Un hombre vestido con Kandora elige un melón para su carrito de la compra
Un hombre vestido con Kandora elige un melón para su carrito de la compra - r.unquiles

Desembarco andaluz en el Golfo Pérsico

El aceite lidera un ranking de exportaciones, en el que también se incluyen conservas, productos industriales y energéticos, moda y hasta el sector inmobiliario

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Aceite de Canena, aceitunas de Priego, tortas de Castilleja, cerveza de Málaga, moda de Almonte, cocinas de Armilla, geomembranas de Atarfe, cuarzo de Cantoria, energía de Sevilla y hasta pisos de la Costa del Sol. Andalucía está presente en el Golfo Pérsico. Y algunos de sus productos no sólo llegan a Dubái o Abu Dhabi, las grandes metrópolis de Emiratos Árabes Unidos (EAU) tomadas por los extranjeros, sino que se adentran en territorios con numerosa población local, caso de Ras Al Khaimah, situada en pleno Estrecho de Ormuz y a escasas millas marítimas de Irán.

Allí abundan los hombres vestidos con kandora, la túnica blanca que les distingue a ellos, y las mujeres ataviadas con abaya y hijab, la túnica negra y el velo que mantiene la intimidad de ellas. En sus alminares los cánticos del almuecín, de asombroso parecido con el flamenco, resuenan con más fuerza que en otros emiratos. De hecho, el cálculo que hace el párroco católico de la ciudad es que por cada diez casas hay una mezquita. Prueba evidente de que son árabes muy devotos y ‘castizos’. Eso sí, cada vez se encuentran más abiertos a propuestas internacionales. Lo que no quiere decir que por sus calles se escuche hablar castellano. Para eso tendrán que pasar todavía algunos años.

En las estanterías de sus supermercados, en cambio, ya se aprecia una creciente gama de productos con nombres en español. Hasta el punto de que no resulta extraño observar cómo un cliente elige para introducir en su cesta las aceitunas de la marca Córdoba entre un aluvión de ofertas procedentes de Siria, Líbano, Jordania, Turquía o Grecia. La competencia es dura.

A pesar de ello, el sector andaluz de la alimentación ha logrado, poco a poco, abrirse paso en Emiratos. Y aunque le queda un enorme camino por recorrer, empresas como Castillo de Canena, Ybarra, Hutesa, Acesur, Grupo Ángel Camacho, Inés Rosales o San Miguel están presentes en un mercado que necesita importar el 80 por ciento de lo que consume. Es la clave.

A muchos exportadores no les ha ido mal: en 2012, según un análisis realizado en diciembre de 2013 por la oficina de Extenda en Dubái, Andalucía aportó más de la mitad del aceite de oliva que llegó hasta Emiratos Árabes y se erigió en su principal proveedor. En concreto, las ventas andaluzas alcanzaron los 10,5 millones de euros sobre unas compras totales de 19 millones.

Estas cifras consolidaron al aceite como el producto más relevante en el conjunto de las exportaciones agroalimentarias andaluzas a Emiratos. Acaparó el 45% de un montante global de 24,6 millones de euros del que también forman parte conservas (24%) y semillas oleaginosas (13%). Las frutas, fundamentalmente naranjas y algunos melocotones y nectarinas, sólo supusieron el 6%, pero, según Antonio Ripollés, responsable del control de calidad de los productos que llegan desde España al mercado de vegetales de Dubái, podrían registrar números más importantes si se negocian precios cerrados para toda la campaña.

Andalucía también está representada en el apartado de las Andaluz «delicatessen» a través de Andalus Gourmet, una iniciativa del joven empresario almeriense Luis Juan Sánchez Reche, que, junto a Óscar Raya Fernández, ha apostado por comercializar en la zona los productos más exquisitos de la gastronomía andaluza y española. Su primera acción se ha centrado en el Pabellón de España en Global Village, donde cuentan con un stand, y después del verano estará también en Dubái Mall para abrir nuevas fronteras.

Villas en la Costa del Sol

Más allá de la alimentación sobresale Abengoa, que desarrolla un papel fundamental en Abu Dhabi dentro del sector energético. Y en el industrial destacan empresas como Consentino, productor de superfies de cuarzo, Pilsa, fabricante de cocinas, o Atarfil, que elabora geomembranas y es la única compañía andaluza con actividad productiva en Emiratos, donde igualmente se encuentran establecidas marcas de moda como Mayoral, Charanga, La Jaca de Doñana y Menbur.

Ni siquiera faltan quienes, ante la ausencia de clientes autóctonos, se han propuesto vender viviendas andaluzas a ciudadanos árabes con posibles. Occidental Inmobiliaria, por ejemplo, ofrece en su expositor de Dubái pisos y villas en el lugar geográfico que más sueños genera en tierras de Alá: la Costa del Sol. Los precios oscilan entre los 275.000 y los 750.000 euros. Nada del otro mundo para los muchos ricos que viven en Emiratos. No sólo disponen en «cash» del dinero para permitirse el capricho, sino que además, y siempre que inviertan como mínimo 500.000 euros, pueden obtener el visado de residencia. Nunca un desembarco musulmán fue tan deseado en Al Andalus..