Edward Palmer, «padre» del actual modelo de pensiones sueco
Edward Palmer, «padre» del actual modelo de pensiones sueco - ABC

Edward Palmer: «El crecimiento económico es el mejor remedio ante la crisis de las pensiones»

El artífice del modelo sueco de pensiones y nuevo miembro del Foro de Expertos del Instituto BBVA de Pensiones sostiene que el alza de la esperanza de vida nos fuerza a ahorrar más o jubilarnos más tarde

Madrid Actualizado: Guardar
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Suecia atajó los problemas de su sistema de pensiones hace años. Lo hizo de la mano de Edward Palmer (Estados Unidos, 1941) para forjar un sistema mixto de reparto y capitalización -basado en un modelo de cuentas nocionales, es decir, una cuenta ficticia de cada trabajador donde va sumando todas sus cotizaciones a la Seguridad Social- que destaca por su justicia y sostenibilidad. Una personalidad que es un ejemplo a nivel europeo y del que ahora disfrutará el Instituto BBVA de Pensiones como miembro de su Foro de Expertos.

¿Qué hace del sistema sueco una referencia en Europa?

La respuesta corta es que proporciona beneficios justos y adecuados que son financieramente sostenibles. La lógica del sistema es que se basa en un programa de ahorro individual para la jubilación; los individuos ahorran para sí mismos. Lo básico son las cuentas personales. El vínculo entre contribuciones y pensión es, entonces, directo. Los individuos pagan para sí mismos. No hay una redistribución oculta.

¿El sistema de reparto es adecuado a la situación actual?

El sistema de reparto abarca una gran cantidad de modelos muy diferentes. Dicho esto, cuando se construye sobre un esquema de cuentas nocionales de aportación definida (Notional Defined Contribution, NDC), como en Suecia, es financieramente estable frente a todos los retos económicos y demográficos. Por sistema, siempre se está ajustando en pos de la solvencia, lo que hace este esquema financieramente sostenible durante generaciones de trabajadores y pensionistas.

La actual tasa de natalidad, ¿nos fuerza a implementar un sistema de capitalización o uno mixto?

No nos fuerza a cambiarnos a un sistema de capitalización. El esquema NDC funciona incluso en un país con bajas tasa de natalidad o alta emigración neta. Letonia es un ejemplo de parís que ha experimentado ambas y donde el NDC está funcionando. Los cálculos muestran que el esquema NDC de Letonia, pese al reto demográfico, tendrá una valoración positiva en la medida en que los letones que permanezcan en el país tengan éxito aumentando la productividad que impulse el crecimiento económico.

¿Ayudaría un sistema de capitalización a aliviar el déficit del modelo español?

Establecer un componente de capitalización no ayuda directamente, y ciertamente no lo hace en el corto y medio plazo. La panacea real es rediseñar los esquemas actuales de NDC. Un plan a largo plazo puede abarcar una transición parcial a un esquema de cuentas individuales nocionales de capitalización (Financial Defined Contribution, FDC), pero hacer esto es un reto muy sensible. El mejor remedio es el crecimiento económico y una fuerza laboral creciente. Pensiones «saludables» son más fáciles de lograr con una economía saneada. Esto significa incrementos dinámicos de la producción y venta de bienes y servicios tanto dentro del país como en el extranjero, creando demanda de trabajo. Si el proceso de crecimiento también consiste en ganancias de productividad, lo cual caracteriza a las economías saludables, entonces quienes elaboran las políticas podrán canalizar conscientemente algunos fondos para aliviar el déficit del sistema.

¿Qué sentido tiene calcular la pensión con respecto a la esperanza de vida?

La definición de «viejo» está evolucionando a medida que los cohortes de recién nacidos tendrán una mayor esperanza de vida. De hecho, la tasa de disminución de la mortalidad en la población de mayor edad se está acelerando. Japón es el líder, pero muchos países de Europa occidental, incluidos Suecia y España, le siguen de cerca. La causa es clara: tenemos estilos de vida y tecnología médica mucho más saludables ahora en comparación con solo unas décadas atrás. El aumento continuo en la cantidad de años de vida saludables requiere que las generaciones sucesivas trabajen gradualmente a edades más avanzadas para reducir la cantidad de años que tienen que durar nuestros ahorros. La alternativa es que cada uno de nosotros ahorre continuamente más o posponga la jubilación a una edad mayor en comparación con nuestros padres para cubrir cada vez más años de jubilación.

¿Vincular las pensiones al IPC las hace menos sostenibles?

Revalorizar las pensiones con el IPC mantiene el poder adquisitivo de lo que se percibe. Esto está visto como un factor deseable en los sistemas de pensiones públicos casi a nivel universal.

¿La solución podría estar en los planes de pensiones privados?

Nunca serán una panacea general. Para empezar: los intentos de los países de promover las pensiones privadas a través de incentivos fiscales generalmente han sido muy infructuosos. Por otro lado, son la alternativa correcta para las personas que desean o necesitan ahorrar más hoy para financiar un mayor nivel de consumo en la jubilación. Hay muchas circunstancias en las que algunas personas deberían considerar esta forma de ahorro financiero; por ejemplo, para compensar carreras laborales cortas, a tiempo parcial o esporádicas. A menudo estas personas no se dan cuenta de esto hasta que es demasiado tarde para hacer algo al respecto. Esto enfatiza la importancia de un fácil acceso a la información sobre cuál será tu pensión en el futuro, que aumenta la conciencia de su necesidad para poder actuar en consecuencia.

¿Debería eliminarse el límite mínimo de edad para la jubilación?

Suecia ahora tiene un acuerdo para aumentar la edad mínima para jubilarse a los 63 años y, poco después, a 64 años. Además, la edad mínima para cobrar pensión se indexará a la esperanza de vida. Esta futura legislación cuenta con el apoyo de los partidos políticos, las organizaciones laborales y las asociaciones empresariales.

¿Debemos avanzar hacia un mayor pago de cotizaciones por parte de los trabajadores y liberar parte de esa carga a las empresas?

En general, ese cambio constituye el mismo coste laboral para el empleador. Cuando se trata de aumentos en las contribuciones de los empleadores, la pregunta es: ¿esto viene a expensas de los salarios, los precios o las ganancias? Hay algunas investigaciones empíricas que sugieren que mientras que en el corto plazo las ganancias deben ajustarse, en el largo plazo el efecto es un salario más bajo y/o precios de venta más altos.