Una imagen de archivo de un vehículo de la Policía Nacional
Una imagen de archivo de un vehículo de la Policía Nacional - EFE

Un hijo de Oubiña, vinculado a una trama que defraudó 60 millones en el IVA

La organización planeó comprar un manantial en Málaga para blanquear 3 millones

MadridActualizado:

Una trama que defraudó 60 millones en IVA que extendía sus redes desde Badajoz hasta Alemania, que introducía a España televisores y coches de alta gama y que incluso estuvo a punto de comprar un manantial en Málaga para blanquear tres millones de euros. Parece un guión televisivo, pero todas estas características están presentes en una organización destapada por funcionarios de la Agencia Tributaria y agentes de la Policía Nacional en lo que era una de las mayores tramas de fraude del IVA y blanqueo de capitales de toda Europa.

Coordinados por Europol y Eurojust, el operativo detuvo simultáneamente a 58 personas en Badajoz, Elche, Madrid, Málaga, Córdoba, Pontevedra, Murcia además de diez países europeos -incluyendo Alemania, Bélgica y Portugal-, junto a 102 registros, en los que se hallaron 52 coches de lujo, un arma de fuego y 400.000 euros en efectivo. Uno de los detenidos era hijo del contrabandista y traficante de drogas Laureano Oubiña, Jonathan Oubiña, de quien se sospecha que introducía coches de lujo desde Alemania, según las pesquisas.

Junto a los coches de lujo, el grueso de la actividad de la trama se dedicaba a introducir artículos de electrónica sin declarar -desde televisores hasta discos duros o piezas de teléfonos móviles-. La organización estaba presuntamente comandada por un padre y su hijo, ambos con nacionalidad española y origen indio, y tenía conexiones con la trama de blanqueo de dinero de Cobo Calleja, señalan estas fuentes.

El Fisco llevaba detrás de ambos desde antes de 2014, cuando deciden trasladar su domicilio a EE.UU. por la presión de la Agencia Tributaria. Desde allí continuaron operando, con dos centros neurálgicos en Madrid y en Elche, desde donde controlaban la gestión de más de cien empresas instrumentales de España, Hungría, Alemania, Italia, Rumanía, Bulgaria, Bélgica, EE.UU, Portugal y Chipre.

El sistema carrusel para defraudar el IVA llegó a emitir facturas falsas en tres años por valor de 250 millones. El dinero circulaba por sociedades «cáscara» conformando un sistema de embudo por el que siempre pasaba por Hungría o Bulgaria. Solo dos empresas húngaras movieron en dos años 140 millones.

Para evitar la mirada del Fisco, se blanqueaba dinero comprando inmuebles en España, EE.UU, coches de lujo y empresas del mundo audiovisual en España, Estados Unidos y Hungría. Con estos fines, la trama estuvo a punto de comprar un manantial en Casarabonela (Málaga) por tres millones.