Angela Merkel y Emmanuel Macron, canciller alemana y presidente francés, antes de la cumbre del último Consejo Europeo
Angela Merkel y Emmanuel Macron, canciller alemana y presidente francés, antes de la cumbre del último Consejo Europeo - EFE

Así funciona en Europa la lucha contra el paro

Los modelos que impera en el Viejo Continente difieren del español en su funcionamiento y objetivo

Berlín/París/BerlínActualizado:

España no es una referencia a nivel europeo en cuanto a sus políticas activas de empleo. De hecho, es uno de los países con escasa dedicación de fondos a estas partidas. Pero... ¿cómo se gestionan estos asuntos en Europa?

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  1. Alemania: guías personalizadas y orientación desde la escuela

    Angela Merkel, canciller alemana
    Angela Merkel, canciller alemana - AFP

    Katharina tiene 56 años y formación en Ciencias Medioambientales, pero hace 16 años que no trabaja. Se casó con un extranjero y tras el divorcio vuelve ahora a su país y acude al «Jobcenter» en busca de empleo. En la primera cita, hace tres semanas, un asesor le explica lo desfasada que está. En la segunda, el pasado miércoles, le es asignado un puesto de formación remunerado por una empresa de Warnemünde. Tendrá que vivir en el norte de Alemania, pero tras seis meses, en los que sus bajos ingresos serán completados por una ayuda social, cubrirá un puesto a tiempo completo en el desarrollo de un proyecto de energía eólica marina que aprovechará su conocimiento del español, lengua que ha adquirido durante su ausencia. Podrá entenderse con los proveedores. La asesoría personalizada del «Jobcenter» ha hecho posible esa confluencia de intereses.

    Luka tiene 15 años y sus notas son pésimas. Solo le interesa el fútbol. Su profesora de WRT, asignatura de dos horas semanales que trata sobre la inserción en el mundo laboral, le aconseja cambiar el pupitre por un puesto de formación en una conocida cadena de venta de productos deportivos. Tendrá que cumplir con los créditos teóricos en Marketing Deportivo, pero la mayoría de su formación tendrá lugar en la empresa, a cargo del departamento de personal y en coordinación con el centro educativo. Le gusta la idea porque le permitirá disponer de su propio dinero.

    Gracias a la formación dual y al amplio abanico de posibilidades de llegar a una titulación por diversas vías, el sistema laboral alemán es muy exitoso. El paro es del 4,9%, situación técnica de pleno empleo en buena parte del territorio. Pero no es perfecto. Le enorme facilidad para encontrar trabajo desincentiva la formación de ingenieros informáticos o de telecomunicaciones y dificulta el surgimiento de emprendedores y nuevas ideas de negocio en la economía digitalizada. La incapacidad del sistema de cubrir 1,2 millones de puestos de trabajo está restando a su PIB cientos de miles de millones cada año.

  2. Francia: un servicio descentralizado que «delega» a empresas privadas

    Emmanuel Macron, presidente de Francia
    Emmanuel Macron, presidente de Francia - AFP

    Pôle Emploi es una institución pública, de carácter administrativo, que tiene por misión acompañar, aconsejar y facilitar las tareas de las empresas y empleados que buscan y necesitan encontrar trabajo en Francia. Pôle Emploi se creó en 2008, a través de la fusión de la Agence Nationale pour l’Emploi (ANPE) y la Association pour l’Emploi dans l’Industrie et le Commerce (Assédic), en estrecha colaboración con los servicios de pago del seguro de desempleo.

    Entre otras funciones, asegura el pago de ayudas a desempleados, prestando especial atención al seguimiento de casos que pueden escapar a las convenciones más habituales. Se intenta así evitar los fallos y carencias que puede tener el sistema nacional del seguro de paro. También facilitar el pago o el cobro de las indemnizaciones de desempleo cuando las empresas o los trabajos pueden tener problemas de tesorería, o de otra naturaleza.

    En lo referente a las políticas activas de empleo, uno de sus prinicipales elementos diferenciadores es el de realizar un estudio permanente del mercado del trabajo, intentando hacer «circular» la información directa de empresas y parados que buscan un puesto.

    Pôle Emploi es una institución pública, pero atípica y descentralizada, que puede «delegar» algunos de sus servicios a empresas privadas, según convenciones administrativas adaptadas a una deseada flexibilidad administrativa.

    Nadie contesta la eficacia a geometría variable de Pôle Emploi. Los sindicatos estiman que la institución es «insuficiente» y pueden mirar con «recelo» algunas actividades. Las empresas no discuten unos servicios que consideran útiles en muchas ocasiones, en casos puntuales de penuria de mano de obra, no siempre especializada. Hombres y mujeres en el paro encuentran ayudas que pueden ser útiles en muchas ocasiones.

    En diez años de vida, largos, Pôle Emploi ha evolucionado con rapidez, incluso ha conocido varias huelgas, como consecuencia de la demanda creciente de servicios. Desde 2015, el «acompañamiento numérico» ha cobrado una importancia creciente, transformando el «antiguo» servicio y acompañamiento, directo, en las oficinas, para adaptarse a nuevas formas de servicio, consejo «guía» e información, a través de las nuevas tecnologías de la información. Los «nuevos parados» (jóvenes, en su inmensa mayoría) parecen apreciar los nuevos recursos, en permanente evolución.

  3. Seguimiento constante y especial atención a sectores vulnerables

    Lars Løkke Rasmussen, primer ministro de Finlandia
    Lars Løkke Rasmussen, primer ministro de Finlandia - AFP

    En general en los países nórdicos se pone especial atención al monitoreo de la población juvenil en su camino hacia la inserción laboral. Actualizan, además, programas específicos para inmigrantes, personas con discapacidad o desempleados mayores. En general, lideran el gasto por parado en políticas activas de empleo en el Viejo Continente.

    Si bien las medidas de empleo en Dinamarca no se alejan conceptualmente a las españolas, Copenhague se ha concentrado en eliminar normas y burocracia dando prioridad a los resultados y a los objetivos -tal y como recomienda la AireF en su informe- y, en menor medida, a los procesos. La reforma de la ex primera ministra socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt a las políticas activas de empleo pueden resumirse en actuaciones individuales y rápidas, incentivar la responsabilidad individual y fomentar la disponibilidad al trabajo, medidas especiales para los desempleados de larga duración y mejora de la capacitación de orientadores.

    Noruega, por su parte, centralizó ya en 2016 las distintas instituciones responsables en una sola (NAV), que sistematizó la intervención temprana en una situación de desempleo, actualizando estrategias de seguimiento para los solicitantes de empleo. Oslo ha puesto atención en el monitoreo de la licencia por enfermedad a largo plazo, y a las necesidades de grupos específicos como los trabajadores mayores, los inmigrantes o las personas con discapacidad.

    Los incentivos de Suecia al empleo alcanza el 47% de los fondos destinados a las políticas activas de empleo, la intermediación llega al 29%, mientras que la inserción de grupos con especiales dificultades utiliza el 25% del total (alrededor del 1,1% del PIB). La formación toca apenas el 8%, algo que en parte se debe a que diversas evaluaciones mostraron su falta de eficacia y enorme coste. Interesantes son los programas desde Estocolmo dirigidos a «personas que estén en riesgo de pérdida de empleo». Todos los municipios suecos ofrecen clases gratuitas de sueco, uso de ordenadores, inglés o matemáticas.

    En Finlandia, las ayudas al emprendimiento son mínimas y dedica la mayor parte de los fondos para incentivar el empleo a la formación. Las personas con discapacidad tienen una especial atención en las políticas activas de empleo de Helsinki, que identifica los trabajos potenciales para este colectivo.