Viajeros durante la huelga de Renfe en la estación de Atocha, en octubre del año pasado
Viajeros durante la huelga de Renfe en la estación de Atocha, en octubre del año pasado - MAYA BALANYA

Estos son tus derechos en las jornadas de huelga de Renfe

La ferroviaria garantiza servicios mínimos para los parones de los próximos días 31 de julio, 14 y 30 de agosto, y 1 de septiembre

Madrid Actualizado: Guardar
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Aunque Renfe, de acuerdo a lo decretado por el Ministerio de Fomento, ha garantizado servicios mínimos para las nuevas cuatro jornadas de huelga convocadas por el sindicato CGT, las incidencias son inevitables.

Por ello, es importante que los usuarios conozcan cuáles son sus derechos ante los paros que se produzcan los próximos días 31 de julio, 14 y 30 de agosto, y 1 de septiembre, convocados en el horario de 12 a 16 horas y de 20 a 0:00 horas.

Así, Facua Consumidores en Acción advierte de que Renfe debe resarcir a los usuarios afectados por la pérdida de vuelos de conexión y de noches de hotel, los desplazamientos desde y hacia ellos o si tienen alquilado un coche en su lugar de destino, así como cualquier otro daño, con independencia de su naturaleza, que sufran los pasajeros derivado del incumplimiento del contrato de transporte.

Por su parte, Renfe garantiza que «a los viajeros afectados por trenes suprimidos se les ofrecerá, siempre que sea posible, viajar en otro tren en el horario más aproximado al adquirido». Y si el viajero no desea realizar el viaje, podrá anular o cambiar para otra fecha su billete sin ningún coste. Eso sí, no menciona ningún otro tipo de indemnización.

Desde Facua aseguran que los usuarios afectados por retrasos o cancelaciones en sus viajes de tren debido a las huelgas deben presentar una reclamación ante la empresa de transporte. ¿A quién reclamar todos esos daños y perjuicios derivados de una huelga? Aunque Facua defiende el legítimo derecho de los trabajadores a la huelga como medida para defender sus derechos y reivindicaciones laborales, considera injusto que sean los consumidores quienes soporten sus consecuencias finales, al cargar con los perjuicios económicos que les supongan los retrasos o, en el peor de los casos, las cancelaciones.

La asociación entiende que son, por tanto, las empresas las que deben asumir el riesgo de huelga cuando se produce la contratación de un servicio. En caso contrario, se crearía una «situación de enorme indefensión» para los usuarios, quienes tendrían que asumir incluso los gastos extra consecuencia de las cancelaciones.

Alojamiento, comida y bebida

Además, Facua señala que el Reglamento europeo 1371/2007, al que no puede negarse Renfe, indica la no exclusión de otros derechos de los pasajeros como es la asistencia. En su artículo 18, esta normativa recoge el derecho a asistencia del viajero afectado por un retraso del viaje. «En caso de retraso de la salida o de la llegada», señala la norma, «superior a 60 minutos», la empresa ferroviaria ofrecerá gratuitamente a los viajeros «comida y refrigerios, en una medida adecuada al tiempo de espera», así como el «alojamiento en un hotel u otro lugar, y transporte entre la estación de ferrocarril y el lugar de alojamiento, en los casos que requieran una estancia de una o más noches o una estancia adicional».

Si se produce una cancelación, Renfe debe devolver a los pasajeros el importe del billete o proporcionar un transporte alternativo. De hecho, la propia Renfe presenta en su página web un compromiso voluntario de puntualidad en el caso de indemnizaciones por retraso de sus trenes, que es superior a lo que dicta el Reglamento europeo 1371/2007 sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros de ferrocarril.

Sin embargo, la ferroviaria señala en sus condiciones contractuales que supedita dichas indemnizaciones a circunstancias que no sean de «fuerza mayor». Facua considera que la compañía no puede incluir la huelga dentro de estos casos, ya que se trata de una circunstancia previsible desencadenada por problemas previos entre los trabajadores y la ferroviaria.

Mientras, el reglamento europeo establece en su artículo 16 que si se anula un tren, o si el transportista puede prever objetivamente, por experiencia, que se llegará al lugar de destino con más de 60 minutos de retraso, el viajero podrá exigir un transporte alternativo o la devolución íntegra del billete, o de la parte no realizada de éste «si el viaje ha perdido razón de ser dentro del plan original del viajero».

En todo caso, la asociación advierte de que existe una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) emitida el 26 de septiembre de 2013, que dicta que «una empresa ferroviaria no tiene derecho a incluir en sus condiciones generales de transporte una cláusula según la cual quedará exenta de su obligación de indemnización por el precio del billete por causa de retraso, cuando el retraso se deba a un supuesto de fuerza mayor».

Así y todo, y tal y como indican desde Facua, como mínimo la ferroviaria debe indemnizar a los afectados con lo exigido por la norma europea.