La Airef pide que el paciente con receta pueda elegir entre medicamentos genéricos o de marca

La Autoridad Fiscal reclama en su informe de evaluación del gasto farmacéutico «implicar al consumidor en la toma de decisiones» para elevar la competencia

MADRIDActualizado:

La Autoridad Fiscal (Airef) pide una profunda reforma de los más de 10.000 millones de euros de gasto público en fármacos dispensados con receta. Así lo recoge el informe que evalúa el desembolso en esta partida, que presenta hoy el organismo y al que ha tenido acceso ABC. En el documento, la institución propone introducir un sistema de «copago evitable». Si en la actualidad las recetas solo descuentan el precio de los medicamentos genéricos o que tengan el mismo precio que el fijado como de referencia, la institución dirigida por José Luis Escrivá propone que la receta pueda también rebajar el coste de los fármacos de marca con un precio más elevado si el paciente prefiere optar por estos productos, aunque en ese caso el cliente abonaría la diferencia frente a lo que financia el sistema.

Pese a ello, no debería abonar todo su importe como ocurre ahora en los casos en los que un medicamento se vende por encima de este precio de referencia. En el caso de los genéricos, supondría un incentivo a su consumo, ya que el paciente podría optar por evitar parte del copago. En España muchas marcas que desarrollan patentes se ven obligadas a poner el producto a la venta a precio de genérico, para no resentir las ventas al quedar fuera de la financiación pública vía receta. Los productos que no hacen esto ven cómo los pacientes que lo compran pagan el 100% del precio, ya que la receta no cubre descuento alguno.

«Debería permitirse que los pacientes puedan aportar la diferencia entre el precio financiado y el precio del medicamento que ellos prefieren, en caso de que el precio fuera diferente», sentencia la Autoridad Fiscal que explica que «los pacientes pagarían la diferencia entre el precio reembolsado y el precio del medicamento de primera elección» de forma que «los medicamentos de marca (y genéricos del mismo grupo homogéneo si lo determina el fabricante) tendrían un recargo adicional sobre el precio de referencia».

La Airef cita los siguientes beneficios del modelo que propone «1) fomentar la innovación, al ofrecer a la marca la posibilidad de obtener beneficios extra y un retorno de inversión más rápido; 2) fomentar la entrada de genéricos, al generar incentivos para su consumo como forma de evitar el copago, 3) implicar al paciente en la toma de decisiones».

Otros países como Alemania, Francia, Italia o Bélgica implementan este tipo de esquemas de aportación, destaca la Autoridad Fiscal que añade que «esta medida no supone efecto sobre el gasto público, ya que no se producen modificaciones de ningún tipo» además de «fomentar la competencia».

Junto a ello, la Airef pide eliminar la distinción entre pensionistas y trabajadores en el copago farmacéutico para que este dependa de la renta del paciente. «La distinción es inequitativa y lesiva para grupos de población con menor capacidad económica, como los jóvenes o las personas que reciben prestaciones por desempleo», incide.

Un copago injusto para jóvenes y parados

En la actualidad los pensionistas que ganan hasta 100.000 euros tienen un copago del 10%, que aumenta al 60% si ingresan más. A partir de 8,23 euros al mes o 18,52 euros (si ganan más de 18.000 euros anuales), ya no pagan la diferencia. Mientras tanto, un joven, un desempleado de larga duración o un trabajador con un sueldo medio (23.156 euros al año) aportaría más que un pensionista: un 40% sin ningún límite.

Por ello, la Airef propone igualar el tratamiento de activos y pensionistas, que los límites sean anuales y no mensuales e introducir un sistema de copago progresivo en seis tramos de renta: menos de 12.000 euros, de 12.000 a 18.000 euros, de 18.000 a 30.000, de 30.000 a 60.000, de 60.000 a 100.000 y el resto. La distinción entre activos y pensionistas se introdujo en 1978 aunque el modelo vigente de porcentajes entró en 2012. La introducción de este sistema supondría, en cálculos de la Autoridad Fiscal, un ahorro «significativo» de 134,6 millones el primer año.

Asimismo, junto a una subasta nacional con cambios frente a la que opera en Andalucía para elevar la competencia, la Airef propone «aumentar el precio de los medicamentos con problemas de suministro debido a su bajo precio, para evitar posibles impactos en la salud de los pacientes y problemas de acceso a los tratamientos».