El presidente de Caixabank, Jordi Gual, en Santander
El presidente de Caixabank, Jordi Gual, en Santander - APIE

Jordi Gual espera que la prolongación de los tipos bajos sea «puntual»

El presidente de Caixabank ha destacado que no se plantea en ningún momento trasladar la política del BCE a la clientela

SantanderActualizado:

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha dicho que la política de tipos bajos del Banco Central Europeo (BCE) «tiene efectos adversos en la intermediación financiera y, por tanto, hemos de esperar que sea una prolongación puntual y que poco a poco se continúe en la senda del restablecimiento de la normalidad financiera con la retirada de los estímulos a medio y largo plazo». En este sentido, el máximo dirigente de la entidad española ha añadido que «los tipos negativos son una situación anómala que no debiera prolongarse más en el tiempo y nosotros no nos hemos planteado en absoluto trasladar a la clientela», y ha querido aclarar que Caixabank no va a modificar su plan estratégico, presentado en noviembre del año pasado, a pesar de los tipos bajos.

«Es obvio que la política de tipos bajos tiene dos ejes que se contraponen: empeora el margen de intereses y contribuye a disminuir la morosidad, permiten que el crecimiento económico se prolongue. No sé qué efecto va a dominar».

Así lo ha indicado durante su intervención en la conferencia «El sector financiero ante los nuevos retos. La banca ética y responsable», que forma parte del curso de verano organizado en Santander por la Asociación de Periodistas de Información Económica y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Gual se ha mostrado partidario de la nueva ley hipotecaria, que se ha hecho efectiva esta misma semana: «Es bienvenida, aportará seguridad jurídica y, por tanto, esperamos ir hacia una tendencia de mayor tranquilidad». Ha aprovechado que Caixabank no tiene una política de trasladar al cliente los nuevos gastos que asume ahora la banca.

Preguntado por el nuevo presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, el empresario independentista Joan Canadell, líder de la candidatura impulsada por Assemblea Nacional Catalana, el máximo dirigente de Caixabank se ha mostrado prudente: «Habrá que ver cuál es la ejecutoria de la nueva dirección en este órgano importante que puede contribuir al desarrollo económico en el área de Barcelona y Cataluña. Estamos confiados de que se pensará en los intereses generales».

Sobre el ERE que ha llevado a cabo la entidad y que afecta a 2.023 empleados de toda España, ha dicho que se ha realizado de manera «voluntaria» y que «obedece a cuestiones organizativas», por lo que desde Caixabank están «muy tranquilos de que se ha hecho correctamente».

El presidente de la entidad española ha reflexionado sobre los desafíos de la transformación digital y de la revolución de los datos que, como ha manifestado, representan “un cambio estructural en nuestra economía y también en el sector bancario” y afectan a «cuestiones de competencia, de privacidad y al uso que hacen de los datos todos los agentes económicos». «Estamos viviendo momentos de gran convulsión en el ámbito tecnológico, con retos como la revolución de los datos o el desarrollo de la inteligencia artificial, que modifican el mercado de trabajo y tienen importantes efectos en ámbitos como la privacidad, que afectan a cuestiones éticas profundas de nuestra condición humana», ha señalado.

Gual ha añadido que «los agentes sociales y, en particular, las empresas, debemos asumir nuestra responsabilidad para que lo que ha quedado de dañino de los efectos de la crisis sea asumido por el conjunto de la sociedad y tengamos una transición justa hacia los nuevos paradigma»”.

Respecto a la transformación digital, ha reconocido el «enorme» potencial de las plataformas digitales y que el tratamiento de grandes cantidades de datos les permite “ser muy competitivas”. «Desde empresas como CaixaBank podemos competir contra estas plataformas en base al uso responsable de los datos de nuestros clientes», ha resaltado.

Otro de los temas que ha tratado durante su ponencia ha sido la irrupción de las fintech, es decir, los operadores que ofrecen servicios financieros a través de la red, ha afirmado que «han gozado de las ventajas del desarrollo de la computación en la nube, que les permite acceder a la industria sin grandes inversiones comparadas con las realizadas por los operadores bancarios tradicionales», pero ha añadido que los bancos han reaccionado de manera «ágil» al reto que han planteado las fintech gracias a que «han rediseñado la experiencia del cliente, se han desarrollado capacidades analíticas, se ha renovado la arquitectura de sistemas y se han automatizado internamente los procesos gracias a las nuevas tecnologías».

Junto con las fintech, el presidente de CaixaBank también ha dedicado una parte de su discurso a las denominadas big tech (Google, Amazon, Facebook y Apple), de las que ha mencionado que su principal activo es «el acceso a los datos»: «Cuantos más usuarios, más valor tienen las propias plataformas, lo que les permite ganar escala de manera muy rápida».

Gual ha admitido que «el sector bancario no es ajeno a la eventualidad de ser invadido por ofertantes de otros sectores», pues «desde las propias administraciones se están propiciando cambios regulatorios que pueden facilitar la entrada de estos competidores en el sector». Respecto al papel que ocupan las entidades bancarias en este escenario, ha destacado que «desde la banca también podemos competir y lo estamos empezando a hacer ya en el puro mundo de las plataformas digitales».