El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño, y la de Hacienda, María Jesús Montero
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño, y la de Hacienda, María Jesús Montero - MAYA BALANYA
Sanción de 2.500 millones de euros

El Banco de España alerta de que Bruselas puede poner una multa al Gobierno si no cumple el ajuste

El supervisor avisa de que el Ejecutivo prevé elevar el déficit estructural y aumentar el gasto un 3,9% en 2019, seis veces más de lo que limita la Unión Europea

J. T.
MADRIDActualizado:

El Gobierno sigue en funciones pero el ajuste para reducir el déficit no espera. La Comisión Europea acaba de sacar a España del Procedimiento de Déficit Excesivo, pero al entrar en el brazo preventivo la vigilancia no cesa, alerta el Banco de España en un informe que acaba de publicar sobre «La política fiscal en España en el marco de la gobernanza presupuestaria europea». El supervisor dirigido por Pablo Hernández de Cos constata que España debe reducir el déficit estructural –es decir, aquel que no depende del ciclo económico– en, al menos, 0,5 puntos de PIB este año pero que el Ejecutivo prevé un deterioro de 0,2 puntos para 2019 según el Programa de Estabilidad, lo que vulnera los corsés de Bruselas.

«En el caso de que se materializara dicha desviación, el Consejo recomendaría a España la adopción de las medidas de ajuste necesarias, cuyo incumplimiento podría llevar incluso a la exigencia de efectuar un depósito por importe del 0,2% del PIB», recoge el supervisor. Ello supondría una sanción de casi 2.500 millones de euros para España. Ello se materializaría al acabar el periodo de transición para nuestro país tras salir del brazo corrector, de tres años desde este ejercicio, por lo que el Consejo evaluará si poner la multa a España en 2021.

No es el único capítulo en el que el Ejecutivo puede incurrir en diferencias con sus socios europeos. «Por su parte, frente a la tasa máxima admisible de crecimiento del gasto público computable del 0,6%, el crecimiento previsto de esta variable para 2019 en la Actualización del Programa de Estabilidad es del 3,9%», recoge el Banco de España. Es decir, el Ejecutivo planea que el gasto público crezca seis veces más de lo que fija Bruselas.

Como fuere, todo ello se evaluaría en 2021. La Comisión Europea exige una bajada del déficit estructural de 0,65 puntos cada año que bajan a 0,5 puntos porque el periodo de transición permite cierta flexibilidad para los países que acaban de salir del brazo corrector –aquel en el que se entra si el déficit nominal está por encima del 3% del PIB–. El propio Banco de España cree que el déficit estructural no solo no bajará sino que se disparará a casi el 2,9% del PIB para quedarse estancado en ese nivel los próximos años. Ello provocaría la reprimenda de Bruselas, que puede ir a mayores.