Real Madrid

Pogba, imposible «dream»

El Manchester United no fichó un centrocampista y su traspaso al Real Madrid se antoja una quimera

Tomás González-Martín
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Cara seria, la música muy alta, sentado en su coche sin contestar a las alcachofas que entraban por la ventanilla de su deportivo como si fueran invasores extraterrestres. Los portadores de los micrófonos le preguntaban si se marcharía al Madrid y el semblante de Pogba respondía sin hablar.

La Premier echaba el telón al mercado de fichajes y el Manchester United no había permitido al francés firmar por el «Real». El enfado del centrocampista crecía porque el club inglés ni siquiera había contratado a otro jugador en su posición, por si la operación solicitada por Zidane podía llevarse a puerto antes del 2 de septiembre.

Pogba está preocupado, porque Zidane le concedía el mando de un equipo como el Real Madrid y esos trenes pasan pocas veces por la vía de la vida

Woodwaard, consejero delegado del United, no contrató ni a Eriksen, ni a Coutinho, ni a Bruno Fernandes, apadrinado por el superagente del fútbol, Jorge Mendes. La inactuación era toda una respuesta a Mino Raiola, agente de Pogba. En estas condiciones, se antoja muy complicado que pueda ser traspasado al club español antes del 2 de septiembre.

«Pogba cuesta 200 millones», y se acabó

El Manchester no quiere vender y lo ha demostrado con hechos desde el primer momento. Raiola llevó muy mal esta gestión al hacer público ante la prensa el anhelo del jugador de marcharse. En Old Trafford sentó mal que pagaron 110 millones por el francés hace tres años, le ofrecieron un contrato por cinco y nada más firmarlo salió el apoderado del mediocampista con un mensaje: «Hay que estar tres años e irse». Dicho y hecho. Ha pasado el trienio y el agente italiano forzó la máquina con declaraciones para conseguir el traspaso. En vez de gestionar en secreto, en privado, utilizó la presión mediática. Woodaard le esperaba. Y este contragolpe es la consecuencia. Hay que cumplir lo firmado.

Raiola solicitó entonces al consejero delegado del Manchester que pusiera un precio a Pogba. El Real Madrid contactó con el club inglés para saber el coste de la operación. Y la respuesta dejó patente la postura de los hermanos Avram y Joel Glazer, dueños de la entidad, con Woodwaard como portavoz y director gerente: «Pogba cuesta 200 millones de euros». La conversación con la casa blanca duró muy poco, solo dos minutos.

No había más que hablar. El equipo español quería incluir algún jugador, como Bale o James, si la operación fuera factible. No estaba dispuesto a pagar más de 90 millones por el francés. Quedó patente que los ejecutivos del viejo Trafford no querían abrir la puerta a la negociación. No deseaban dialogar, porque eso significaba ceder y no estaban dispuestos a rebajar un euro el precio.

El «transfer request»

La Premier ha cerrado su periodo de adquisiciones, el Manchester no se ha movido y la situación se ha enquistado. Es muy complicado que el centrocampista venga al Real Madrid de Zidane, tal y como las tres partes desean: futbolista, club español y entrenador. Falta la parte principal, la cuarta, el United, el dueño de los derechos del futbolista. Y Woodwaard ha dicho «no». Al menos hasta hoy.

Ahora, Pogba puede solicitar el «transfer request», la petición pública ante la Federación Inglesa para que le traspasen a un sitio concreto, pero es una solicitud, un ruego, no obliga a nada, ni a nadie. Esa decisión será un argumento más de confrontación entre el futbolista y su empresa. Al campeón del mundo no le importa, porque observa que se escapa una oportunidad de oro. De momento.

«Paul», así le llama Zidane, sueña con venir al Real Madrid porque su compatriota quiere que sea el líder del centro del campo, su motor, el pulmón que le falta en la línea media. El jugador desea venir porque el técnico pone un equipo de tanto nivel en sus mandos, para dirigirlo. El mediocampista está preocupado, porque conducir los mejores trenes son ocasiones que pasan pocas veces por la vía.