Manifestación de pensionistas ante el Congreso
Manifestación de pensionistas ante el Congreso - IGNACIO GIL

El Gobierno desea jubilaciones «más tardías» sin retrasar la edad de jubilación

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, quiere reformar la pensión de viudedad porque está diseñada hace 50 años

Madrid Actualizado: Guardar
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El Gobierno busca fórmulas que flexibilicen la salida del mercado laboral y así conseguir jubilaciones más tardías sin tocar, eso sí, la edad legal de jubilación, apostando de esta forma por una «jubilación activa». Este año, la edad legal de jubilación se ha retrasado hasta los 65 años y seis meses.

«Estamos en intentar buscar una forma más flexible para que la gente se jubile cada vez más tarde. Nunca voy a defender que la gente se jubile cada vez más pronto», ha manifestado hoy en el Congreso el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado.

A la salida de unas jornadas sobre el futuro del sistema público de pensiones celebradas en la Cámara Baja, Granado ha subrayado que «alargar la edad legal (de jubilación) es una equivocación» y ha incidido, en declaraciones ante los medios, en que aún queda por «procesar» la mayor parte del aumento contemplado en la reforma realizada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2011.

En estas jornadas, organizadas por la asociación de exdiputados y exsenadores de las Cortes Generales, Granado ha dicho que «seguir retrasando la salida del mercado de trabajo sigue siendo el principal objetivo» para conseguir pagar «unas pensiones dignas».

En este sentido, ha subrayado la importancia de conseguir que personas de más de 50 años en situación de desempleo «puedan seguir trabajando, porque el mercado les excluye, y cambiar la mentalidad de la empresa que prefiere tener trabajando a gente sin formación ni experiencia».

«Nuestro objetivo tiene que ser en torno al principio de jubilación activa», ha explicado, apostando por que «el tránsito desde la actividad a la jubilación sea más flexible», con fórmulas como trabajo a media jornada para colectivos con «edades de jubilación más livianas».

En este sentido, ha concedido que las reglas de compatibilidad de trabajo y pensión en España «son muy duras» y ha pedido «una reflexión muy profunda» para examinar «qué reglas de compatibilidad son adecuadas para que el sistema de pensiones no tenga problemas» y, al mismo tiempo, permita la renovación de las plantillas y abordar el elevado desempleo juvenil, al tiempo que «las reglas no generen agravio comparativo».

Por otra parte, Granado ha expresado otros puntos susceptibles al cambio, tales como las prestaciones por incapacidad, que a su juicio son «muy generosas» y la pensión de viudedad, que está «configurada como hace 50 años», informa Ep.

Granado ha recordado que antes esta pensión solo la podían cobrar las mujeres. «¿Tiene un sentido, en la España del siglo XXI, con parejas de personas de mismo género, que se divorcian y vuelven a establecer vínculos que se suponen permanentes, tengamos la pensión configurada como hace 50 años? Pues tendremos que reformarla», ha dicho.

Jubilación forzosa

Asimismo, y sobre la noticia adelantada ayer por ABC sobre la intención del Ministerio de Trabajo de volver a introducir cláusulas en la negociación colectiva que obliguen a la jubilación forzosa por edad, Granado ha asegurado que no afecta a las cuentas del sistema público de pensiones.

«A la Seguridad Social que la norma exista o no le es indiferente», ha señalado, incidiendo que si ahora el incremento del gasto en pensiones se sitúa por encima del 5%, cuando la norma se restablezca subirá «lo mismo», pues cree que pensar que «el BOE determina las decisiones en materia de jubilación es una tendencia equivocada». «La gente se jubila cuando quiere, y normalmente suele querer cuando puede. Eso es lo que hace la gente en este país», ha aseverado.

Granado cree que la norma puede causar enfado entre aquellas personas que buscaban alargar su retirada del mercado de trabajo, más allá de la edad legal, para cobrar una indemnización, algo que, en caso de tener «derechos sólidos», considera «razonable» pedir «que sea solidario y deje sitio a alguien que necesita más el trabajo».