Los ingresos han alcanzado los 2.310 millones de euros, el 11% más que en el primer trimestre de su año fiscal de 2018 (abril -junio)
Los ingresos han alcanzado los 2.310 millones de euros, el 11% más que en el primer trimestre de su año fiscal de 2018 (abril -junio) - EFE

Las ganancias de Ryanair caen un 21% entre abril y junio a 243 millones por la subida del combustible

La compañía también atribuye la merma en sus beneficios durante el primer trimestre de su año fiscal a los mayores costes de personal y el abaratamiento de los billetes, de hasta un 6% en el precio de la tarifa área

EFE
MadridActualizado:

La «low cost» irlandesa ha informado este lunes de que su beneficio ha caído el 21% en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, hasta los 243 millones de euros. Lo que han atribuido al abaratamiento de los billetes y el incremento de los costes de personal.

En concreto, la compañía ha atribuido esta merma en sus beneficios entre abril y junio al encarecimiento del combustible, si bien estos resultados están en línea con las previsiones anteriores, según ha explicado en un comunicado su consejero delegado, Michael O'Leary.

El directivo ha añadido también que los ingresos han alcanzado los 2.310 millones de euros, el 11% más que en el primer trimestre de 2018, mientras que el tráfico de pasajeros subió hasta los 41,9 millones, el 11% más.

El aumento de los viajeros ha estado propiciado, en parte, por una bajada del 6% en el precio de la tarifa área, cuyo coste medio ha sido de 36 euros, pero esa caída se vio compensada por un crecimiento del 27% en los ingresos auxiliares, que incluyen las ventas a bordo, recargos por equipaje o de embarque con prioridad. «En consecuencia, los ingresos por cada pasajeros (RPP, sus siglas en inglés), se han mantenido más o menos sin cambios en los 55 euros», ha señalado O'Leary en la nota.

A pesar de la caída de los beneficios, Ryanair ha mantenido su pronóstico de resultados para el resto del año fiscal, que concluye el 31 de marzo, cuando prevé que ganará entre 750 y 950 millones de euros.

«Recortes y cierres»

La aerolínea líder en Europa del sector de bajo coste ya advirtió este mes de que el retraso en la entrega de aviones Boeing 737 MAX por parte del fabricante estadounidense provocará «recortes y cierres» en algunas bases de operaciones europeas durante el próximo invierno y el verano de 2020.

O'Leary ha estimado que la medida reducirá el crecimiento de la compañía en el verano de 2020 del 7 al 3%, por lo que el tráfico anual de pasajeros podría caer de los 162 millones previstos hasta ahora a los 157 millones.

El responsable de Ryanair ha recordado que la aerolínea ha efectuado un pedido de aparatos Boeing MAX200s, una variante del modelo MAX que debe recibir una certificación diferente por parte de la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA, sus siglas en inglés) y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).

Ryanair tiene previsto recibir su primer avión MAX200 «entre enero y febrero de 2020», pero dado que solo puede aceptar pedidos de entre seis u ocho aparatos cada mes, la compañía ha planificado el calendario del verano de 2020 con la llegada de 30 de nuevas unidades "hasta finales de mayo" de ese año.

La aerolínea irlandesa había diseñado la temporada veraniega de 2020 con una flota adicional de 58 aviones MAX200s, frente a los 30 previstos ahora, si bien este número puede «subir o caer aún más», en función de «cuándo volverá a entrar en servicio el B737 MAX», ha precisado O'Leary.