Enrique Sánchez junto a Miguel Castillo, protagonista del programa «CEO por un mes»
Enrique Sánchez junto a Miguel Castillo, protagonista del programa «CEO por un mes» - Guillermo Navarro

«Las empresas deben volver a subir los sueldos en España»

El presidente de Adecco España asegura que «la única forma de que un trabajador entienda que hay que bajarse el salario cuando la empresa va mal es que lo suba cuando va bien»

MadridActualizado:

A Enrique Sánchez (Sevilla, 1967), presidente del Grupo Adecco en España desde hace 17 años, le preocupa la elevada tasa de temporalidad, especialmente entre los jóvenes. Recibe a ABC en su despacho en Madrid, junto a Miguel Castillo, un joven de 21 años elegido entre 13.000 aspirantes para participar en el programa «CEO por un mes». Durante este tiempo Castillo está siendo la sombra de Sánchez. Con él está gestionando un equipo de 1.900 empleados.

—España registra una tasa de paro juvenil cercana a tasas del 30%. ¿Qué está fallando en el mercado?

—La tasa de paro de los jóvenes en España es más del doble que la tasa media general y más del doble que la media europea. ¿Qué está ocurriendo? La situación tiene que ver con la educación, con la poca conexión entre universidad y empresa, entre la empresa y los jóvenes y con el abandono de la formación profesional, que genera la mitad del empleo en Europa .

—¿Cómo contribuye Adecco a invertir esta tendencia?

—Cada año contratamos a 20.000 jóvenes que buscan su primer empleo y aproximadamente la mitad terminan con un contrato indefinido. «CEO por un mes» es la iniciativa más vistosa, pero también realizamos talleres de formación y convenios con universidades para ayudar a los jóvenes en el camino que va de la universidad a la empresa.

—¿Debe modificarse la reforma laboral?

—La reforma laboral estimuló la economía en momentos duros. Sus efectos fueron positivos sobre el empleo porque facilitó entornos de flexibilidad a las empresas, pero tiene que ponerse al día. Se ha recuperado el 70% del empleo perdido en la crisis pero no el poder adquisitivo de los trabajadores. La única forma de que un trabajador entienda que hay que bajarle el sueldo cuando la empresa va mal es que se lo suban cuando va bien. Y es necesario vincular parte de los sueldos a la productividad y a la competitividad de las empresas. Pero también habría que bajar los impuestos y luchar contra la economía sumergida, vigilar a las empresas multiservicios que eluden sus obligaciones laborales, reformular las políticas activas y pasivas de empleo y trabajar en formación y en educación.

—El Gobierno ha anunciado medidas para penalizar la temporalidad...

—La temporalidad en España es excesiva y no se justifica por la estacionalidad, pero la vía no es la penalización. Al Gobierno le aconsejaría una gestión profesional de la temporalidad a través de las empresas de trabajo temporal, que son las más garantistas con los derechos de los eventuales. Con eso, y una adecuada regulación de las empresas de servicios, evitando que ganen competitividad a costa de pagar a un trabajador menos que a otro por el mismo trabajo, bajaría la temporalidad. ¿Por que Europa tiene la mitad que España? Porque son las empresas las que gestionan la temporalidad.

—¿Qué les diría a los que critican a las empresas de trabajo temporal por fomentar empleos precarios?

—Las empresas de trabajo temporal son un disparador de empleo indefinido. Un 30% de los trabajadores contratados por Adecco termina con un contrato estable en alguna de las empresas que hemos puesto a disposición porque sus posibilidades son mayores. Y si Adecco contrata a un trabajador tiene más posibilidades de ser contratado después que si lo hace directamente la empresa, porque Adecco trabaja para varias empresas, lo que multiplica las posibilidades de empleo. La conexión entre temporalidad y empresas de trabajo temporal es pura demagogia. Del casi 30% de tasa de temporalidad solo el 1% es contratado por una empresa de trabajo temporal. La temporalidad tiene que ver con la cantidad de contratos precarios que realizan las empresas de servicios que ceden trabajadores de forma ilegal a otras empresas.

—La crisis hizo que empresas y trabajadores se apretaran el cinturón, pero el Estado...

—El Estado debería ser más austero y menos costoso. Y estar gestionado por profesionales para ser más eficiente. Es necesario también revisar el hiperdesarrollo autonómico y las competencias, triplicadas o cuadruplicadas. Así se podrían bajar impuestos

—¿La situación en Cataluña cómo está afectando al empleo?

—La inestabilidad política y la incertidumbre jurídica no ayudan. En Adecco somos pesimistas a medio plazo.