Sebastian Kurz, canciller de Austria
Sebastian Kurz, canciller de Austria - REUTERS

Austria legisla la mayor bajada de impuestos de su historia

Los ministerios tendrán que ahorrar mil millones al año para mantener el déficit cero

Corresponsal en BerlínActualizado:

A partir de 2021 los austriacos serán aproximadamente un 5% más ricos. El gobierno de coalición entre el Partido Popular (ÖVP) y la ultraderecha del FPÖ ha anunciado los detalles de la reforma fiscal que reducirá ese año las contribuciones al seguro médico, tasas básicas desde el 25% hasta al 20% (esta tarifa se aplica a los ingresos entre 11.001 y 18.000 euros), además de un segundo tamo de bajada que entrará en vigor en 2022, año electoral, y que afectará fundamentalmente al impuesto sobre la renta. La segunda tasa de impuesto sobre la renta (entre 18.001 y 31.000 euros) caerá del 35% al 30%, la tercera (entre 31.001 y 60.000 euros) del 42% al 40%. Las tasas a los ingresos más altos se mantienen como estaban.

Subirán los impuestos al tabaco y los juegos de azar pero las empresas y familias pagarán anualmente, en conjunto, unos 7.500 millones de euros al año. El ministro de Finanzas Hartwig Löger (ÖVP), ha explicado que las más beneficiadas serán las rentas más bajas y jubilados y adelantado modificaciones en los impuestos de matriculación, que irán ligados a partir de ahora al nivel de emisiones contaminantes de cada vehículo, de forma que los que más contaminen paguen más. También serán reducidos los impuestos sobre bicicletas eléctricas y todo tipo de vehículos amables con el clima y proveedores de biogas, hidrógeno y gas natural como fuentes de energía. También será abolido el impuesto para operadores de sistemas fotovoltáicos.

Las rebajas no terminan ahí. Austria cobrará a partir del próximo año menos IVA a los periódicos y libros electrónicos, los costes publicitarios serán grabados a partir de ahora con una tarifa plana, medidas muy celebradas ambas por los medios de comunicación de Viena. Y la reforma que más dinero supondrá sin duda para el Estado austriaco será la rebaja al impuesto sobre facturación de las empresas, que eleva desde 400 a 800 euros el valor mínimo al que se aplica el impuesto. El impuesto sobre ventas se cobrará solamente a partir delos 35.000 euros, en lugar de los actuales 30.000. Estas nuevas demarcaciones fiscales eliminarán alrededor de 400.000 declaraciones de impuestos. Las empresas se verán además favorecidas por un nuevo régimen arancelario.

«Tasa Google»

El gobierno de Sebastian Kurz, que pretende dar un ejemplo en Europa de eliminación de burocracia fiscal y reducción de carga impositiva sobre trabajadores y pequeños empresarios, ha decidido sin embargo llevar adelante la denominada «tasa Google», con la que muchos otros gobiernos no se han atrevido.

Viena ha aprobado ya un impuesto sobre las actividades de grandes corporaciones digitales con el que ingresarán en las arcas públicas más de 200 millones de euros por año. Kurz ha declarado que esta tasa pretende «cerrar la gran brecha (impositiva) que no se justifica» entre la economía digital y la convencional. «Necesitamos reglas en este ámbito, igual que en otros», ha señalado el canciller austriaco, tras dejar claro que el impuesto no es una medida contra del modelo de las empresas digitales.

Ese nuevo impuesto será del 5 % sobre la facturación publicitaria de empresas digitales con un volumen de negocios superior a 750 millones de euros a nivel mundial, de ellos, al menos 25 millones en Austria. Esta nueva ley, que aún debe ser adoptada por el Parlamento, hará responsables además a plataformas de economía participativa, como Airbnb, de que sus usuarios paguen los impuestos correspondientes en Austria por los ingresos generados. Asimismo, se eliminará el umbral de 22 euros por paquete hasta el que no se pagan aranceles para productos enviados de países terceros de la Unión Europea, por ejemplo, del gigante minorista chino online Alibaba.

Según explicó el ministro de Finanzas austriaco, Hartwig Löger, de los 200 millones que se recauden al año por estas vías, unos 15 millones serán destinados a un fondo público para fomentar la modernización del negocio digital de empresas periodísticas. El resto ayudará a financiar la rebaja fiscal a pequeñas empresas y familias, que sin embargo requerirá también de un gran esfuerzo de ahorro por parte de los ministerios, puesto que todo esto pretende llevarlo a cabo Kurz manteniendo el objetivo de déficit cero durante los próximos cinco años.

«Se trata del cumplimiento de una promesa electoral y beneficiará especialmente a los asalariados, pequeños empresarios y pensionistas. Pero sobre todo aborda una eliminación muy importante de la burocracia fiscal que moderniza el sistema contributivo y que lo adapta a las necesidades y posibilidades del siglo XXI», ha explicado el experto Gerhard Hofer desde Viena, que calcula que los Ministerios serán sometidos a una presión de ahorro de unos mil millones de euros al año para garantizar que no aumenta la deuda pública. Si a Austria le salen las cuentas, en 2023 habría reducido su nivel de deuda por debajo del 60% del PIB y, 28 años después de haber entrado en la UE, cumpliría completamente con los requisitos del Tratado de Maastricht.