Real Madrid

Zidane resucita a Bale

El francés se lo lleva a Roma y le da 30 minutos, aunque tuvo poca incidencia el galés

Rubén Cañizares
MadridActualizado:

A 12 de agosto, y con solo veinte días por delante de mercado, la marcha de Bale ya no parece estar tan clara. Cerrados el mercado chino e inglés, sus dos principales vías de salida, el galés ha vuelto a entrar en los planes de Zidane, que ayer se lo llevó a Roma en el último partido de pretemporada del equipo blanco. Es el último giro de guión de un culebrón con un final absolutamente desconocido. Cualquier desenlace es posible. Desde que fiche por el Bayern, necesitado de extremos tras las marchas de Robben y Ribéry, hasta que permanezca en la disciplina blanca aunque sea comiendo pipas un domingo sí y otro también. Todo es posible.

Mientras tanto, Bale salió ayer del ostracismo. Fuera de la Audi Cup y del partido contra el Red Bull Salzbugo, el galés volvió a entrar en una lista, algo que solo había sucedido en el segundo y tercer de los partidos de pretemporada, contra el Arsenal y el Atlético, respectivamente. 45 minutos jugó Gareth ante los gunners, con gol incluido. Ante los colchoneros, fueron 28 minutos sin noticia alguna, como la del resto del equipo en aquel doloroso 3-7. Frente a la Roma, formó parte de la expedición y Zidane le dio 30 minutos, aunque apenas tuvo incidencia en el juego. Destacable un disparo lejano, y una carrera al espacio, control con el muslo para recibir el pase largo de Isco y disparo con el exterior de su pie izquierdo al exterior de la red. Media hora insípida de Bale, que por otro lado ya es mucho más de lo que tuvieron y tendrán James y Mariano, que una vez más volvieron a quedarse en Madrid y cuya salida es el único plan que tiene Zidane para ellos.

También para Bale, pero de estas tres ventas la del galés es la más complicada. El Madrid tomó la decisión a principio de verano de no malvender a ninguno de sus futbolistas y no se ha distanciado de esta postura ni un milímetro. La opción de jugar en China a traspaso cero fue cortada de raíz por el club blanco y de la Premier no llegó nunca ninguna oferta en concreto. En esta tesitura, solo hay en Europa ahora mismo tres equipos que económica y deportivamente puedan valorar el fichaje de Bale: Bayern de Múnich, PSG y Juventus.

Mientras, en el Olímpico, Zidane volvió a repetir el prudente esquema puesto en práctica en Salzburgo, un 5-3-2 -para algunos 3-5-2-, con cinco defensas y dos pivotes, pero no se trata de defender con más jugadores, sino de defender mejor. Al Real Madrid le han generado una media de ocho-diez ocasiones por partido durante esta pretemporada y el origen de muchas de ellas está en la mala coordinación entre líneas, los espacios entre las mismas y la inexistente presión al pasador rival en zona de tres cuartos.

Quiere creer el aficionado del Real Madrid que la variante táctica del entrenador francés es una necesidad en un periodo de pretemporada en el que entre lesiones, bajas y jugadores que no cuentan para Zidane, la zona del centro del campo es la más debilitada, pero aún así chirría ver a Modric, Hazard y Benzema como tres islotes en la zona de ataque, esperando a alguno de sus golpes de talento o a una jugada a balón parado. Poco argumento para un Real Madrid más propio de Mourinho que de Zidane a solo seis días del estreno en la Liga y con Gareth Bale siendo uno más de la plantilla.