Álvaro Martínez-Arroyo, director general de Asisa Internacional
Álvaro Martínez-Arroyo, director general de Asisa Internacional - Guillermo Navarro

Asisa mira a Emiratos Árabes para fortalecer su expansión

La aseguradora aspira a «exportar un modelo distinto» de clínicas dentales en territorio emiratí

MadridActualizado:

Con casi 50 años de historia, Asisa ha hecho de la internacionalización uno de los pilares de su estrategia empresarial. Con presencia en Europa e Iberoamérica, ahora apuesta también por Oriente Medio con el objetivo de avanzar en su expansión geográfica. La aseguradora española suscribió el pasado mes de marzo un acuerdo con Faisal Holding, un grupo inversor de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que le ha permitido inaugurar, en el mes de julio, su primera clínica dental en Dubái. La compañía prevé que a este centro se sumen otros dos a lo largo de 2019, uno de ellos situado en Abu Dhabi.

El director general de Asisa Internacional, Álvaro Martínez-Arroyo, explica a ABC que el propósito de la firma es «abrir un total de once clínicas dentales en un plazo de cuatro años en todos los Emiratos», unos planes que, de hacerse efectivos, significarían el nacimiento de la primera red de clínicas dentales en el país. «Pensamos que esta industria puede tener un gran nivel de desarrollo porque las clínicas dentales que existían hasta la fecha habían sido creadas por un dentista y, posteriormente, ampliadas por otro odontólogo adicional», dice Martínez-Arroyo, que destaca que Asisa ha aterrizado allí para «exportar un modelo distinto, que es el que tenemos en España, por el cual desarrollamos un concepto de marca global intentando dar en EAU el mismo servicio que aquí».

Pero operar en un país en el que más del 85% de sus habitantes son inmigrantes requiere un gran esfuerzo de adaptación: «El expatriado es una persona que está de manera temporal y le son mucho más complicadas las referencias personales. Allí las redes sociales e Internet suponen el canal principal mediante el que se informa a la gente».

El responsable de Asisa Internacional señala que otro aspecto diferencial son los servicios más demandados: «No hay tanto implante y sí más negocio cosmético-dental». Asimismo, indica que la necesidad de atender en distintos idiomas a los pacientes «complica un poco la elección del personal», y en este sentido sostiene que ir de la mano de un socio local con más de dos décadas de experiencia ayuda «sin duda» a generar confianza entre los potenciales clientes.

«Tenemos bastantes cosas encima de la mesa, no solo en Europa, sino en Oriente Medio y en América»

Antes de adentrarse en la aventura emiratí, la aseguradora española ya había dado el paso de comercializar su cartera más allá de territorio nacional. A nivel europeo, primero en Portugal, donde ofrece seguros de vida y dentales tras una inversión de cinco millones de euros en el bienio 2018/2019; y después en Italia, donde cuenta con una clínica que ofrece servicios dentales y de cuidado personal. El mercado iberoamericano tampoco es desconocido para la compañía, que opera en Brasil, Nicaragua y México.

«Tenemos bastantes cosas encima de la mesa, no solo en Europa, sino en Oriente Medio y en América. Son las tres geografías más importantes en las que estamos haciendo estudios de viabilidad de distintos proyectos», dice Martínez-Arroyo, que apela a la prudencia: «Avanzamos a paso de tortuga, pero con la seguridad de que cada paso es firme».

Aumento de las primas

Martínez-Arroyo lo tiene claro: el mundo de los seguros de salud en España se encuentra en un momento «muy saludable» porque «durante y después de la crisis, ha sido uno de los ramos con mayor crecimiento».

Al tiempo que se enorgullece de la fortaleza del sector, y a pesar de que el Grupo Asisa cerró el año 2018 con la mayor facturación en primas de su historia (1.169,5 millones de euros, un 6,4% más que el año anterior), el responsable de la compañía advierte: «Hay una asignatura pendiente, que son las primas».

«La sanidad privada parece que tiene un pequeño estigma y que no se pueden decir demasiadas cosas buenas de ella»

«En el seguro de salud, el nivel de primas debería ser un poco más alto. El coste medio de una prima para un asegurado en este país es muchísimo más reducido que en otros y eso conlleva que nos hayamos tenido que saber administrar muy bien los ingresos y las prestaciones», prosigue. Lamenta que «la sanidad privada parece que tiene un pequeño estigma y que no se pueden decir demasiadas cosas buenas de ella». Martínez-Arroyo, sin embargo, prefiere centrarse en la colaboración antes que en la división: «No hay que vivir esa lucha de sanidad pública o privada. Son dos conceptos que pueden coexistir perfectamente».