Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, durante su intervención en el curso de Economía organizado por la APIE en la UIMP
Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, durante su intervención en el curso de Economía organizado por la APIE en la UIMP - APIE

Goirigolzarri (Bankia) lamenta los «escasos incentivos regulatorios» para las fusiones paneuropeas

El presidente de la entidad española cree que estas operaciones podrían ser una solución para mejorar la rentabilidad del sector

MadridActualizado:

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, ha reflexionado sobre cómo ha evolucionado el sector financiero español, cuál es su situación actual y cómo afronta la entidad que preside los nuevos retos. Estos temas los ha abordado durante su conferencia en el curso «Las finanzas sostenibles y su importancia en el futuro de la economía», celebrado durante esta semana en Santander.

El presidente de Bankia ha asegurado que las fusiones pueden ser una «solución para mejorar la rentabilidad del sector», pero ha lamentado que «las fusiones paneuropeas en el corto plazo tienen grandes dificultades para que se lleven a cabo. El nivel de sinergias alcanzables y las potenciales mejoras de rentabilidad son muy reducidas y el riesgo de ejecución es notable». En este sentido, ha dicho que no completar la Unión Bancaria tiene una incidencia directa en el resultado: el 83% de los bancos que operan en la UE son de carácter doméstico, una cifra similar a la que había hace una década. «Nos quedan grandes capítulos pendientes para poder hablar de una Unión Bancaria», ha apuntado.

El presidente de Bankia ha afirmado que «tenemos escasos incentivos regulatorios a la hora de hacer fusiones paneuropeas. Solo el 30% de los bancos supervisados por el BCE están cotizados en este momento, comparado con el 80% de los estadounidenses» y ha explicado que esa falta de incentivos para realizar fusiones entre bancos de diferentes países, así como la baja proporción de entidades supervisadas que están cotizadas, provocan una «pereza» hacia las fusiones paneuropeas.

En el caso de las fusiones domésticas, ha añadido que igualmente tienen cargos que dificultan su implementación, si bien «es cierto que aquí las sinergias son mucho más evidentes».

«Rescate a los depositantes»

El máximo dirigente de la entidad ha defendido que el rescate a la banca ha contribuido a sostener la economía española y al sector financiero, que entre 2013 y 2018 «ha renegociado las condiciones de los créditos de familias y empresas a un ritmo medio anual del 11% del stock vivo de crédito».

Goirigolzarri ha recordado que, en el primer año tras el rescate, «las entidades financieras refinanciaron préstamos por valor de más de 211.000 millones de euros, lo que en ese momento representaba el 21% del PIB español» y que, en el caso de las familias, «se refinanció la hipoteca de cerca de 800.000 hogares para facilitar su pago».

En su intervención en Santander, el presidente de Bankia ha dicho que con los 54.000 millones de ayudas públicas no se rescataron «ni a los accionistas de los bancos, ni a los consejeros ni a los gestores, sino sobre todo a los depositantes y al conjunto de la sociedad» y que contribuyeron a «asegurar los ahorros de los ciudadanos y restablecer el crédito, sostener la estabilidad financiera del sector bancario, apoyar a hogares y empresas, y evitar el contagio al sector».

«¿Quién hubiera tenido que afrontar el pago de los 242.000 millones que estaban garantizados y que no estaban dotados?», se ha preguntado el presidente de la entidad española, que ha asegurado que habría sido el Estado quien tendría que haber hecho frente a ese coste, que es «4,5 veces el importe invertido en el rescate». «Y no solo eso, además había otros 245.000 millones en depósitos que no estaban garantizados y cuyos titulares muy posiblemente habrían perdido todo», ha añadido.

En su participación en el seminario organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el presidente de Bankia ha reflexionado sobre los principales retos que afronta el sector y que, en su opinión, se resumen en «la reputación e imagen, el desafío que supone el cambio de hábitos de los clientes y la rentabilidad». En este último punto ha centrado su discurso y ha dicho que la rentabilidad está impactada por los tipos de interés, «que nos afecta a todos los bancos que operamos en la UE».

«Nos encontramos en una situación de tipos de interés negativo por una razón muy sencilla: si simplificamos mucho la actividad de un banco, al final lo que hace es recibir dinero con una mano y prestar con otra y, como contraprestación, se crea un diferencial. Cuando la situación se torna en tipos de interés negativos, el activo lógicamente baja y, por contraposición, el pasivo no puede bajar de igual manera porque tiene el tope del 0%», ha indicado durante su ponencia.

Al ser preguntado por una posible fusión con Sabadell, José Ignacio Goirigolzarri ha dicho que el último plan estratégico de la compañía «contempla que no haya cambios en nuestro perímetro».

Sobre la posible privatización de Bankia, ha dejado claro que el momento no es el mejor y que, en cualquier caso, la decisión la tiene que tomar el propietario de las acciones, que es el fondo de rescate español, el Frob, que controla un 61% del capital.