El saneamiento de las economías domésticas ha sido una palanca decisiva para salir de la crisis
El saneamiento de las economías domésticas ha sido una palanca decisiva para salir de la crisis
Economía

Las familias españolas han ahorrado en diez años más de 600.000 millones de euros

Azuzadas por la crisis, desde 2008 han aumentado sus reservas de dinero en 426.000 millones y, además, han saldado préstamos por valor de otros 193.000 millones

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Desde finales de 2008, los hogares españoles han acumulado un ahorro neto de 619.000 millones de euros, entre el dinero que han guardado y los préstamos que se han quitado de encima. Es una cifra de récord y, también, una de las huellas que ha dejado la crisis, en este caso en forma de apresurado saneamiento de las finanzas domésticas. Hasta finales de 2017 no se ha empezado a relajar ese cinturón que las familias se apretaron con fuerza tras estallar la crisis y quedar al desnudo los excesos, públicos y privados, que habían conducido al descalabro.

El correctivo que asumieron los particulares ha sido una palanca decisiva para salir de la crisis y sostener la fase de crecimiento en la que está instalada la economía española desde 2014. Al contrario que el sector público, que no ha dejado de gastsar por encima de sus posibilidades –lo que no ha dejado de elevar la deuda pública del país-, los hogares redujeron drásticamente sus gastos y se afanaron en ahorrar y en desendeudarse.

Los indicadores macroeconómicos certificaron que la crisis quedó atrás en 2014. Pero los españoles siguieron ahorrando a buen ritmo pese a haber finalizado una recesión que había asestado un duro golpe a los bolsillos y se había llevado por delante la solvencia de un gran número de hogares.

Desde el año pasado se ha empezado a notar que se anima el consumo y que los ciudadanos se han relajado a la hora de ahorrar. Pero lo han hecho de forma discreta y después de un decenio en el que han aumentado sus reservas de dinero en 426.000 millones de euros –depositados en cuentas bancarias y productos financieros- y en el que, además, han saldado préstamos por valor de otros 193.000 millones.

Gracias a eso, desde el 31 de diciembre de 2008 al 31 de marzo de 2018 –último dato certificado por el Banco de España-, los hogares españoles en su conjunto han incrementado su riqueza financiera un 83%, hasta colocarla en máximos históricos. El 31 de diciembre de 2008, cuando la crisis ya había empezado a zarandear los bolsillos, la diferencia entre el dinero que tenían ahorrado los hogares (activos) y el que debían a los bancos (pasivos) arrojaba un saldo (riqueza financiera) de 742.000 millones de euros. Menos de diez años después, anda por los 1,36 billones de euros. Actualmente, el dinero que tienen guardado los hogares (2,13 billones) casi triplica a lo que les deben a los bancos (772.000 millones).

Esta acelerada escalada de la solvencia financiera de los hogares contrasta con el cada vez mayor agujero que presentan las cuentas públicas. Durante el año pasado, el agujero financiero del Estado y de las autonomías se agrandó en otros 10.000 millones de euros, y sigue yendo a más. Al acabar 2017, la diferencia entre el capital disponible y las deudas acumuladas por el Estado y los gobiernos autonomicos arrojaba, en su conjunto, unos números rojos de más de 920.000 millones de euros, según los datos certificados por el Banco de España.

Justo al contrario de lo que ocurre con los hogares, entre el Estado y las autonomías deben más del doble del dinero que tienen ahorrado. Al acabar 2017, el Estado y las comunidades autónomas sumaban un abujero financiero (diferencia entre activos y pasivos) de -924.000 millones de euros, un 319% mayor que el que tenían en 2007, cuando estalló la crisis.