Real Madrid

Reguilón y Odegaard tienen billetes de ida y vuelta

El Real Madrid cede a sus jóvenes valores para curtirlos y integrarlos la próxima temporada en el primer equipo

Tomás González-Martín
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El 19 de mayo, finalizada la Liga, había cuarenta futbolistas pertenecientes a la primera plantilla del Real Madrid. Después de un trienio triunfal y de una mala temporada, el club debía tomar decisiones drásticas de futuro. Necesitaba realizar fichajes para potenciar un equipo desgastado por los años y tenía que seleccionar quienes son los jugadores con futuro, para quedárselos, y quienes no tendrían sitio en el conjunto, para hacer caja con ellos y aligerar un cuartel con un excedente de cupo extraordinario. Traspasó a Marcos Llorente, Mateo Kovacic y Raúl de Tomás. Y la dirección deportiva eligió a los mimbres de los que no se desprenderá: Reguilón, Martin Odegaard, Achraf, Óscar y Dani Ceballos.

Sergio Reguilón: la pasada campaña disputó 21 partidos con el Real Madrid. Lopetegui y Solari le dieron continuidad

Los cuatro primeros han sido cedidos sin opción de compra, con billete de vuelta. El quinto está pendiente de destino. Reguilón y Odegaard firmaron ayer su salto provisional al Sevilla y a la Real Sociedad. El marroquí Achraf continúa en el Borussia Dortmund, donde ha madurado como un gran lateral de ambos flancos. Óscar sigue una campaña más en Leganés. El objetivo es que adquieran experiencia al máximo nivel con el fin de retornar el próximo año preparados para militar en el primer equipo.

Lopetegui ascendió a Sergio Reguilón

Tapado por Mendy y por Marcelo, a quien Zidane quiere recuperar como sea, Sergio Reguilón luchó por quedarse en el Real Madrid hasta que le convencieron de su difícil situación. Le aconsejaron marcharse solo un año, jugar en Primera con una continuidad que no tendría en el Bernabéu y regresar a casa con el crédito de estar listo para ser el lateral izquierdo blanco.

Odegaard: la pasada temporada jugó 39 partidos con el Vitesse holandés, marcó once goles y dio doce

Lopetegui, ahora entrenador del Sevilla, le conoce muy bien. Fue quien decidió que ascendiera a la primera plantilla madridista el verano anterior, tras destacar en la gira estadounidenses. El técnico guipuzcoano ha peleado por tenerle en el equipo hispalense como un préstamo, sin opción de compra, que ha conseguido.

El defensa jugó bien durante los 21 partidos que disputó este último curso, especialmente a las órdenes de Julen y de Solari. Zidane se decantó por Marcelo. Su decisión de irse al Sevilla es inteligente. Lopetegui cree en él y es el mejor camino para lograr su meta de triunfar en el Real Madrid. En su fuero interno, Reguilón sueña con destacar y gustar a Robert Moreno, camino de la Eurocopa. En el Sevilla podrá demostrar sus cualidades.

El noruego cumple etapas

Martin Odegaard las ha demostrado de manera especial esta última temporada, al mando del Vitesse holandés, donde jugó 39 encuentros, anotó once goles y dio doce. En sus dos años precedentes con el Heerenveen disputó 43 partidos. Ha sido el momento de mayor crecimiento del noruego, que solo tiene 20 años. Fichado por el Real Madrid a los 16, esta larga travesía no puede desviar la atención de una realidad objetiva: el centrocampista de los récords de precocidad cumple los plazos para ser un gran futbolista.

Martin ha competido sin parar, es internacional fijo con Noruega y su cesión a la Real Sociedad solo ha sido aceptada por una campaña, aunque el club guipuzcoano quería dos, porque la casa blanca piensa que el nórdico puede dar el salto al primer equipo el próximo verano. Odegaard ha elegido la Real Sociedad, aunque tenía ofertas del Ajax y de Alemania. La razón es que desea examinarse en la Liga que espera sea la suya durante tres lustros, la española.

El Real Madrid vive una era de transición, de un equipo campeón de Europa al lógico relevo por cuestión de edad, y Reguilón, Odegaard, Achraf, Óscar y Ceballos, que será cedido o traspasado con derecho de recompra, aspiran a coger ese testigo a corto o medio plazo. La elección de Reguilón y de Odegaard de jugar en un campeonato tan competitivo como el español delata sus intenciones de mostrar sus cualidades en nuestro fútbol para retornar a la casa blanca sin soportar otras comparaciones, sin incógnitas.