Recorrido de algunos indicadores económicos en España
Recorrido de algunos indicadores económicos en España - ABC

¿Por qué se ha congelado la actividad empresarial?

La incertidumbre política y el deterioro de la economía mundial, entre los factores que influyen en que la economía española pierda fuelle

MADRID Actualizado: Guardar
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El boletín económico publicado ayer por el Banco de España señaló la menor actividad empresarial como causa de la ralentización del PIB en el primer trimestre del año. «Los indicadores de actividad de la economía de mercado apuntan a una modesta ralentización de su empuje en los primeros meses del año», afirma el documento.

La situación de interinidad del Gobierno se ha unido a la incertidumbre económica global y han creado una situación que los economistas consideran muy negativa para incentivar las inversiones y la actividad empresarial. La economía funciona mejor en una situación de certidumbre y ahora han demasiados frentes abiertos sobre el terreno de juego, tanto nacional como internacional.

¿Cuánto supone este efecto desgobierno? Como detalló el economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, Rafael Doménech, en la presentación del informe Situación España el pasado mes de febrero, si la inestabilidad se hubiera solventado rápidamente, el impacto negativo en el crecimiento será de un 0,2% del PIB este año y un 0,3% el próximo.

Incertidumbres políticas

En la situación más adversa, es decir, si se prolonga el desgobierno hasta junio, Doménech apuntó que la incertidumbre restará entre un 0,5% del PIB este año y hasta un 1,3% en 2017. Ello se explica por el traslado de las dudas sobre el futuro político a un menor consumo e inversión, que a su vez contraerá la actividad.

Por ejemplo, el banco compara la crisis de Gobierno italiana de 2013 con la actual situación en España. Entonces, se formó un Ejecutivo de coalición con la amenaza de ruptura y llamamiento a nuevas elecciones lo que lastró la evolución económica del país. La entidad deduce que, de repetirse esto, el impacto supondría «una disminución de 0,3 puntos porcentuales en la tasa de crecimiento durante el primer año, y de 0,7 y 0,9 puntos porcentuales en los dos años siguientes».

A diferencia de la incertidumbre que se produjo en Bélgica, que en 2010 y 2011 estuvo sin Ejecutivo, BBVA esgrimía que en dicha situación las diferencias en el programa económico de los partidos eran mínimas –en Bélgica el debate se centraba más en las disputas territoriales–, mientras que en España las fricciones en el terreno laboral o fiscal son amplias, lo que genera una mayor incertidumbre a empresas y ciudadanos.

Ante la amenaza para la economía, la incertidumbre política se ha traducido, de momento, en una caída de la confianza de los empresarios y de los consumidores. Las empresas aceleran sus reestructuraciones de plantilla ante el temor a que el futuro Gobierno cambie el marco laboral mientras que la inversión se posterga por la inseguridad jurídica de no contar con un Ejecutivo.

Consumo atenuado

Del lado de los indicadores, el Banco de España destacó que la actividad empresarial ha perdido fuelle en el primer trimestre por un «empeoramiento del clima de confianza», lo que ha afectado negativamente a la construcción o la producción de bienes de equipo. Este deterioro se ha suavizado porque el consumo de los hogares se ha mantenido en niveles parecidos a los de final de año, aunque el supervisor advierte que se ha «atenuado».

Los emergentes y el petróleo

Junto al clima político, otros factores impactan sobre la evolución de la economía española. Uno de ellos es el enfríamiento de la actividad mundial, detectada por el bajón de crecimiento de China y los emergentes, que a su vez se contagia a Europa y EE.UU. El gigante asiático crecerá entre un 6,5% y un 7%, el ritmo más bajo desde 1990. Como un efecto dominó, el parón de China se transmite mediante menores compras de materias primas a Iberoamérica –donde numerosas empresas españolas están presentes y encajan el efecto–.

El contagio afecta sobremanera a los emergentes Brasil y Rusia atraviesan sendas recesiones. Otro de los factores que han agravado la crisis de estos países es la depreciación del petróleo, ya que ambos son productores. Desde 2014 el barril de Brent ha bajado un 60% su precio. Este impacto negativo también ha recorrido a los países del Golfo Pérsico. Si bien a estas economías les afecta, a un país importador como España le fortalece. Las nuevas previsiones del Gobierno, que bajaron el crecimiento de España del 3% al 2,7% este año, admitían que este viento de cola ha ayudado a paliar los efectos de la menor demanda del extranjero.

El recorrido del euro

Otro de los factores que ayudan a la economía española es el bajo tipo de cambio del euro, así como la caída del interés que paga el Tesoro por endeudarse. Ambos son fruto de la política monetaria expansiva que está inyectando el Banco Central Europeo a base de tipos al nivel de cero y compras masivas de activos para abaratar los préstamos y espolerar el crédito a empresas y hogares. Sin embargo, esto último genera inquietud desde los mercados. Entre las posibles consecuencias negativas se cuentan que los bancos centrales se queden sin margen de actuación en caso de recesión global, además de que pueden generar burbujas de activos sobrevalorados.