La Comisión quiere hacer una «lista negra» de paraísos fiscales
José Manuel Durao Barroso es presidente de la Comisión Europea - EFE/Julien Warnand

La Comisión quiere hacer una «lista negra» de paraísos fiscales

La evasión fiscal le cuesta a la UE un billón de euros al año

enrique serbeto
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El fraude fiscal le cuesta al conjunto de la UE un billón (con B) de euros al año, un 1% del PIB, que supera al presupuesto europeo para los próximos siete años. Por ello, no es de extrañar que la Comisión Europea insista en que debe hacerse todo lo posible por frenarlo. «No debemos tener ninguna complacencia con los que defraudan impuestos. La Comisión reprueba totalmente las prácticas de evasión fiscal, ya sean practicadas por individuos, empresas o países», dijo este jueves Olivier Bailly, uno de sus portavoces.

La Comisión lleva tiempo pidiendo a los Estados miembros que eviten la existencia de agujeros fiscales dentro de la legalidad, en los que los defraudadores se aprovechan de leyes asimétricas en los distintos países y de la libre movilidad de capitales para eludir las obligaciones fiscales en el de su residencia.

La Comisión se resiste a calificar como «paraísos fiscales» algunos de los países miembros, cuyo sistema bancario es bien conocido por las facilidades a depositantes no residentes. El de Luxemburgo es el nombre que más suena en esta categoría, aunque más discretamente el Reino Unido mantiene prácticas más que discutibles en este sentido en las islas del Canal o en Gibraltar, que son territorios bajo su soberanía.

Francia no reconoce su responsabilidad en las prácticas bancarias de Mónaco, aunque este sea el argumento de Londres para contestar a las acusaciones sobre sus paraísos fiscales. La cuestión es más peliaguda por lo que se refiere a Suiza, que no forma parte de la UE pero comparte algunas de las políticas esenciales como la libre circulación de personas y de capitales.

Por ello, el ejecutivo comunitario no quiere una definición común de lo que es un paraíso fiscal, sino de las prácticas que se consideran como fraudulentas o indeseables, con la que sentar una referencia para hacer una «lista negra» como la que se hace con las compañías aéreas que no son autorizadas a aterrizar en aeropuertos europeos.

Bruselas ha aprobado ya una lista de 30 medidas para intentar frenar la evasión fiscal, algunas de las cuales como el intercambio de información obligatorio ya funcionan, pero por ahora siguen esperando que los gobiernos de los países miembros ratifiquen las que faltan.