Vídeo: Lopetegui: «Los detalles hay que mejorarlos porque en una final te castigan»

Supercopa de EuropaLa defensa mata a Bale y Benzema

Salió tocado Lopetegui de su estreno oficial, una montaña rusa de emociones pero sin flor

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Pónganse en la piel de Julen Lopetegui. Un obrero del fútbol, primero como portero y después como entrenador, que en los últimos cuatro años ha pegado el salto a la élite de los banquillos, comenzando en el Oporto, luego en la selección española y ahora en el Real Madrid. Digo que pónganse en su pellejo porque las luces del escaparate pueden ser engañosas. No se dejen llevar por el resplandor del primer vistazo.

El sueño de la vida de todo entrenador es ponerse el traje y la corbata con el escudo blanco. Pero hay momentos y momentos. El del técnico vasco no es, a priori, muy cómodo. Viene a un Madrid campeón de cuatro de las cinco últimas Champions, y sin Cristiano, el mejor jugador de todos la historia merengue. Y a los cincuenta segundos de su primer partido oficial, llega el rocoso Atlético de Madrid de Simeone y te mete un gol en una final europea. Y con 2-1 a favor, el rival de la ciudad te remonta y te quita el primer título. Zancadilla importante de inicio.

El error de Marcelo

Salió tocado Lopetegui de su estreno oficial, una montaña rusa de emociones pero sin flor. Esa con la que siempre se argumentaba el trabajo de Zidane. Los graves errores defensivos condenaron el buen trabajo del Madrid. Mención especial para Marcelo. El brasileño lleva una década dándole mucho al equipo, pero también quitándole en contadas ocasiones. Anoche fue una de ellas. Lateral con alma de delantero, fastidió su gran partido con un sombrero que provocó la jugada del empate a dos del Atlético. Tanto psicológico.

Los graves errores de Ramos y Varane también penalizaron a los blancos. Mal ambos en el primer gol de Costa, defendiendo con la mirada y peor aún en el tercer tanto de los rojiblancos, jugando con fuego en la frontal del área propia cuando estaban presionados por cuatro colchoneros. Del pase suicida del capitán, al mal control del francés, y el Atlético listo para aprovecha el regalo y rubricar en dos pases la remontada.

A pesar de la derrota, el partido le dejó un par de buenas noticias al Real Madrid. El club blanco no empieza ni acaba en Ronaldo, ni siquiera tampoco en Zidane, sin desmerecer la figura de ambos, claves en la brillante etapa actual del club. Por eso el exseleccionador no se ha cansado de repetir en pretemporada que está muy feliz con su plantilla. Y, en especial, con Benzema y Bale, los dos futbolistas señalados a recoger el testigo de Cristiano. Vista la pretemporada y la primera parte de Supercopa, el traje de superhéroe portugués no les queda tan mal, aunque aún haya que ajustar las medidas.

Gol de nueve puro

Exhibición de Karim, en uno de sus mejores partidos con la camiseta del Real Madrid. Solo el paso de las semanas dirá si este mes sin Ronaldo es una liberación momentánea o una realidad prolongada en el tiempo, pero el francés está desatado. Su gol, de puro nueve, buscando el segundo palo para rematar de cabeza al palo largo, muestra una faceta altamente demandada a Benzema. Si a su habitual recital de juego de asociación, caída a ambas bandas y asistencias para sus compañeros, eleva su cuantía de goles a una cifra cercana a las treinta dianas, estaremos ante una segunda juventud de Karim. Frente al Atlético si dejamos de lado el resultado, el camino mostrado aventura ese objetivo.

Notable también Bale, hasta que le duró el físico, tirado a la banda derecha, donde a pierna cambiada y sin la figura hercúlea de Cristiano en sus diagonales, busca el billete para convertirse en el nuevo jugador franquicia del Real Madrid. Su arrancada en el primer gol blanco, cabeza arriba para divisar a los compañeros en el área y centro con la derecha muestran un Bale «confiante», que diría su excompañero Cristiano. Es muy llamativo, por lo inusual del hecho y por lo poco que se menciona, como un zurdo tan cerrado como Gareth tiene un manejo tan sobresaliente de su pierna derecha. Si los sóleos le respetan y la cabeza la mantiene alejada de la presión mediática de tener que adquirir el peso de Ronaldo, tiene mimbres para ocupar su lugar. Depende de él.