El presidente y consejero delegado de CaixaBank, Isidre Fainé y Gonzalo Gortázar (i), respectivamente, conversan al inicio de la junta general de accionistas ordinaria donde, han anunciado los resultados de la empresa en el primer trimestre de 2016
El presidente y consejero delegado de CaixaBank, Isidre Fainé y Gonzalo Gortázar (i), respectivamente, conversan al inicio de la junta general de accionistas ordinaria donde, han anunciado los resultados de la empresa en el primer trimestre de 2016 - EFE

Fainé pide no dar por acabado el programa de reformas en España

Caixabank aboga por la salida a bolsa de BFA para reducir el riesgo de BPI en Angola

ÁLEX GUBERN
BarcelonaActualizado:

España no puede perder el ritmo de la recuperación y de las reformas. El presidente de Caixabank, Isidro Fainé, expresó ayer ante la Junta de Accionistas de la entidad la necesidad de seguir con el programa de mejora y eficiencia de nuestro sistema económico aplicado en los últimos años. «La reducción de los desequilibrios es una tarea inacabada», apuntó Fainé, que recordó que hay que aprovechar los «vientos de cola de la recuperación económica» para completar el programa reformista.

Al respecto, Fainé se felicitó por los esfuerzos realizados en los últimos años, que han permitido, recordó, alcanzar un superávit por cuenta corriente -impulsado en parte por el precio del petóleo, reconoció-, crear 500.000 puestos de trabajo en 2015 o reducir el déficit público, aunque aún se esté lejos de los objetivos. Seguir creando empleo y continuar equilibrando el déficit de las administraciones son dos de los principales retos para la economía española en 2016, apuntó Fainé.

En conjunto, apuntó Fainé a los accionistas de Caixabank, se espera un 2016 «ligeramente mejor que 2015» -aunque la economía española crecerá a menor ritmo-. En este contexto, alertó de los factores de riesgo que suponen la evolución de las economías emergentes más vulnerables, el referéndum sobre la salida del Reino Unido de la UE o los efectos de la subida de los tipos de interés en los Estados Unidos.

Respecto a la entidad que preside, Fainé valoró la buena marcha de Caixabank en un 2015 de entorno complejo, en el que el nivel «ultrabajo» de los tipos de interés obliga a los bancos a afinar sus estrategias. «Hemos sido capaces de mejorar la rentabilidad gracias al aumento de los ingresos bancarios, la estabilización de la base de costes recurrentes y a unas menores provisiones debido a la menor morosidad», señaló.

Precisamente, y antes de la celebración de la Junta de Accionistas, el consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, presentaba el resultado del primer trimestre, en el que la entidad obtuvo un beneficio neto de 273 millones de euros, lo que supone un 27,2% menos que en el mismo período del ejercicio anterior, que incluyó el impacto de la integración de Barclays Bank en España.

Crece el negocio bancario

El resultado antes de impuestos, sin embargo, crece un 78,7%, alcanzando los 376 millones de euros. El resultado del negocio bancario y asegurador ascendió hasta los 544 millones, mientras que el inmobiliario generó un resultado negativo de 144 millones, un significativo avance en positivo frente a los 557 millones de pérdidas del primer trimestre de 2015.

Por otra parte, y en pleno proceso de opa de Caixabank sobre el Banco Portugués de Inversión (BPI), Gortázar abogó por la salida a bolsa de BFA -el banco angoleño en el que la entidad lusa tiene un 50,1%- como una manera de reducir la concentració de riesgos en el país africano que le exige el Banco Central Europeo (BCE).