La banca española se juega entre 7.000 y 44.000 millones por el IRPH, según Goldman Sachs
La banca española se juega entre 7.000 y 44.000 millones por el IRPH, según Goldman Sachs - ABC

El Banco de España alerta a los bancos del riesgo de los litigios hipotecarios

El supervisor señala la incertidumbre sobre politíca fiscal y económica como un riesgo para la economía nacional

MadridActualizado:

Las demandas judiciales por malas prácticas en la venta de productos han supuesto para los bancos españoles un quebradero de cabeza que aún no se ha disipado del todo. O al menos así lo ve el Banco de España. A pesar de haberse resuelto el escándalo de las participaciones preferentes y asumida ya la nulidad de las cláusulas suelo abusivas, el supervisor bancario ve un factor de riesgo para el sistema financiero en el riesgo legal derivado del potencial incremento de las demandas judiciales contra las entidades financieras del país, sobre todo por la comercialización de de préstamos hipotecarios ligados al IRPH.

"En los últimos años, el riesgo legal, vinculado a litigios judiciales, que afecta a la banca española se ha visto incrementado significativamente. Las entidades han estado involucradas en un número elevado de procesos judiciales, en los que se cuestionaban ciertas condiciones contractuales en sus operaciones hipotecarias", recuerda la institución dirigida por Pablo Hernández de Cos en su último Informe de Estabilidad Financiera, publicado este martes y en el que detalla que el coste de riesgo ya se ha hecho efectivo en casos como el de las cláusulas suelo, con más de 2.200 millones de euros devueltos por ahora a los clientes. "Pero existen todavía procedimientos judiciales muy relevantes pendientes de resolución", avisa el organismo, apuntando a la esperada sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la abusividad de las hipotecas vinculadas el IRPH.

El próximo 24 de junio el abogado general del Tribunal del Luxemburgo publicará su criterio sobre si los créditos para la compra de vivienda vinculados al IRPH, un índice hipotecario alternativo al Euribor usado por la banca española y diseñado y autorizado por el Banco de España, se comercializaron con total transparencia, como sentenció en 2017 el Tribunal Supremo. Posteriormente, hacia finales de este año, el TJUE emitirá su fallo al respecto y no es descartable que contradiga al Alto Tribunal español, como ya hizo con las cláusulas suelo.

Pues bien, el Banco de España alerta al sector de que "dependiendo del pronunciamiento del TJUE, podría producirse un aumento de las demandas judiciales contra los bancos españoles con impacto en aquellas entidades con mayor volumen de préstamos hipotecarios indiciados al IRPH, lo que exige de estas entidades una apropiada medición del posible impacto contingente y medidas de gestión y prevención adecuadas". Caixabank es la entidad más expuesta a este tipo de créditos, con un saldo de 6.700 millones de euros, según ha reconocido. Goldman Sachs cifró a finales del año pasado el riesgo conjunto para todo el sector entre un mínimo de 7.000 millones y un máximo de 44.000 millones de euros. En este sentido, el Banco de España pide a las entidades que midan ya el posible impacto en sus cuentas.

El supervisor no solo advierte del posible impacto patrimonial de este riesgo legal, que ha obligó entre 2012 y 2017 a las entidades españolas a dotar 8.410 millones de euros de provisiones, el equivalente a más del 1,5% de su margen operativo, sino que alerta también de su impacto reputacional. "La manifestación del riesgo legal, entre otros factores, se ha traducido en una pérdida de reputación para el sector bancario, en España y en otros países, que las entidades deben esforzarse en revertir proporcionando a sus clientes los productos financieros adecuados a sus necesidades y capacidades, así como suministrando la información relevante de manera clara y transparente", dice el Banco de España, que recuerda que "la reputación y la confianza de los clientes es un elemento esencial para desarrollar el negocio bancario".

Crédito al consumo

El legal es uno de los factores de riesgo para el sistema financiero que el Banco de España señala en su Informe de Estabilidad Financiera junto con la desaceleración económica global y su impacto en las primas de riesgo y la baja rentabilidad de las entidades. El supervisor lleva además meses reclamando a los bancos prudencia y rigor en la concesión de crédito al consumo, que venía creciendo de forma muy fuerte, y analizando la concesión de estos préstamos no por bancos, sino también por los establecimientos financieros de crédito.

El Banco de España ha constatado que el ritmo de concesión de estos préstamos al consumo se ha moderado y que no suponen un riesgo para la estabilidad financiera, pero seguirá vigilante porque sigue creciendo de forma notable y la morosidad en el segmento se está acelerando. Del mismo modo, el organismo seguirá de cerca la evolución del mercado hipotecario pese a que ha confirmado un mayor rigor en las operaciones crediticias y descarta que, a la vista de los datos, se pueda hablar de una nueva burbuja.

Capital y dividendos

Más preocupada parece la institución por las cifras de rentabilidad del sector, de forma que insiste a los bancos en la necesidades de seguir reduciendo costes y diversificando sus fuentes de ingresos, y por las ratios de solvencia, las más bajas a nivel agregado de la Unión Europea, reiterando a las entidades la necesidad de incrementar sus niveles de capital.

En este sentido, el supevisor señala que mientras el capital de máxima calidad solo ha incrementado en 0,43 puntos porcentuales, las entidades financieras españolas han destinado entre 2015 y 2018 una cuantía equivalente al 1,8% de sus activos ponderados por riesgo al pago de dividendos y el porcentaje de beneficio distribuido entre los accionistas es ya del 50%. "Si no hubiesen distribuido ese dividendo, la ratio de capital hubiese aumentado en 1,8 puntos porcentuales", indican fuentes de la dirección general de Estabilidad Financiera, Regulación y Supervisión de la institución. Aun así, el organismo no hace por ahora ninguna recomendación a los bancos sobre la política de retrbución al accionista, y recuerda que algunas entidades ya han anunciado su intención de mejorar sus objetivos de capital.

El Banco de España enmarca estos riesgos para el sistema financiero en un contexto de desaceleración económica que afecta también a España. En este sentido, el supervisor recuerda que la economía nacional arrastra todavía algunas vulnerabilidad como el elevado endeudamiento público y externo de las administraciones públicas y el conjunto de la economía. La institución señala en su informe riesgos para la evolución económica del país derivados del exterior, como el Brexit y las tensiones comerciales globales, pero también internos derivados de la actual situación política.

"Entre ellos cabe destacar los asociados a la indefinición sobre la senda de la política fiscal, tanto en el corto como en el medio plazo y, en general, sobre la orientación de la política económica futura", señala el organismo.