Nadal, en su partido contra Nishikori
Nadal, en su partido contra Nishikori - Reuters
Roland Garros

Nadal: «Es un partido muy especial para los dos, más ahora»

El español se medirá con Federer en semifinales, un nuevo capítulo de una rivalidad que ha tenido cinco entregas en París

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Rafael Nadal, ya en semifinales de Roland Garros, asume la magnitud del reto. Ahora ya sí es necesario dar un salto, arrollador en los cinco encuentros anteriores. Se mide a Roger Federer, con quien tanto ha compartido, y retoman una rivalidad que ya ha vivido 38 capítulos (23-15 para Nadal).

«Para mí lo más importante es estar en semifinales. He estado bien, sólido, ganando buenos partidos ante oponentes duros como el de hoy. Con Federer hemos compartido los mejores momentos de nuestra carrera, y esto es un nuevo episodio. Es un momento especial para los dos», confesó Nadal en sala de prensa.

Como de Nishikori había poco que contar, un partido sin historia, todas las preguntas se centraron en Federer. «El reto es cada día, es la verdad. Cada oponente lo es. Intento hacer lo mejor en mi trabajo para el próximo. Ha sido una victoria buena contra Kei, que estaba un poco cansado. Pero las cosas positivas están ahí. Tengo que hacer mi trabajo y ahora es el momento de jugar al máximo nivel».

Los últimos cinco duelos los ha perdido el mallorquín, pero tampoco tiene en cuenta esos precedentes antes de las semifinales. «No hay dos partidos iguales, todos son diferentes. Vamos a ver qué pasa. Imagino que él será agresivo, subirá a la red... Está jugando bien y tengo que ser sólido y pegarle bien a la bola. Hacer las cosas en buena posición y no dejarle que suba a la red o que lleve la iniciativa. Espero ponerle en problemas, si no lo estaré yo».

Le preguntaron a Nadal, ya en castellano, por las palabras de Federer, quien apuntó a pie de pista después de ganar a Wawrinka que había vuelto a París para volver a enfrentarse al mallorquín. «No creo que sea verdad», respondió con una sonrisa. «Es un jugador que es completo en todas las superficies, en tierra también tiene opciones. Si vuelve es porque aspira a todo. Después nos podemos adornar, pero entiendo que es un partido especial para los dos, a estas alturas un poquito más».

No hay clásico del tenis en tierra desde 2013 (Roma) y en Roland Garros no juegan desde 2011, así que Nadal no puede valorar mucho la evolución de su enemigo. «Son cosas que no puedo responder. Si me hubiera enfrentado a él en Montecarlo, Madrid o Roma te podría contar algo, pero no ha sido así. Para saber esas cosas, hay que estar en la pista. Hace muchos años que no jugamos en tierra. No sé cómo estamos, la realidad es que estamos en semifinales, entre los cuatro mejores del torneo. Son partidos difíciles sea cual sea el rival. Este es un duelo de máxima dificultad».

De los cinco enfrentamientos en este escenario (cuatro finales y una semifinal), Nadal escoge un momento muy emotivo. «El de 2006 tuvo un significado muy especial, volvía de una lesión muy importante y no sabía si volvería a jugar, no éramos muy optimistas. Poder ganar ese Roland Garros fue uno de los momentos que está marcado en mi carrera. Guardo un gran recuerdo».