Real Madrid

La quinta del Castilla que rozó la gloria

Boskov y Juan Santisteban hicieron una gran labor con aquel Real Madrid de chavales de 21 años que cayó ante el Liverpool. Faltó el gran premio

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN
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Tras resolverse el secuestro del inolvidable Quini, el atraco al Banco Central de Barcelona, protagonizado por la banda de José Juan Martínez, «El Rubio», el 23 de mayo de 1981, mantuvo a España en vilo en las horas previas de aquella final. Se enfrentaban «el Liverpool, un equipo curtido» que había ganado el torneo dos veces unos años antes, y un Real Madrid «bisoño, integrado por futbolistas de la cantera» que tomaban el relevo de Benito, García Remón y Miguel Ángel.

Vujadin Boskov y Juan Santisteban realizaron la revolución con tiento, con acierto. llegaba una hornada muy joven. merecieron algún título, pero las lesiones destrozaron al equipo en el momento clave y se quedaron a las puertas de ganar la Copa de Europa y la Liga

Vujadin Boskov y Juan Santisteban dirigieron aquella revolución de la plantilla con tiento y acierto. Era un cambio. En medio del proceso pudieron ganar la Liga y la Copa de Europa. Se merecieron algún título, pero no tuvieron fortuna. las lesiones destrozaron al grupo en el momento clave.

Un mes antes de la final de la copa de Europa, el 26 de abril, el equipo perdió la Liga en el último segundo, cuando Zamora consiguió el empate de la Real Sociedad en Gijón mientras Juanito caminaba de rodillas en Valladolid, tras ganar 1-3, creyendo que el partido de Gijón acabó 1-1 y eran campeones. Cruel engaño. Y mal fario.

Agustín Rodríguez: «Yo solo tenía 21 años y la derrota me perjudicó en mi carrera. Había que buscar un patito feo y fui yo»

En ese ambiente, este Real Madrid en remodelación quería volver a hacer historia en Europa quince años después del éxito de 1966», rememora Agustín, relevo de Miguel Ángel y García Remón en la puerta. Habían ascendido al primer equipo los muchachos que llevaron al Castilla a la final de Copa ganada por «esos mayores que ahora eran nuestros compañeros». ABC ha dialogado con Agustín y otros cuatro hombres que disputaron la final. Los también noveles García Navajas, Sabido y García Cortés, más un líder del plantel, Santillana, para revivir una noche muy extraña.

Santillana: «Jugamos con tres lesionados, Stielike, Juanito y Cunningham, y un error nos hizo perder»

«Yo tenía 21 años y la derrota en aquella final, no sé por qué, me perjudicó en mi carrera», destaca Agustín. «Había que buscar un patito feo y el elegido fui yo. Éramos un equipo repleto de canteranos y se nos trató injustamente», critica el gallego. «Estuve diez años en el primer equipo y nunca recibí la confianza para ser titular. Mendoza no me dejaba marchar yrecuerdo que me ofreció renovar en la sede de ABC, cuando Butragueño recibió el ABC de oro. Tuve ofertas de Inglaterra, del Valencia y del Deportivo. Al cabo de diez años me fui al Tenerife. Pero aquella final, que pudimos ganar si Camacho acierta con su vaselina, nos marcó. Pelé me dijo días antes que el favorito era el Liverpool y todo estuvo igualado hasta que llegó ese gol postrero. Cunningham jugó lesionado. No se nos valoró».

Andrés Sabido: «Se habló de los García con desprecio, es muy injusto»

Santillana se lamenta del mal estado físico de futbolistas clave ante la final soñada: «Queríamos recuperar la Copa de Europa para el club y tuvimos la mala suerte de las lesiones que sufrían jugadores importantes. Boskov pidió a Stielike disputar la final a pesar de sufrir un tirón la semana anterior al partido. Cunninghan también jugó lesionado. Y Juanito tenía problemas en una rodilla. En el campo no estaba el verdadero Real Madrid. Luego, fue un duelo muy igualado. Yo esperaba llegar a la prórroga y los penaltis, pero un error nos derrotó. Perdimos la Liga en el último instante y la Copa de Europa también. Espero que el Real Madrid gane ahora al Liverpool y hacer historia con cuatro Champions en cinco años».

«El lechero Samy Lee»

Los jugadores recuerdan que «el lechero Samy Lee (le llamaban así por su piel blanca) persiguió a Stielike los noventa minutos». El alemán, roto, no pudo más. «Todos los factores estuvieron en contra», subraya Santillana.

García Navajas: «Fue un año sin suerte, aspiramos a tres títulos, la Copa de Europa, la Liga y la Copa, y al final no obtuvimos nada»

Sabido destaca la minusvaloración que sufrió aquel Madrid que rozó la gloria: «Éramos una plantilla repleta de jugadores de la casa, con dos extranjeros, Stielike y Cunningham, y se habló con desprecio del Madrid de los García, como si eso fuera despectivo. Yo estoy orgulloso de alcanzar la final con aquellos chicos. La quinta del Buitre nunca llegó a una, nosotros sí».

García Cortés: «Debutamos con la camiseta de Adidas, con las tres rayas, todo era distinto, el ambiente de la final se enrareció»

Todos los noveles de aquel plantel se reivindican tras soportar décadas de menosprecio. García Navajas entra duro: «Éramos unos chavales, no éramos titulares. Teníamos entre 21 y 22 años y sabíamos que quien marcara primero sería campeón. Fue la temporada de la mala suerte. Pudimos ganar todos títulos y no logramos nada».

García Cortés no despejó un balón y Kennedy marcó. Le pone buena cara a la derrota: «Fue un partido muy especial. Era la primera vez llevábamos las tres rayas de Adidas en la camiseta. Todo era distinto. También nos decían que nos pusiéramos las botas de la marca. Todo eso enrareció el ambiente. Estoy orgulloso de lo que hicimos, porque lo dimos todo y estuvimos a punto de hacer historia».