La Unión Bancaria puede continuar con su proceso de gestación, bloqueado por la pasividad de Berlín y otros gobiernos del euro ante las dudas legales
La Unión Bancaria puede continuar con su proceso de gestación, bloqueado por la pasividad de Berlín y otros gobiernos del euro ante las dudas legales - REUTERS

El Constitucional alemán da el visto bueno a la Unión Bancaria

En una sentencia publicada hoy, el máximo tribunal alemán establece que el BCE sí puede ejercer el papel de supervisor bancario y abre la puerta a medidas como un fondo de emergencia europeo o la liquidación de entidades

Corresponsal en BerlínActualizado:

El Tribunal Constitucional alemán ha dado el visto bueno a la Unión Bancaria, en un sentencia publicada hoy en la que establece que el BCE sí puede ejercer el papel de supervisor bancario sin dañar la soberanía del pueblo alemán y en la que abre la puerta a la creación de un fondo de emergencia europeo para evitar costosos rescates bancarios y que se ocupe de la liquidación de instituciones financieras en dificultades. Los jueces de Karlsruhe, en la resolución Az 2 BvR 1685/14, aclaran sin embargo que no es una cesión de soberanía, sino una «transferencia» que sirve a Alemania para protegerse de futuras crisis financieras.

Salvado este escollo legal, la Unión Bancaria puede continuar con su proceso de gestación, bloqueado por la pasividad de Berlín y otros gobiernos del euro ante las dudas legales. Faltan, entre otros elementos esenciales, un fondo común de protección de los depositantes, un marco armonizado para gestionar las insolvencias de entidades y unas reglas comunes para determinar las ayudas de Estado al sector en momento de crisis.

La semilla de la Unión Bancaria fue sembrada por Mariano Rajoy el 28 de junio de 2012, sumando fuerzas con el entonces primer ministro italiano Mario Monti y arrancando al resto de sus colegas europeos la iniciativa para centralizar la supervisión y el rescate de bancos, además de la mutualización de sus depósitos. Acto seguido, España solicitó a sus socios un rescate de 100.000 millones de euros para sanear el sistema financiero nacional, del que finalmente utilizó 40.000 millones. La operación permitió visualizar a los contribuyentes alemanes la mutualización de riesgos, difícil de digerir para la opinión pública de este país. El asunto, convenientemente agitado por el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD), llegó así al Constitucional alemán y recibe ahora respuesta.

El Gobierno alemán ha defendido la Unión Bancaria durante el proceso, aunque se ha mostrado renuente a la aceleración de la puesta en marcha del proyecto, alegando que para completarla era preciso en primer lugar rebajar los riesgos financieros en algunas entidades de la eurozona.. La secretaria de Estado del Ministerio de Finanzas, Christine Lambrecht, argumentó ante el alto tribunal que la participación en la unión bancaria es positiva para Alemania porque, con los estrechos lazos que mantienen en la actualidad las entidades financieras, un problema local puede degenerar rápidamente en una situación de inestabilidad para el conjunto de la eurozona.

El experto en Finanzas Markus Kerber, al frente de los querellantes, ha señalado por su parte que de esta forma «Alemania asume responsabilidades financieras por una serie de factores que no puede controlar y sobre los que además no tiene poder de decisión, han cedido su soberanía, dejando a la ciudadanía totalmente desprotegida», reprochó Kerber.

El presidente del Tribunal Constitucional, Andreas Vosskuhle ha señalado en la lectura de la sentencia que lo que se dirime principalmente en este caso es un tema de competencias y que la corte no ventra a estudiar en detalle técnico la pertinencia y significado de la unión bancaria.