Vídeo: El Real Madrid se despide de Montreal

Mercado de fichajesEl Real Madrid rehace sus planes de verano

Asume que algunas de sus ideas primitivas igual no son viables y activa otros caminos

Actualizado:

A 44 días del cierre del mercado de verano, el Real Madrid sigue con la fábrica a todo humo. El mes de junio sirvió para dejar el plan de altas casi cerrado, a la espera del objetivo más complicado -Pogba-, y desde entonces los esfuerzos se han centrado en la operación salida, pero tras tres semanas de intenso trabajo, el club blanco empieza a ser consciente que sus planes primitivos puede que no salgan todos adelante.

Vendidos Marcos Llorente (Atlético), Theo (Milán), Raúl de Tomás (Benfica) y Kovacic (Chelsea), y cedidos Reguilón (Sevilla), Luca Zidane (Racing), y Odegaard (Real Sociedad), el club blanco tiene actualmente a 30 jugadores en nómina del primer equipo, situación que le obliga a desprenderse de, al menos, cinco más. Pero no será tarea fácil.

A 19 de julio, y con el stage de pretemporada en Canadá ya finalizado, el Real Madrid tiene aún deberes importantes por hacer, y algunos de ellos puede que no tengan solución. Es el caso de Gareth Bale, enquistada su salida hasta el punto de comenzar a valorar su permanencia en la primera plantilla. Sin ofertas por el jugador galés, ni intención por parte de Gareth ni de su polémico agente Jonathan Barnett, de buscarse equipo, al Madrid podría no tener otra salida que contar con él para el curso 19-20.

El club de Concha Espina no tiene intención ninguna de regalar jugadores, como ya contó este periódico el pasado mes, y no ha cambiado de pensamiento. El Madrid considera que Bale tiene un precio de mercado cercano a los 100 millones de euros que pagó por él en 2013, por lo que si ningún club está dispuesto a abonar esa cifra, se quedará en la capital de España. Luego será Zidane quién decida qué rol ocupará en la plantilla, pero su poca afinidad con el técnico francés no va a hacer que el Real Madrid le malvenda.

Su caso es similar al de James. El colombiano tampoco hace migas con Zidane, pero si no hay un club que pague los 50-60 millones en los que le ha tasado el Real Madrid, no se moverá: «O lo vendemos este verano o se queda. Ya no habrá otra cesión», desvela un importante empleado del club a este periódico. El lunes 29, el cafetero deberá presentarse en Valdebebas, a la espera de que el Atlético, el principal candidato a llevárselo, presente una oferta formal acorde a las exigencias del Madrid.

Dudas con Ceballos

Ceballos tampoco es seguro que vaya a salir. Todo dependerá de cómo evolucione el plan de bajas en el centro del campo. La dirección deportiva confía ciegamente en el utrerano, y aunque Zidane no le quiere a su lado, deshacerse del mejor jugador del Europeo sub 21 es un lujo que no se va a tomar el Madrid.

En los tres casos, Zidane no ha torcido la boca. El entrenador galo sabe que el mercado siempre es inflexible con el equipo blanco y, con los tiempos que corren, aún más. Le gustaría no tener a Bale, James y Ceballos en su nuevo Madrid, pero si finalmente no es así, cambiará el chip y buscará sacar lo mejor de ellos, que será lo mejor para su equipo.

Puestas sobre la mesa las complicaciones del mercado, el club también abre nuevos caminos. Si Asensio y Casemiro eran intransferibles hace dos meses, hoy se escucharían ofertas atractivas por ellos. Sigue siendo prioritario hace caja y ya casi nadie es intocable. Conmo no lo fueron nunca Lucas e Isco, jugadores que a Zidane le encajarían pero por los que también se estudiaría una buena oferta.

Los que tienen muy pocas opciones de seguir son Mariano, Vallejo, Mayoral. A los tres se les ha hecho saber que no se cuenta con ellos y a diferencia del resto del resto de casos, la grada sería su único lugar la próxima temporada.

El último caballo de batalla está en la portería. Fuera ya Luca, el Madrid quiere que Keylor sea el segundo y que Lunin vuelva a ser cedido, pero no se fían del costarricense. Sus exigencias económicas hacen casi imposible su salida del club, pero no concretarán el préstamo del ucraniano hasta tener bien atado que Navas no se moverá.