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Impacto medio del impuestazo de los Presupuestos

La gran empresa pagará 176.000 euros más de media en impuestos y las rentas altas, otros 4.100

La subida de impuestos al empleo de los sueldos más elevados téndrá un coste de 1.200 euros para las compañías y de cien para cada trabajador, bajando el sueldo a un millón de empleados

MADRID Actualizado: Guardar
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La subida fiscal que incluyen los Presupuestos tiene ya una lista de damnificados hacia los que se dirige: afectará a más de un millón de trabajadores, 10.000 empresas y a 2.550 grandes fortunas. El aumento recaudatorio para financiar el incremento del gasto social se producirá así sobre aquellas rentas altas que cobran más de 130.000 euros en rendimientos del trabajo, que tendrán que pagar de media 4.100 euros más al año en el Impuesto sobre la Renta, según los cálculos del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) a los que ha tenido acceso ABC. Ello afecta a 80.000 contribuyentes, que verán como el tipo del impuesto sube del 45% al 47%, siendo del 49% para los que ganan más de 300.000 euros, ya que cambia el tramo estatal pero no así el autonómico. Un 0,4% de los empleados que pagan el impuesto tendrán que afrontar una factura fiscal de 328 millones de euros más este año.

A muchos el próximo ejercicio les tocará volver a pagar de más nuevamente. Hacienda prevé aumentar la recaudación por el incremento del IRPF a las rentas del ahorro en 332 millones de euros. Un importe superior que la subida a las rentas del trabajo que, sin embargo, no percibirá hasta 2020 cuando se haga la declaración del impuesto, ya que la retención continuará como hasta ahora. Para aquellos que perciban rendimientos del capital por acciones, cuentas o depósitos superiores a 140.000 euros, el tipo del IRPF subirá del 23% al 27%. Los 20.792 contribuyentes que paguen esta factura tendrán que asumir de media 15.968 euros más en el tributo.

Todo un varapalo a las grandes rentas del capital, que impactará con mayor fuerza, sobre todo a medida que crecen los ingresos. Para muestra un botón: un consejero del Ibex que según la CNMV cobra 644.000 euros al año brutos de media, pagará 17.160 euros más por el alza del IRPF en el trabajo, por lo que su cuota tributaria ascenderá a 297.861,5 euros. Dentro de ella, es la cuota estatal la que sube a 157.510,75 (un 12,23% más). Para un contribuyente que percibe 150.000 euros en rendimientos del ahorro, la factura adicional el próximo año sería de 400 euros, un 1,2% más. «A partir de los rendimientos de 175.000 euros, los ingresos de rentas del capital cobran mayor protagonismo que las del trabajo», aduce José María Mollinedo, secretario general de Gestha.

Como el IRPF es un impuesto que se reparten al 50% Estado y regiones, cada parte maneja su tramo y el incremento de tipos se produce sobre el primero. Si los Presupuestos se aprueban y entran en vigor en mayo, las empresas elevarían desde entonces las retenciones sobre las nóminas pertinentes.

El Ejecutivo también espera obtener 1.776 millones de euros por la fijación de un tipo mínimo sobre Sociedades del 15% sobre los grupos y empresas que facturen más de veinte millones -después de estudiar implementarla sobre las que ingresan más de diez-, además de otro reforzado del 18% a bancos y petroleras. A ello se le suma la reducción de la exención total de los dividendos del exterior al 95% (truibutaría por el 5% restante). Una ofensiva sobre la gran empresa que perjudica a 10.092 compañías en nuestro país -un 0,7% de los contribuyentes en Sociedades-, que de media pagarán 175.981 euros anuales más en el gravamen. Estas empresas representan el grueso de la recaudación de Sociedades, añadiendo un sobrecoste que deberán afrontar en un momento de desaceleración de la actividad.

Despidos por la subida de las cotizaciones

No será la única sorpresa negativa que reciban empresas y trabajadores. La subida de las bases máximas de cotización en un 7% desde el 1 de enero tiene gran capacidad de recaudación para la caja de las pensiones, ya que el Ejecutivo espera unos ingresos adicionales de 850 millones por este concepto. El efectismo de la medida será proporcional al esfuerzo que tendrán que hacer las empresas en un momento en el que comienzan a notarse los primeros síntomas de desaceleración y con el agravante de que están en desventaja respecto a los socios europeos en el pago de cotizaciones sociales, ya que España es junto a Francia el país donde las cotizaciones que abonan los empresarios tienen más peso recaudatorio.

El coste medio que supondrá subir los impuestos al empleo de los sueldos mayores a 45.644 euros será de 1.300 euros, de los que cada empresa pagará 1.200 y los cien restantes, el trabajador. Cuanto más amplia es la base de cotización, mayor es la aportación que tienen que hacer los empresarios por sus empleados y, en menor medida, los trabajadores. Esto se debe a que el tipo que pagan los empresarios por un trabajador a tiempo completo es del 23,60% de la base de cotización en la que esté encuadrado el empleado en función de su sueldo y su titulación, mientras que el trabajador aporta un 4,70% de su base. En total, el tipo de cotización por contingencias comunes es ahora del 28,30% de la base del trabajador.

El alza afectará a un millón de trabajadores, pero solo a aquellos que en 2018 superaron los 3.803,7 euros de base de cotización, ya que la parte del salario que supera esa cantidad estaba exenta de cotizar. Ese umbral se sitúa este año en 4.070,1 euros (48.841,2 al año) y afecta a 1.020.000 asalariados.

El encarecimiento de los costes laborales y fiscales tiene sus riesgos. De entrada obligará a las empresas a ajustar gastos y si no cuadran puede optar por congelar la contratación o prescindir de parte de la plantilla. En este escenario los perjudicados serían los trabajadores que tienen menos cualificación y también menor sueldo, ya que prescindir de los trabajadores que más cobran sería más caro y también una decisión que restaría competitividad.

Socimis y rebaja a pymes

La ofensiva fiscal, no obstante, también perjudicará a sectores concretos. Será el caso de las Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (Socimi), que si bien ahora tienen un tipo en Sociedades del 0%, pasarán a tenerlo del 15% para los beneficios no distribuidos. Ello redundará en que las 224 socimis que hay en nuestro país pagarán 10,5 millones de euros en 2019, es decir, 46.875 euros por barba.

A cambio, el Ejecutivo ha incluido una rebaja de Sociedades a las pymes que ingresan menos de un millón, que pasarán de tener un tipo nominal del 25% a otro del 23%, lo que beneficiará a 349.000 empresas que pagarán 260 millones menos en Sociedades, según el Ministerio de Hacienda, es decir, 745 euros de alivio fiscal para cada una.

Cerco a las fortunas

La otra pata del varapalo fiscal se sustenta en la subida del Impuesto de Patrimonio ya que sube el tipo de los que tienen más de 10,695 millones del 2,5% al 3,5%. Los 2.550 contribuyentes afectados pagarán de media, 132.941 euros más cada año. Una subida que supera el 35% para los patrimonios mayores de cien millones, entre los que la cuota a pagar superará los 893.040 euros. Este alza no afectará en las regiones que bonifican su impuesto al 100%, como Madrid, y solo se aplicará en las cuatro regiones que aplican la escala estatal Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Canarias, por lo que su impacto será acotado y menor al que calcula Hacienda.

Este aumento de la carga fiscal llega además en un momento en que la recaudación se encuentra en máximos, superando incluso los niveles previos a la crisis. En 2018 el total de los ingresos por impuestos ascendió a 207.610, máximo histórico que superó al conseguido en el año 2007. Lo cierto es que para 2019, los Presupuestos registran un nuevo alza hasta los 227.356 millones, cifra que ha levantado suspicacias y han generado críticas, como el PP que habla de la «voracidad del PSOE» en fuentes parlamentarias. Como fuere, de conseguir esta recaudación, batiría un nuevo récord histórico.