El presidente de la CNMV, Sebastián Albella
El presidente de la CNMV, Sebastián Albella - JAIME GARCÍA
XXVI ENCUENTRO DEL SECTOR FINANCIERO ABC-DELOITTE

La CNMV defiende su papel en la opa de DIA y la exclusión de Telepizza de la Bolsa

El supervisor bursátil reclama que no se limite la venta de bonos senior a minoristas y apuesta por potenciar las gestoras fr inversión independientes

MadridActualizado:

Las operaciones corporativas en torno a compañías cotizadas han vuelto a poner bajo lupa el papel del supervisor bursátil. Por un lado, la oferta pública de adquisición (opa) de Letterone sobre DIA, que la CNMV facilitó al aceptar la pretensión de Mikhail Fridman de eliminar el nivel mínimo de aceptación yconsiderar equitativo el precio de 0,67 euros ofrecido por el inversor ruso. Por otro lado, la exclusión de Telepizza de Bolsa tras la opa del fondo KKR. Pues bien, el presidente de la institución supervisora, Sebastián Albella, ha defendido la neutralidad con que el supervisor actuó en el caso del grupo de supermercados y ha respaldado la exclusión bursátil de la cadena de pizzerías.

«En relació con la opa sobre DIA hemos actuado con la máxima diligencia y meticulosidad y no me refiero solo a la opa, me refiero a todo lo que ha pasado en esta compañía desde hace unos meses», ha dicho Albella a pregunta de la prensa tras clausurar el XXVI Encuentro del Sector Financiero organizado por ABC junto con Deloitte y Sociedad de Tasación. «La CNMV ha actuado con exquisita neutralidad y ha tratado de aplicar las normas de forma más prudente y sensata», ha defendido ante las quejas de accionistas de DIA por permitir a Letterone tomar el control de la compañía a pesar de que su oferta no ha superado el 50% de aceptación.

Albella también ha respaldado la opa de exclusión de KKR sobre Telepizza, por la que el fondo ha alcanzado una participación del 56,29% en la compañía al comprar un 27,73% adicional a 6 euros por título y ahora sacará a la compañía de Bolsa, aunque ha reconocido que se trata de «un caso un poco extremo», ha calificado, al suponer sacar del mercado una empresa cuyo 44% del capital social está en manos de accionistas distintos del principal. Ahora bien, el supervisor ha detallado que dentro de ese porcentaje de capital apenas hay entre un 3% y un 5% de minoristas, y que la mayoría se trata de inversores institucionales con participaciones de más del 1%, el 3% y el 5%.

KKR se ha comprometido a mantener una orden en el mercado al mismo precio de la opa, esos seis euros, durante un mes dentro de los seis meses siguientes a la liquidación de la oferta. Ahora bien, la CNMV ha advertido al fondo de que considerará esos seis meses como parte del periodo de la oferta y por tanto impedirá que los fondos que se mantuvieron en el capital de Telepizza vendan su participación a KKR a un precio superior. «Consideraríamos inapropiado cualquier acuerdo al que pudiera llegar el oferente con accionistas, al menos durante esos seis meses, para comprarle sus acciones a un precio superior del precio de la opa», ha zanjado.

La actualidad de ambas compañías se ha colado en la agenda de un foro financiero en el que Albella lanzó a los legisladores nacionales una reclamación en torno a la transposición a la normativa nacional de la nueva directiva europea de resolución de bancos, que hará que la deuda subordinada que emitan las entidades implique mayores pérdidas para los inversores en caso de apuros para que la puedan computar como capital.

La directiva incluye también restricciones a la comercialización de este tipo de productos financieros entre pequeños ahorradores. La CNMV no solo es partidaria de adoptarlas, sino que defiende mantener algunas especifidades de la normativa nacional que refuerzas el control de esa venta a minoristas. Ahora bien, Albella ha pedido que al definir a qué categorías de productos se aplican esos requisitos especial de comercialización se excluyan los bonos o instrumentos senior de los bancos —esto no incluye la deuda seniro preferentes— al considerar que con productos simples, en su mayor parte más líquidos que los depósitos a plazo y que contribuyen a desarrollar la cultura inversora.

La CNMV también ha apostado por potenciar la industria de las entidades independientes especializadas en la prestación de servicios de inversión, como gestoras y bancos especializados, que a día de hoy solo acaparan el 30% de la industria de servicios de inversión, frente al 70% de la banca comercial. «Creemos que es positivo contar con un sector independiente especializado en el ámbito de los servicios de inversión lo más potente posibles», señalando que »cuanto más relevante sean las entidades independientes, más innovación, mayor dinamismo y competencia habrá en el sector».