PUEBLA

La frase con la que Mario Draghi salvó al euro cumple seis años

«El BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente», afirmó el 26 de julio de 2012 el presidente del BCE. Unas palabras con las que apagó parte del fuego que consumía al euro

Madrid Actualizado: Guardar
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Estos días se ha cumplido seis años del discurso con el que el máximo responsable del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, salvó el euro. Fue el 26 de julio de 2012, cuando el ya responsable del BCE tomó la palabra en Londres y pronunció unas palabras, que vistas con la perspectiva, han marcado un punto de inflexión en la crisis de deuda que amenazaba con romper las delicadas costuras de la Eurozona: «De acuerdo a nuestro mandato, el BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente».

Todo ello, en plena crisis de deuda soberana con la enésima réplica de la larga crisis griega que tuvo que repetir elecciones, y apenas un mes después de oficializarse la petición de un préstamo europeo para España(hasta 100.000 millones de euros para reestructurar el sistema financiero, del que se usaron finalmente 41.847 millones a un 0,5% de tipo de interés y del que ya se han devuelto al menos 14.600 millones de euros), entre rumores y presiones para que el expresidente Rajoy optara por un rescate «duro» de la economía española. En este complicado contexto, las palabras de Draghi tuvieron un efecto inmediato: El Ibex 35 subió un 6,08% aquel 26 de julio pasando de los 5.958,2 puntos a los 6.368,8 puntos básicos. Por su parte, la prima de riesgo española- la diferencia entre el bono español a 10 años y su homólogo alemán- había marcado 48 horas antes un máximo histórico: 638,42 puntos. Las palabras de Draghi consolidaron la progresiva relajación de este índice: el día del discurso del italiano marcó «solo» 560 puntos.Desde entonces, la prima no ha alcanzado estos niveles y el pasado viernes cerró en 100 puntos.

El entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, considera en el libro «La economía de la democracia (1976-2016)» que las palabras de Draghi aquel día tuvieron «un efecto tranquilizador en los mercados». Y añade otra variable: la determinación alemana de no permitir la salida de Grecia del euro y la probable destrucción de la moneda única.

Una iniciativa de Draghi

Como se narra en el libro «El euro y la batalla de las ideas», de los profesores Markus K. Brunnermeier, Harold James y Jean - Pierre Landau, el citado discurso de Mario Draghi «fue en gran parte iniciativa suya». Como comentan estos académicos de Princeton y del Instituto de Estudios Políticos de París «solo posteriormente Draghi hizo circular la transcripción de sus declaraciones al consejo del BCE, pidiéndole que aceptara que sus palabras no suponían un cambio con respecto al a posición previa del BCE».

La declaración del presidente del BCE tuvo un efecto arrastre entre la élite europea: el entonces ministro de Finanzas alemán, el todopoderoso Wolfgang Schäuble respaldo al italiano, Merkel se tomó su tiempo y junto con el anterior presidente francés, el socialista François Hollande, emitieron una declaración conjunta en la que; sin referirse directamente a las palabras del responsable del Banco Central Europeo, sí aseguraban que «estaban resueltos a hacer lo que se apara defender [..] la integridad de la zona euro».

Donde halló poca comprensión fue en el siempre ortodoxo presidente del Bundesbank Jens Weidmann, quien tachó de «problemática» la compra de bonos y advirtió contra cualquier ayuda a los países con problemas, a través de la compra de deuda o la mutualización de la misma vía Fráncfort. Incluso hizo pública parte de las discursiones internas que tuvieron lugar dentro del BCE y su discrepancia. «Draghi dejó claro que solo había una voz disidente. Pareció que Weidmann no se esperaba esa aclaración», concluyen los autores de «El euro y la batalla de las ideas». Una batalla que terminaría dirimiéndose en el Tribunal Constitucional alemán, que terminaría fallando que las compras de deuda del BCE no iban en contra de la prohibición de financiar a los gobiernos incluida en los tratados fundacionales de la Eurozona.

De cualquier modo, Draghi recibió el aval decisivo de Merkel - «las cuestiones de estabilidad monetaria justifican las últimas decisiones del BCE»- paraintervenir en los mercados y salvar el euro, a través de iniciativas como las denominadas Operaciones Monetarias de Compraventa u OMC (compras de bonos condicionadas a la aplicación de determinadas reformas para los países rescatados y España), los tipos de interés negativos o la adquisición de títulos privados respaldados por activos, entre otras.

JM NIETO
JM NIETO

El «bazuca» del BCE

Por otra parte, el discurso de Draghi abrió la puerta a que el BCE optara definitivamente por atajar la crisis del euro, optando a partir de marzo de 2015 por el conocido programa de compras de activos (o «Expansión Cuantitativa, QE») para impulsar la recuperación económica inundando los mercados de dinero barato. Una iniciativa que, según la última reunión del BCE, terminará en verano de 2019, y por el que esta institución ha llegado a adquirir títulos de deuda pública y privada de los países del Euro, por valor de unos 60.000 millones de euros mensuales (ahora reducido a 30.000 millones).

Según los datos más recientes del regulador, la institución que preside Mario Draghi ha comprado 2,01 billones de euros en deuda soberana y otros 150.000 millones de euros en deuda privada. Solo en bonos españoles, el BCE ha acumulado 241.601 millones de euros (un 11,9% del total) y convierte a España en la cuarto país miembro con más presencia en balance del BCE, tras alemanes, franceses e italianos.