«Me indigna. Siempre había querido viajar, pero con la paga que voy a recibir no me da», comenta Dolores Agra Rodríguez propietaria de una mercería en La Coruña en la que ha trabajado desde los 14 años - CAPTURA VÍDEO

La española que más tiempo ha cotizado, 64 años, cobrará una pensión de menos de 1.000 euros

Desde ATA recuerdan que a la hora de calcular la pensión se tienen en cuenta lo cotizado durante los últimos 19 años de la vida laboral

C.M.CH
MadridActualizado:

Dolores Agra Rodríguez es conocida, más allá de por ser la propietaria de Lencería Marta (en La Coruña), por ser la española que más tiempo ha cotizado, 64 años en total, y está previsto que en febrero de 2020 ponga fin a su dilatada trayectoria laboral, que comenzó a los 14 años (ahora tiene 78). Sin embargo, esta veterana empresaria percibirá una pensión que difícilmente llegará a los 1.000 euros.

«Me indigna. Siempre había querido viajar, pero con la paga que voy a recibir no me da. Aunque mucho peor está quien no le llega ni para comer o para cubrir las primeras necesidades… Eso sí, los políticos trabajan dos años y ya tienen la vida solucionada», ha comentado al canal de televisión Cuatro. Dolores fue condecorada hace tres años con la medalla al Mérito en el Trabajo, y que le fue concedida cuando superó los 61 años de cotización. Todavía en situación de jubilación activa, en el exterior de su tienda cuelga ya el cartel «Liquidación por jubilación», aunque el futuro se muestra más incierto que nunca.

Un «fallo de pedagogía»

Desde la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos-ATA, su vicepresidenta Celia Ferrero ha lamentado que se produzcan casos tan sangrantes como el de Dolores y apuntado hacia «un fallo de pedagogía dentro del colectivo autónomo de cómo funciona nuestro sistema de la Seguridad Social y el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos)». Al respecto, ha explicado, que «lo más importante es lo que se contribuye, no el tiempo» ya que para estimar la pensión se tienen en cuenta lo cotizado durante los últimos 19 años de la vida laboral. En España, la edad oficial de jubilación se sitúa en los 65 años y 8 meses si se ha cotizado menos de 36 años y nueve meses sino a los 65 años.

Preguntada por el caso concreto de Dolores, Ferrero ha constatado que «las personas que tienen un negocio tienden a cotizar lo mínimo, porque no le informan de otras posibilidades». Por este motivo ha pedido, que como sucede con los asalariados, «la administración pública se lo ponga fácil al autónomo, a la hora de hacer la previsión de su protección social: ahora mismo tiene que recurrir a un gestor».

La representante de ATA ha reconocido que «falta concienciación de que la Seguridad Social es un seguro, no un impuesto» y recordado la posibilidad de hacer aportaciones voluntarias. «En la última reforma de la Ley de Autónomos conseguimos que se permitiera el cambio de la base de cotización cuatro veces al año, por ejemplo», ha comentado. Además ha pedido que se permita hacer ingresos voluntarios al final de cada ejercicio, «ya que el autónomo tiene miedo a subir el porcentaje de su base de cotización por lo incierto de sus ingresos».

En cualquier caso, Ferrero ha aconsejado que el autónomo se asesere. «La Seguridad Social no es un juego, ya que determina los ingresos de entre 15 y 20 años en los que estaremos inactivos tras la jubilación», ha comentado esta experta.