Todos quieren bailar con Neymar

Codiciado por media Europa, el Real Madrid ha iniciado contactos con el crackbrasileño

M. Á. BARROSO / M. SAIGG
MADRID Actualizado:

En una de las imágenes que circulan estos días, el chico de la cresta mohicana gambetea hasta que acaba regateándose a sí mismo y cayéndose al suelo. De su ídolo, Robinho, se dice que es un experto triatleta: corre, monta en bicicleta y, después... nada. Esa es la principal sospecha que pesa sobre Neymar da Silva Santos Júnior (Mogi das Cruzes, São Paulo, 1992), el delantero por el que suspira media Europa, el nuevo Pelé, Garrincha reencarnado, el Messi brasileño, el mago de la gambeta, el futbolista del sinfín de epítetos: ¿puede la samba trasladada a un terreno de juego cuajar en las principales ligas europeas? Por el interés que han mostrado algunos grandes, parece ser que sí. Real Madrid, Barcelona y Chelsea quieren bailar con Neymar.

Cervezas por goles

El chico, además, tiene un cierto carácter gamberro. Nada que un Mourinho no pueda solucionar. Ronaldo le ha declarado su sucesor y lo ha recomentado a Florentino Pérez. Podría ser la gran apuesta para el nuevo proyecto madridista si la opción del Kun Agüero no llega a cuajar. Ya se han iniciado los contactos. Neymar estuvo a prueba en el Real Madrid en 2005, cuando era un chaval de trece años, pero las conversaciones con el Santos para un posible traspaso no llegaron a buen puerto.

Los otros pretendientes también han movido ficha. Sandro Rosell invitó al jugador y a su representante a la final de Champions; el presidente del Barcelona está estos días en Brasil, de modo que no es descartable una aproximación al entorno de Neymar, incrustado en una selección que disputará la Copa América a partir del 1 de julio en Argentina. Y en Inglaterra afirman que el propietario del Chelsea, Roman Abramovich, está negociando el traspaso.

Abuse o no del regate, lo que nadie discute es que estamos ante un delantero espectacular. Debutó con 17 años en el Santos y se convirtió en el ídolo indiscutible de la ciudad del mismo nombre situada en el Estado de São Paulo y que posee el mayor puerto de América Latina. Los niños de Santos quieren ser como Neymar; las discusiones domésticas son recurrentes: llevan todos la cresta característica y tratan de convencer a sus padres de lo bien que quedan los pendientes. Antes de la irrupción del crack, la tienda del histórico equipo (en 2012 celebra su centenario) en el que militó Pelé vendía unas diez camisetas al día; ahora se despachan 200, la mayoría de ellas con el nombre de Neymar grabado a la espalda.

O Menino da Vila formó una asociación imparable con Robinho y André. Robinho, que se marchó del Real Madrid rumbo al Manchester City, fue cedido al Santos en enero de 2010 con el objetivo de jugar el Mundial de Sudáfrica. Durante esos meses se puso las botas con sus jóvenes colegas. El entusiasmo llegó a tal punto que algunos bares de la ciudad regalaban cañas a sus clientes cada vez que el equipo marcaba un gol. Hasta que en un partido copero el Santos metió diez y tuvieron que servir cientos de cervezas. Los establecimientos decidieron acabar con la «promoción»

Neymar entrena pasos de baile para festejar los goles y es el coreógrafo de sus compañeros. Bastante bromista, es habitual ver esta escena: un aficionado le pide un autógrafo, el jugador hace el garabato y echa a correr; el seguidor comprueba, estupefacto, el nombre que ha quedado escrito en el papel. «¡Enhorabuena, ya tienes la firma de Pelé!», le grita Neymar También imita la rúbrica de Kaká. Con quien no gastó bromas fue con su antiguo entrenador, Dorival Junior. Sus diferencias llevaron a la estrella a pedir a la directiva del Santos que lo cesara. Lo consiguió. Su padre —también futbolista— le gestiona el dinero para que no lo derroche. Su penúltimo pecado de juventud ha sido dejar embarazada a una chica de 17 años. Será padre a finales de año.