El presidente de la CEOE, Juan Rosell y el responsable de asuntos económicos de la patronal, Bernardo Aguilera - MAYA BALANYA | Vídeo EP

La CEOE alerta al Gobierno de que una subida de impuestos desplomaría la inversión

El presidente Juan Rosell pide que la Administración reduzca su «despilfarro» y señala que la presión fiscal a las empresas es mayor en España que en la UE

MadridActualizado:

Las empresas se rebelan ante la subida del Impuesto de Sociedades y de las cotizaciones sociales que planea el Gobierno y esgrimen que no saldrá gratis: reducirá la competitividad y la inversión nacional y extranjera. El presidente de la CEOE Juan Rosell ha presentado esta mañana el informe «La tributación empresarial» y ha pedido que se recorte gasto. «Hay bolsas de despilfarro, duplicidades, en la Administración», ha criticado para apostillar que parte de este margen de eficiencia alude al absentismo laboral.

El Gobierno quiere fijar un tipo mínimo del 15% en Sociedades a las grandes empresas. Rosell ha recordado que las 15.000 compañías que facturan más de 10 millones aportan el 83% de la recaudación. «Las empresas pequeñas con bases positivas está en el 40%, aún están saliendo de la crisis», ha advertido para recomendar esperar a que la recuperación de la actividad impulse la recaudación de Sociedades, a medida que más empresas dejen atrás las pérdidas y las bases imponibles negativas a aplicar de los años de vacas flacas.

Junto a ello, el responsable de Asuntos Económicos, Bernardo Aguilera, ha lamentado que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, diga que el tipo de la gran empresa es del 12%. «Al coger la base imponible y no el resultado contable, es del 22,5%», ha descrito. La base imponible, es la magnitud que determina el beneficio sometido a tributación descontando las bonificaciones que determina la Ley, mientras que el resultado contable incluye los beneficios globales de las compañías.

«Estas ganancias ya pagan impuestos en el exterior. No se estarían cumpliendo los 88 convenios de doble imposición firmados con el exterior», ha lamentado Aguilera. La CEOE calcula que las empresas tienen una presión fiscal superior a la media europea. Con datos de Eurostat, las empresas han aportado el 30,4% de la recaudación mientras que en la media de la Eurozona es del 26,2%.

Asimismo, la patronal apunta que las empresas soportan una presión fiscal mayor que en la mayor parte de Europa: si la carga tributaria en España para las empresas es es del 46,9%, la media en Europa asciende al 40,9%, según el informe Paying Taxes del Banco Mundial y PwC. «Si nuestra presión fiscal fuera tan baja como se dice todas las grandes empresas vendrían aquí», ha sentenciado Rosell.

Lucha contra el fraude

En su opinión, volver a los niveles de recaudación de 2007, cuando el Impuesto de Sociedades ingresó 44.823 millones de euros, casi el doble que en 2017, no es realista ya que dicho ejercicio fue «excepcional». Por ello ha apostado por tratar de atraer a pequeñas empresas de la economía sumergida mediante bajadas de impuestos.

«La economía sumergida se concentra en los volúmenes de negocio más pequeños y la razón es, en la mayoría de los casos, que la carga tributaria conllevaría seguramente el cierre del negocio. De ahí que se deba reducir la tributación y simplificar la legislación», aboga la CEOE. De hecho, las compañías que facturan menos de 300.000 euros son un 42,5% del total y solo recaudan 935 millones, es decir, un 3,27% de la recaudación total. «Si se les rebajase la imposición probablemente afloraría a la superficie muchos pequeños negocios y se mejoraría la recaudación», apunta el documento de la patronal.