El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos (izda) y el presidente de la institución, Mario Draghi
El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos (izda) y el presidente de la institución, Mario Draghi - EFE

El BCE discute hoy cuánto le seguirá cobrando a los bancos

En la reunión se pondrá sobre la mesa peticiones concretas, como la formulada por la banca alemana que ha solicitado a Draghi que les libere del pago por los intereses negativos sobre los depósitos bancarios, que abonan desde junio de 2014

Corresponsal en Berlín Actualizado: Guardar
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El BCE ha lanzado un mensaje previo de complicidad a los bancos sobre un ajuste en la facilidad de depósito, fijada hasta ahora en el -0,4% y que podría quedar en una tasa algo más cómoda. El debate sobre este asunto centra la atención de la reunión que el Consejo mantiene hoy en Fránkfurt y que pondrá sobre la mesa peticiones concretas, como la formulada por los bancos alemanes (Bundesverband deutscher Banken), que han solicitado a Draghi que les libere del pago por los intereses negativos sobre los depósitos bancarios, que pagan desde junio de 2014.

El presidente de esta asociación de los bancos alemanes, Hans-Walter Peters, calcula que los bancos de la zona del euro han pagado al BCE más de 20.000 millones de euros por el exceso de sus reservas de liquidez. «Ya que el BCE tampoco está en la situación de terminar con los tipos de interés negativos este año, debería tomar como ejemplo a los bancos centrales de Suiza y de Japón», ha señalado Peters, en referencia a que en estos países se mitigan las cargas a los bancos desde el primer día de los tipos de interés negativos con una cantidad libre del pago de intereses.

Al margen de este asunto, los analistas no esperan grandes sorpresas para la reunión de hoy, que en lugar de tener lugar un jueves, como habitualmente, ha sido adelantada al miércoles debido a que varios de sus consejeros deben acudir a la cumbre del Fondo Monetario Internacional que se celebra en Washington. Después de los sorprendentes anuncios de la última reunión del Consejo, de todas formas, no parece que al BCE le quede demasiado margen de maniobra para modificar su política monetaria. Los indicadores económicos, muy especialmente los alemanes, han venido justificando las medidas anunciadas de antemano y el mercado descuenta que Mario Draghi adoptará de nuevo un sesgo bajista en sus mensajes, dado el freno en la actividad industrial y en la inflación en la eurozona.

«Para la reunión del Banco Central Europeo de esta semana no esperamos decisiones de calado en materia de política monetaria, debido a los mensajes dovish dados tanto en la reunión de marzo como en declaraciones posteriores por parte de varios miembros del Consejo de Gobierno», ha afirmado Germán García Mellado, gestor de renta fija de A&G, «después de retrasar la normalización de tipos hasta principios de 2020, no esperamos que haya una modificación adicional en el forward guidance de tipos, ni en los detalles técnicos de TLTRO III, que probablemente se anuncien en las reuniones previas a verano». Los tipos de interés continuarán por tanto en el 0%, y la facilidad de depósito en el -0,4%.

Recordemos que el pasado 7 de marzo el BCE fijó el lanzamiento de nuevas inyecciones de liquidez para septiembre y alteró su comunicado para retrasar «hasta finales de 2019» el plazo barajado para un primer ajuste al alza en los tipos de interés. Más recientemente, las actas de la última reunión del BCE, publicadas la semana pasada, desvelaron que varios consejeros plantearon retrasar en mayor medida aún el plazo mínimo fijado para comenzar a valorar un repunte de los tipos de interés.

Según las actas, varios consejeros plantearon retrasar este plazo desde «finales de 2019», tal y como acordó la mayoría del consejo, al primer trimestre de 2020, lo que denota que en el interior del BCE se percibe la situación económica todavía un punto más grave de lo manifestado en sus medidas. El debate sobre un eventual retraso adicional se repetirá en la reunión de hoy y el mercado ve mucho más lejana aún la posibilidad de un primer repunte de los tipos de interés. Los analistas no contemplan una subida hasta bien entrado 2020 o incluso inicios de 2021.

La reunión coincide, por lo demás, con la enésima cumbre extraordinaria en Bruselas acerca del Brexit. El BCE reiterará seguramente su mensaje: considera que la salida del Reino Unido de la Unión Europea sin un acuerdo de retirada plantea «riesgos manejables» aunque «no irrelevantes» para la estabilidad financiera de la eurozona, pero advierte de que aún hay algunas «vulnerabilidades» que podrían generar efectos más adversos.

Para el BCE, una salida desordenada del Reino Unido podría ser una especie de amplificador de los impactos negativos y las tendencias a la baja que están detrás de la desaceleración de la economía europea. «Podemos discutir el impacto en las centrales de contrapartida, derivados, aseguradoras, pero creo que el principal impacto potencial de un 'no acuerdo' sería sobre el sentimiento y este sentimiento agravaría y amplificaría los elementos detrás de la desaceleración de la economía europea», ha declarado recientemente su vicepresidente, el español Luis De Guindos, para quién, «gracias a las preparaciones hechas por las autoridades públicas y el sector privado, un escenario de no acuerdo plantea riesgos manejables para la estabilidad financiera de la eurozona».