La ministra de Hacienda, María Jesús Montero
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero - EFE
El Gobierno prevé un 2,7%

El Estado disparó su gasto un 11% solo en el mes de julio

Gobierno Central, regiones y Seguridad Social bajan su déficit un 16%, al 1,87% del PIB

MADRIDActualizado:

El déficit público camina en el alambre: ya se sabe que el Gobierno incumplirá este año el objetivo del 2,2% del PIB que fijó Bruselas, pero ya peligra incluso que este año acabe en el 2,7% que prevé el Ejecutivo. El desequilibrio de Estado, comunidades y Seguridad Social se redujo un 16% en los seis primeros meses del año hasta los 22.698 millones de euros, es decir, el 1,87% del PIB, publicó ayer Hacienda. Al tomar el dato acumulado de junio de 2017 al de 2018, el déficit total habría bajado ligeramente del 2,6% del PIB según cálculos de este periódico, un recorte importante frente al 3,1% en el que acabó 2017.

Si bien ello puede conducir al optimismo, el gran problema al que se enfrenta el Gobierno es que en la segunda mitad de 2018 entraron en vigor los Presupuestos, con las consiguientes rebajas de IRPF y, sobre todo, las subidas de nómina a funcionarios y pensionistas. A la vista de ello, el colchón es exiguo, justo cuando España debe bajar el agujero total del 3% si quiere salir del Procedimiento de Déficit Excesivo de Bruselas.

Ello reducirá la recaudación y disparará el gasto, lo que pondrá en peligro el cumplimiento. Teniendo en cuenta que la rebaja de IRPF restará este año 900 millones de euros a las arcas y que el aumento de las pensiones elevará el gasto en unos 1.800 millones mientras que la subida de sueldos públicos restará otros 4.000 millones, la reducción será difícil. A ello se le suma que se relajará la regla de gasto para comunidades autónomas y ayuntamientos.

El efecto de los Presupuestos no es aún visible ni siquiera en las cuentas del Estado de julio. «Hay que aclarar que en julio todavía no tuvieron efecto ni la rebaja de las retenciones ni el aumento de salarios públicos y pensiones» ya que «sus efectos sobre la recaudación se empezarán a notar, en general, a partir de agosto)», incide el informe de la Agencia Tributaria. Ello es así porque las retenciones de un mes se declaran el 20 del siguiente: hasta el 20 de agosto no repercutirá y será en las estadísticas de dicho mes en las que se podrá palpar el efecto de las medidas en los ingresos.

Aún así, el Estado ya presenta unos números preocupantes. El déficit del subsector a finales de julio de 2018 equivale a unos 18.080 millones de euros, un 1,49% del PIB, es decir un 13,2% menos en términos interanuales pero que supone más del doble de su objetivo del 0,7% del PIB para todo el año.

La recaudación hasta el mes da una buena foto de la situación antes de los Presupuestos: los ingresos tributarios crecen un 5,3%, encabezados por el IRPF –que repunta un 8,2%–, el IVA con un 3% de crecimiento mientras que Sociedades sigue en negativo, con una caída del 14%. Mientras que los recursos crecen un 9%, el desembolso repunta un 5,2%.

En el gasto una parte del alza de las pensiones ha comenzado a irrumpir. El gasto del Estado medido en empleos no financieros aumentó un 11% solo en julio, principalmente por las transferencias a la Seguridad Social de 11.629 millones, un 15,8% más que en 2017. Unos 1.500 millones más de los que 889 millones van a apoyar el equilibrio presupuestario del sistema y 674 a cubrir los complementos de pensiones mínimas.

El déficit de la Seguridad Social hasta julio fue del 0,33% del PIB, es decir, 4.061 millones que suponen un 20,35% menos que hace un año. Las pensiones alcanzaron un importe de 68.742 millones, un 4,56%. Frente a ello, las cotizaciones no llegan: alcanzan los 66.513 millones, un 5,65% más que hace un año. Del lado de las comunidades el cumplimiento del 0,4% parece encaminado: hasta junio las regiones tuvieron un agujero del 0,59% del PIB, 7.133 millones de euros,un 16% menos que un año antes.