Arbeloa y toda la cúpula del Real Madrid estuvieron presentes en el retorno del hijo pródigo. Era una puesta en escena que evocaba que el Real Madrid se remangaba para ponerse a trabajar y volver a luchar por los títulos tras un invierno de sufrimiento.

«Va a haber cambios», avisó el preparador francés para ilusionar todavía más al madridismo. «Desde fuera ha sido difícil ver al equipo esta temporada», admitió con franqueza. Sus dos colegas no tuvieron fortuna. «Vi los partidos en el estadio, he vivido en Madrid y me he sentido como si continuara dentro», remató.

Sincero, destacó: «Yo desde fuera veía a ‘mis jugadores’ y no estaba contento. No podía decirle que no al Madrid. Pero no tenía ninguna deuda con el club, cuando me marché fue lo mejor para todos», señaló. «Lopetegui y Solari lo que querían era hacer lo mejor posible para el equipo. Ha salido como ha salido y yo no me voy a meter en eso. Ahora hay que mirar adelante».

Florentino Pérez valoró este anhelo de nuevas esperanzas al lado de su amuleto francés: «Los madridistas hemos vivido juntos una de las etapas más brillantes de la historia, comparable al Madrid de Bernabéu, Di Stéfano o Gento. Llevamos más de mil días como campeones de Europa. Somos conscientes de que atravesamos un momento complejo y adverso, pero estos jugadores han dado a este club triunfos inolvidables en estos últimos años».