Instalaciones del antiguo astillero de Sevilla
Instalaciones del antiguo astillero de Sevilla - foto: j. m. serrano

Nuevos aires para el astillero de Sevilla

La histórica atarazana tiene ya tres inquilinos y otras empresas, como Cubas Llopis, sondean posibilidades

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Muchos lo dieron por amortizado, pero el Astillero de Sevilla no ha llegado nunca a perder totalmente el pulso y ahora revive con nuevos bríos. Aún mantiene la actividad de construcción y reparación de barcos que inició en un lejano día del año 1952, gracias a Astilleros del Guadalquivir, la primera empresa que se instaló en sus terrenos, abandonados desde el 31 de diciembre de 2011 tras la quiebra de la anterior concesionaria, Astilleros de Huelva. Pero el gran impulso ha llegado en los últimos meses de dos proyectos industriales en sectores diferentes al naval.

Esta misma semana, el que será su tercer habitante ha anunciado que tramita una concesión para 30 años en suelos de la antigua atarazana hispalense que dan a la margen derecha del Canal de Alfonso XIII. Se trata de Diseños y Proyectos Técnicos (Ditecsa), la empresa de ingeniería e instalaciones industriales que preside Gonzalo Madariaga. Su plan es ocupar un gran espacio en esta zona portuaria -26.000 metros cuadrados- en los que se incluyen cuatro naves y dos edificios de servicios, para desarrollar actividades de diseño industrial, ingeniería, fabricación, ensamblaje y montaje de instalaciones. La inversión inicial prevista asciende a 5 millones de euros. Ditecsa trasladará allí su línea de fabricación y montaje de Dos Hermanas.

La mayor inversión llegará a través de Tecade y Gonvarri

Pero la mayor inversión llegará al viejo astillero a través de la sociedad creada al 50% por la empresa sevillana Tecade y el grupo vasco Gonvarri Renewable Industries, filial de la multinacional Gestamp, cuya facturación anual ronda los 6.300 millones de euros. Los propietarios de este gigante industrial son los hermanos Francisco y Jon Riberas, que figuran entre las 100 mayores fortunas de España según la revista Forbes, con un patrimonio de 2.600 millones de euros.

Como adelantó ABC, el gigante industrial Gonvarri se ha unido a Tecade para fabricar torres para plantas de energía eólica, con una inversión prevista de 68 millones de euros. La iniciativa está enfocada al suministro de grandes estructuras para proyectos off shore, vocablo inglés que puede traducirse por «ultramar» y se refiere a los parques eólicos que están construidos a unos kilómetros de la costa. El abanderado sevillano, Tecade, ya ocupa una de las cuatro gradas del astillero. El nuevo proyecto contempla utilizar todas las gradas, que podrán sacar al mercado 85 torres cada año. Las instalaciones ocuparán 9.500 metros cuadrados y la compañía ha conseguido licencia para operar hasta el año 2029, según fuentes de la Autoridad Portuaria hispalense. En 2016 comenzaría la producción de las primeras torres y en 2017 la sociedad conjunta registraría sus primeros ingresos (21 millones de euros).

Más pedidos

Por su parte, Astilleros del Guadalquivir está instalada en 10.202 metros cuadrados dentro de la zona del dique seco. A finales de año concluye el plazo concedido a la empresa, que opera en régimen de autorización administrativa provisional. El empresario gallego Urbano Alonso, dueño de la factoría naval, ha confirmado que renovará la licencia ya que tiene en cartera seis nuevas reparaciones y la inminente botadura de su primer barco. «La actividad nos va bien y queremos seguir invirtiendo en Sevilla», ha señalado Alonso, que prefiere no adelantar cifras y actuar con prudencia e ir renovando la concesión en función de la cartera de pedidos.

Otras firmas, como la sevillana Cubas Llopis, están sondeando la posibilidad de asentarse en estos mismos terrenos. No obstante, aún queda una gran superficie por ocupar, ya que los antiguos astilleros ocupaban 25 hectáreas. Las fuentes de la administración portuaria recalcan que esta gran bolsa de suelo para actividades empresariales, industriales, logísticas y portuarias representa «una oportunidad para reactivar la economía y el empleo en la provincia».