Sede de BBVA en Madrid
Sede de BBVA en Madrid - EFE

BBVA gana 4.323 millones, un 25,3% más, pese al negocio en Turquía

La entidad gana en España ya más de 1.000 millones al reducir las pérdidas del ladrillo a mínimos

MadridActualizado:

BBVA ha cerrado los nueve primeros meses de 2018 con ganancias al alza a pesar del impacto negativo en cuentas de resultados que está teniendo la depreciación de las monedas de algunos países en los que opera, como Turquía. La entidad presidida por Francisco González ha obtenido un beneficio de 4.323 millones de euros al cierre del tercer trimestre, lo que supone un 25,3% más que en el mismo periodo del año anterior. Ese resultado, que sin efecto de las divisas hubiese crecido un 43%, se explica sobre todo por las plusvalías de 633 millones generadas con la venta de su filial en Chile, que le permiten compensar los efectos negativos de las divisas.

Sin ese resultado extraordinario, las ganancias del banco hubiesen crecido solo un 7% y caerían un 9% intertrimestral. Y es que el efecto del tipo de cambio resta 426 millones al beneficio, al que le afecta también la hiperinflación en Argentina. Todo ello hace que las acciones del banco caigan hoy en Bolsa más de un 2%. «A pesar de las dificultades de Turquía y Argentina, presentamos unos resultados que ponen de manifiesto la fortaleza de nuestro modelo de negocio y la diversificación geográfica», ha señalado el consejero delegado del grupo, Carlos Torres, que a partir el próximo año sustituirá a Francisco González, que se jubila, en la presidencia ejecutiva del banco.

Lo cierto es que la devaluación de las divisas en mercados como Turquía, que tiene un peso importante sobre los resultados del grupo –aporta el 10,8% del beneficio–, y Argentina han empañado la evolución de los ingresos. El margen de intereses se situó en 12.899 millones de euros, lo que supone una caída del 2,3%; la facturación por comisiones en 3.653 millones, un 1,4% menos, y los ingresos totales llegaron a 17.596 millones, un 6,9% menos. Sin el comentado efecto del tipo de cambio, todas esas líneas crecen y además con fuerza: un 10,2%, un 9,4% y un 4,3% respectivamente.

La reducción de los costes de explotación, que bajan un 7,1%, a 8.721 millones, y de los saneamientos (-60,3%, pese a que en el trimestre crecen un 16,5% por Turquía) compensan solo en parte ese descenso de los ingresos, de forma que el resultado neto del grupo entre enero y septiembre se mantiene plano.

Las ganancias de BBVA en Turquía, donde opera con su filial Garanti, descendieron un 14,1%, a 488 millones, debido a la depreciación de la lira turca, lo que situó todas las líneas de gastos en negativo, pese a que la actividad comercial haya sido buena y sin el efecto divisa los ingresos recurrentes se incrementasen en torno al 30%. Algo menor fue el impacto del tipo de cambio en México, su primer mercado con el 41% del resultado: allí, BBVA ganó 1.851 millones, un 13,1% más, siendo el gran motor de los resultados de BBVA. Y en Estados Unidos, gracias a la mejora del margen de intermediación, la reducción de gastos y los saneamientos, la franquicia ganó 541 millones de euros, un 34,5% más.

El negocio de BBVA en España, por su parte, va recuperando poco a poco peso sobre los beneficios totales del grupo a medida que este suelta el lastre del negocio inmobiliario moroso. La entidad ganó en su mercado de origen 1.107 millones de euros, un 41,5% más, tras reducir a 60 millones las pérdidas del ladrillo tras la venta de casi toda su cartera problemática a Cerberus. En cuanto al negocio bancario en el país, este aportó 1.167 millones un 10,5% más, gracias a la reducción de los costes, que bajan un 4%, y las menores provisiones para saneamientos, que descienden casi un 30%. Y es que los ingresos recurrentes, ante la debilidad de la demanda y los bajos tipos de interés, caen al 1,5%. Eso sí, los ingresos por comisiones crecen al 8%.