Almacen de Amazon con pedidos listos para su reparto
Almacen de Amazon con pedidos listos para su reparto - ABC

Las empresas aceleran su salto online para llevarse 40.000 millones de negocio

Las compañías buscan plantar cara a Amazon en España con envíos en dos horas a costa de disminuir márgenes por la falta de madurez del mercado

MADRIDActualizado:

Las empresas redoblan sus esfuerzos para acelerar en la carrera del comercio electrónico. Las ventas por internet en España avanzan a toda máquina y se espera, según datos de la CNMC, que estas sobrepasaran los 40.000 millones en 2018, mientras que en cinco años se ha pasado de repartir 125.000 paquetes diarios a un millón y medio. Datos que confirman la buena salud del negocio online en nuestro país, que cuenta con cuotas de crecimiento que supera el 25%. Una tendencia que los expertos prevén que irá a más durante los próximos años debido sobre todo a la falta de madurez del mercado español en comparación con otros países como Alemania, Francia y Reino Unido.

Aun así, las compañías están acometiendo importantes esfuerzos para lograr captar una mayor cuota online. Y es que el objetivo no es otro que tratar de plantar cara a Amazon, líder absoluto del comercio electrónico en España. Para ello, las empresas están apostando por ofrecer la mejor experiencia de entrega posible, con envíos en dos horas y dando total libertad al cliente para que este elija la franja de hora en la que quiere recibir el pedido o la posibilidad de recogerlo en el establecimiento una hora después de haberlo comprado. «El 60% del consumidor final decide si vuelve a comprar un producto a una determinada tienda online en función de cómo sea la experiencia de entrega», señala a ABC el presidente de la patronal logística UNO, Francisco Aranda.

Así, grandes empresas como El Corte Inglés, Inditex, Toys R Us y Alcampo entre otros ya ofrecen estas opciones en muchos puntos de España. De hecho, en el caso de El Corte Inglés, fuentes del grupo destacan que « el 80% de las entregas las realizamos en menos de 48 horas». Además, se espera que más empresas anuncien en los próximos meses iniciativas parecidas para no quedarse atrás en la carrera de las ventas por internet. «El incremento de la competencia, los estándares de servicio marcados por los operadores nativos digitales y el nivel de exigencia de los consumidores hace que todas las empresas de retail tengan que reducir sus tiempos de entrega para asegurar un servicio excepcional», explica Enrique Porta, socio de Management Consulting de KPMG.

Sin embargo, este esfuerzo implica un alto coste que impacta de lleno en los márgenes de beneficio. Un arma de doble filo que las grandes empresas están dispuestas a soportar apoyándose en su músculo financiero. Aun así, disminuir ese impacto es uno de los retos de las compañías, que buscan fórmulas para mejorar la rentabilidad de los envíos a medio y largo plazo. Cobrar una cantidad mayor al cliente conforme más corto es el espacio de tiempo de la entrega o establecer un servicio de pago con la intención de «fidelizar» al consumidor son las más comunes. Una circunstancia que celebra Aranda, quien considera que el sector «está madurando porque está perdiendo el complejo a decir que el servicio de entrega rápida o ultrarrápida tiene un coste. Es un servicio de lujo».

El coste de las devoluciones

Así, el aumento imparable de la demanda unido al corto espacio de tiempo que tienen las empresas para realizar los pedidos provoca que estas necesiten mejorar su eficiencia. Para ello, invierten en nuevas tecnologías como el uso del big-data para la asignación de rutas eficientes, la robotización de almacenes para la preparación de pedidos y el uso de vehículos de transporte eléctrico y autónomo entre otros. «Si no tienes estos recursos, estás fuera», sostiene Marc Bayo, gerente de Seur Now, el servicio de envíos urgentes de la compañía de paquetería.

Otro de los retos que deben solventar las empresas es reducir el impacto en sus cuentas los llamados costes de la logística inversa, siendo el principal el de las devoluciones. Los datos del panel de hogares de la CNMC muestran que estas se están acercando al 20% del total de los envíos en España. Pero hay sectores como el del textil donde la media de las devoluciones se sitúa en torno al 30%. «El coste de la logística inversa puede alcanzar entre el 2% y el 4% de la facturación de la tienda online; y los costes ligados a los procesos de devolución suponen entre el 10% y el 30% de los costes totales de la cadena de suministro», explica Porta.

Más costes ligados a la logística inversa, según Porta, son los ligados a la «no recuperación» del producto -descartados para la venta-, el de «re-etiquetado» e integración al stock de venta, el transporte, el descuento a aplicar para el caso de venta final en oferta en outlets, el coste de oportunidad por la no disponibilidad de stock para vender y el impacto ambiental generado.