Fagor presentará concurso de acreedores la semana que viene
Miles de personas participaron ayer en Arrasate en una manifestación por el futuro de Fagor - efe

Fagor presentará concurso de acreedores la semana que viene

Crece el pesimismo entre los socios cooperativistas que, además de quedarse sin empleo, ven «muy difícil» recuperar sus ahorros

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Tras la negativa de la directiva del Grupo Mondragón a inyectar capital a Fagor Electrodomésticos para llevar a cabo un plan de viabilidad que evitara su quiebra, la firma ha decidido, a la desesperada, tratar de buscar financiación «por otra vías», como la venta de activos. Visto lo visto, misión imposible. Por el escaso tiempo, y porque si hasta ahora no lo había conseguido, difícilmente lo lograrán en los próximos días. De hecho, según ha podido saber ABC, presentará concurso de acreedores la próxima semana de no obrarse un milagro, si bien insisten en defender el plan de viabilidad que han elaborado, porque «lo único que necesitamos es financiación».

Algo que, por cierto, no ha podido evitar su filial polaca, Fagor Mastercook, que ayer presentó concurso de acreedores en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián. Una decisión que fue comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), momentos después de que Mondragón anunciara que no ve «viable» la propuesta de Fagor. Fuentes de la corporación aseguran de forma tajante que «el proyecto de Fagor no responde a las necesidades del mercado y los recursos financieros que demanda no servirían para garantizar su futuro empresarial». Un argumento apoyado en cifras: «La corporación ha destinado en concepto de apoyo intersolidario un total de 300 millones a la empresa», un dinero «que hemos tirado prácticamente a la basura», aseguran.

A pesar de que desde la matriz afirman que no se ve afectada por la decisión de su filial polaca, fuentes jurídicas confirman que el efecto dominó de una quiebra de las actividades internacionales se trasladará de vuelta a España de forma automática contagiando a toda la Corporación Mondragón, con sus 289 entidades participadas y sus 80.321 trabajadores.

La liquidación de Fagor supondrá la desaparición de más de 10.000 puestos de trabajo (unos 5.000 directos y otros tantos indirectos, de proveedores de servicios de toda España). Precisamente ayer los trabajadores de Fagor y Edesa protagonizaron en Mondragón una nueva manifestación en defensa de sus puestos de trabajo.

Pesimismo entre los cooperativistas

Y es que esta posible entrada de Fagor Electrodomésticos en concurso de acreedores ha generad0 aún más pesimismo entre los socios cooperativistas, exsocios y familiares, que creen «muy difícil» recuperar el dinero invertido en la cooperativa vasca. En concreto, la asociación de afectados Ordaindu (Pagad), asegura que Fagor Electrodomésticos «retiene» 45 millones en aportaciones voluntarias y 42 en préstamos de capital social que, en principio, la empresa debía devolver a los socios cuando éstos los reclamaran.

Sin embargo, la crisis que atraviesa la compañía, abocada al concurso de acreedores si no consigue de manera inminente los 170 millones de euros que la Corporación Mondragón ya se ha negado a otorgarle, torna «muy difícil» la recuperación del dinero por parte de los afectados que, al drama de quedarse sin trabajo, suman ahora el de perder los ahorros de toda una vida.

Isidro Sánchez, portavoz de Ordaindu, ha reconocido a Efe que la situación es muy compleja ya que, en caso de que la cooperativa entre en proceso de liquidación, la normativa establece prioridades entre los acreedores a la hora de cobrar con lo que prevén que «entidades bancarias y administraciones» vayan en primer lugar y agoten íntegramente los fondos disponibles.

No obstante, la plataforma Ordaindu no ceja en su empeño de agotar todas las vías posibles para recuperar el dinero de los afectados, por lo que el próximo lunes celebrará una nueva reunión en la que plantearán la posibilidad de «tocar otras puertas» como las del gobierno vasco en la búsqueda de una solución. Explican que ellos no piden «nada extraordinario» sólo recuperar unos ahorros que son suyos, especialmente en una situación como la que les espera de desempleo.