Josu Jon Imaz y Antonio Brufau, hoy, en la junta de accinoistas
Josu Jon Imaz y Antonio Brufau, hoy, en la junta de accinoistas - GUILLERMO NAVARRO

Brufau cuestiona que España lidere la transición energética en Europa

Critica la elevada factura de la electricidad en nuestro país por «una planificación equivocada»

MadridActualizado:

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha cuestionado hoy en la junta de accionistas que España haya planteado unos objetivos mucho más ambiciosos en la transición energética de los que fijaba la UE. «Vayamos con cuidado con los costes de este liderato porque no somos tan influyentes en Europa como nos pensamos», ha subrayado.

También ha criticado los altos precios de la electricidad en nuestro país, «que vienen de una planificación equivocada», y de las emisiones que produce la generación eléctrica. Asimismo ha señalado la energía que estamos importando de Marruecos generada por plantas de carbón.

Brufau ha afirmado que «es evidente que todos los agentes industriales y sociales tenemos que luchar contra el calentamiento. En 2018 hubo en nuestro país muchos informes, borradores de leyes, idas y venidas de papeles, etc.... que acabó en el anteproyecto del Plan Integrado de Energía y Clima. Mientras, el planeta ha seguido aumentando las emisiones. El debate de la descarbonización es muy relativo y va por regiones. Las más pobres dan prioridad a su crecimiento sobre la reducción de las emisiones».

El presidente de Repsol ha añadido que el «liderato que pretende asumir la UE es muy importante, pero no es suficiente. Muchos países no tienen las mismas sensibilidades que Europa».

La UE quiere reducir sus emisiones un 21% en 2030 respecto a 2017. A España le asignó un 14%. «Esta idea de liderar el asunto, hizo que en el anteproyecto España lo multiplicó por casi tres veces. Es de admirar. Otra cosa es si lo podremos hacer y cuáles serán sus costes».

«Hay mucha ideología»

En una respuesta a uno de los accionistas sobre Madrid Central, ha zanjado el asunto diciendo que «hay mucha ideología y muy poca reflexión; nos creemos el fin del mundo y no lo somos; hay que respetar a la gente, a la sociedad, al planeta y a la tecnología».

Brufau ha dicho a los accionistas que «nos tenemos que hacer unas preguntas, como si somos conscientes de que el teatro de operaciones de la reducción de emisiones no son ni España ni la UE. Europa emitió el 10% del total mundial; si los demás no nos siguen, no conseguiremos los objetivos.También si la industria y la sociedad serán capaces de reducir un tercio sus emisiones en 13 años, así como si dejamos de emitir porque dejamos de producir o porque trasladamos la producción a otros países. Por ejemplo, si dejo de fabricar aluminio y lo importo de Turquía, no es la solución. Por último, ¿qué impactos van a tener en la industria española?»

«Queremos reivindicar el desarrollo de la industria en España. Su peso en Europa es del 17%, inferior a EE.UU. y China. Abogamos por un proceso de transición energética que combine reducción gases con reconstrucción tejido industrial, al margen de ideologías y grupos de interés. Hagan lo que tengan que hacer, pero con sentido de Estado».

No faltó su habitual «pullita» al coche eléctrico, «cuyas baterías se fabrican en China generando altas emisiones»

Por último ha pedido que «nos dejen trabajar en cuatro campos: cómo definimos la senda de crecimiento más eficiente en costes; no despreciar la tecnología, pues no es cierto que se apueste por la neutralidad tecnológica; creer en la libre competencia, ya que hay una excesiva regulación; y pensar más en el ciudadano, que son los que están pagando es escaso uso que se hace, por ejemplo, de las regasificadoras de gas».

El consejero delegado de la compañía, Josu Jon Imaz, ha dicho que los clientes de electricidad y gas ya suman 870.000 y que Repsol «va a ser parte de la solución al cambio climático».

En cuanto a la economía mundial, Brufau dijo que el año pasado presentó una cierta ralentización respecto a 2017, sobre todo en el segundo semestre. Los motivos, las preocupaciones por el crecimiento de China, las tensiones comerciales de Trump, la apreciación del dólar y la debilidad de la zona euro, que ralentizó su crecimiento y también vio las consecuencias de la transición energética, sobre todo en el sector automovilístico.

La junta de accionistas aprobó la renovación en sus cargos tanto del presidente, Antonio Brufau (con el 93,163% del capital concurrente), como del consejero delegado, Josu Jon Imaz (97,835%). Este será el último mandato de Brufau, que accedió al cargo en 2004.