Alvise Lennkh, posa antes de la entrevista con ABC
Alvise Lennkh, posa antes de la entrevista con ABC - JOSÉ RAMÓN LADRA

«España está con el trabajo sin hacer»

Alvise Lennkh, subdirector y analista de Finanzas Públicas de la agencia de calificación Scope Ratings, defiende que nuestro país necesita un Gobierno decidido a implantar reformas estructurales y no a revocar las actuales

MadridActualizado:

La campaña electoral acecha ya al clima político español. Los partidos mueven ficha con proyectos radicalmente distintos. Sus siglas, su modelo económico. Sin embargo, para Alvise Lennkh, subdirector de Finanzas Públicas de la agencia de calificación europea Scope Ratings -la alternativa a la hegemonía anglosajona de Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch-, la receta está clara: atacar de frente los problemas estructurales como el paro o el déficit, sin olvidarse de que el frenazo en la Eurozona golpea por efecto contagio.

¿En qué situación ve a España?

Está aún en transición. Hemos visto los últimos años una reestructuración fundamental de su economía y apreciamos de manera muy positiva el desendeudamiento de los hogares y las sociedades no financieras, lo cual es importante para reducir el desequilibrio que causó la crisis. La economía española requiere que este desendeudamiento continúe. También vemos muy positivo el saneamiento y capitalización del sector bancario y la reestructuración respecto al saldo exterior. Por todo ello, el país ha crecido por encima de la media de la zona euro y creemos que así seguirá este año y el próximo. Pero esto no disminuye el riesgo de ciertas vulnerabilidades que aún persisten. El riesgo principal es que la política se fíe de ciclo económico, cuando la economía se está desacelerando en Estados Unidos, Europa y, por ende, España. El país está en transición y con el trabajo sin hacer.

¿Es una transición para mal?

No significa para mal. Eso depende de cómo la política utilice el tiempo que tiene a raíz del ciclo económico positivo, que aún sostiene al país, pero es cíclico.

En España será difícil tener gobierno antes de verano y los Presupuestos podrían permanecer prorrogados todo el año. ¿Como influye todo ello en la economía?

Tenemos a España en A- estable desde hace dos años. Veremos tres elecciones generales en cuatro años y estas no van a resultar en un Gobierno rápidamente, pero es importante que el que se forme tenga una mayoría parlamentaria estable y con un mandato para implantar reformas. Los últimos eran débiles y se hablaba de revocar las actuales; eso es un riesgo.

Para este año los expertos hablan de que el déficit apenas se reducirá por el parón político y la ausencia de medidas

España ha estado creciendo alrededor del 3% estos años y no ha usado este tiempo para reducir el déficit estructural, que es de alrededor del 3% y el peor de la Eurozona. Eso implica que, cuando España se enfrente a una nueva crisis, el espacio operativo fiscal será mucho menor. Estos meses se pueden ver como un tiempo contemplativo, pero tiene que llegar un Gobierno que tenga el mandato de introducir reformas. Y los últimos dos años, con gobiernos en minoría, no lo hemos visto.

¿Qué futuro tiene España con una deuda pública del 97% del PIB?

Limita mucho la posibilidad de operar frente a una nueva crisis. La deuda es elevada y disminuye mucho la posibilidad del Gobierno de implementar políticas expansivas cuando se necesiten.

Alvise Lennkh, durante la entrevista con ABC
Alvise Lennkh, durante la entrevista con ABC - JOSÉ RAMÓN LADRA

¿Qué recetas se necesitan para reducir los problemas estructurales?

Las reformas laborales tuvieron un impacto positivo; redujeron mucho el paro. Pero no resolvieron el problema de la temporalidad y del paro de larga duración. En eso sí se requieren reformas laborales activas. Hay ejemplos en otros países europeos y varias instituciones internacionales y españolas saben las medidas que se deben implementar. Además, otro problema es la productividad total de factores, que sigue muy por debajo de la media de la zona euro. Es necesario que el próximo Gobierno la incremente.

¿Cómo influye en España el frenazo de la Eurozona y a nivel mundial?

La desaceleración de la zona euro no es temporal sino más permanente. El ciclo se acaba y entramos en una fase de desaceleración más pronunciada. En España vemos un incremento en el consumo doméstico que está protegiendo al país, aunque el sector externo en los últimos años ha sido muy importante. Una desaceleración europea afectará a España porque no es inmune, pero hace diez años hubiera dicho que la fluctuación española habría sido más alta. La resistencia de la economía al ciclo es más alta.

Ha calificado de permanente el parón en Europa. ¿A qué se refiere?

A que no es cuestión de un trimestre; tuvimos el «shock» alemán y la recesión en Italia. Va más a largo plazo. Los próximos dos años seguro que estaremos en un entorno menos dinámico. Lo único positivo, eso sí, es que los precios del petróleo han bajado y eso puede ayudar a Europa y, específicamente, a España, que es importador de energías.

¿Podemos hablar de crisis?

De momento no, pero de desaceleración sí. Para España no creo que vaya a haberla e Italia es otra cuestión.

¿Y Alemania? Acaba de sortear la recesión técnica...

La palabra crisis es muy fuerte. Desaceleración seguro, y lo vemos en la reacción de los bancos centrales como en Estados Unidos (Reserva Federal) y el Banco Central Europeo (BCE).

¿Cómo valora la postura del BCE de seguir estimulando la economía?

Tenemos que tener en cuenta que el mandato del BCE es lograr una inflación del 2% y aún estamos lejos. El impacto del impulso monetario será menor cuanto más se extienda porque dependerá de las reformas de los gobiernos. La política monetaria está otorgando tiempo y la cuestión es cómo se utiliza ese tiempo a nivel nacional. En el caso de España la cuestión principal es hacia qué equilibrio vamos. El mejor tiempo ya pasó.