La ministra de Economía, Nadia Calviño,
La ministra de Economía, Nadia Calviño, - MAYA BALANYA

Calviño replica al Banco de España que las hipotecas no son más caras ahora porque la banca paga el impuesto

La ministra de Economía considera «arriesgado» el análisis del supervisor, que vinculaba el encarecimiento de los préstamos a la medida del Gobierno de trasladar el pago de Actos Jurídicos Documentados a las entidades y no al cliente

MADRIDActualizado:

Nuevo rifirrafe del Gobierno con el Banco de España. La ministra de Economía, Nadia Calviño, negó este viernes en Japón que la subida de las hipotecas en España se deba al cambio fiscal que introdujo el Gobierno para hacer que la banca pagara el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en lugar del cliente, como venía ocurriendo hasta octubre. El Banco de España señaló el pasado jueves que las hipotecas en nuestro país se habían encarecido desde septiembre en 30 puntos, una apreciación que no había ocurrido en ningún país de nuestro entorno ni en otro tipo de créditos, y lo vinculó a la medida del Gobierno. Como informa Efe, Calviño ha arremetido contra el informe de la institución señalando que este tipo de préstamos llevan un año encareciéndose, y consideró «arriesgado» que se vincule la norma al funcionamiento mercado, como hizo este jueves el Banco de España.

Calviño defendió la reforma en primer lugar porque, recordó, se hizo para trasponer una directiva comunitaria que España tenía que haber acometido años atrás, y por cuyo retraso estaba a punto de ser multada en Europa. Sin embargo, la directiva europea no recogía que fuera la banca la que pagara este impuesto, por lo que este punto fue iniciativa del Gobierno. El Ejecutivo reaccionó así después de que el Tribunal Supremo exonerase al consumidor de este impuesto para días después dar marcha atrás, ante la presión social y política generada.

Tras poner en valor el «buen trabajo» de todos los grupos políticos que llevó a la reforma, la ministra señaló que la nueva ley es «más protectora de los derechos de los ciudadanos», con medidas como la de aumentar el número de meses de impagos necesarios para poder proceder a un desahucio, reducir los intereses de demora cuando se produce un retraso en el pago o dar un mayor papel a los notarios para la citada protección al usuario.

«Por tanto se trata de una ley que era necesaria y además buena desde la perspectiva de la protección de los ciudadanos», dijo Calviño. No obstante, en un entorno en el que el BCE tiene los tipos a cero y abrió la puerta hace unos días a bajarlos incluso más, en los países europeos la tendencia es a la baja.

Pero, además, la ministra señaló que el aumento del coste de las hipotecas es «progresivo desde hace un año», por lo que «no está relacionado con la adopción de la normativa hipotecaria o por ninguna decisión» del Gobierno, sino que «viene de atrás».

Una subida que atribuyó al cambio en el mercado, que ahora firma más hipotecas a tipo fijo. «Y por tanto me parecería arriesgado establecer una causalidad entre alguna norma o alguna actuación específica y cómo esté condicionando el mercado hipotecario», insistió Calviño, para recalcar que la prioridad del Gobierno es que dicho mercado «funcione bien, con seguridad jurídica y garantizando la protección de los ciudadanos».