El ministro de Economía, Luis de Guindos
El ministro de Economía, Luis de Guindos - EFE

De Guindos pide «rapidez» al BBVA en su investigación sobre el excomisario Villarejo

El vicepresidente del BCE no acometerá su primera subida de tipos hasta después del verano en función de la evolución de la tasa de inflación y de la economía

ABC
MADRUDActualizado:

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha pedido este lunes "rapidez" al BBVA en la investigación interna que se lleva a cabo para esclarecer la relación de la entidad con el excomisario Villajero. "El BCE espera las conclusiones" de la investigación interna que está llevando a cabo el BBVA. "Vamos a ver los resultados". "Los más interesados en que concluya son los gestores de la entidad", ha asegurado de Guindos.

El vicepresidente del BCE ha respondido así durante su intervención en una jornada organizada por Deusto Business School y KPMG y en respuesta a una pregunta acerca de cómo puede afectar a la reputación del sector financiero casos como la supuesta relación entre el expresidente de BBVA Francisco González y el excomisario José Manuel Villarejo.

En este sentido, de Guindos ha reconocido que la reputación es sin duda "el principal activo" de un banco, y "es vital" para las entidades. Por ello, ha pedido "rapidez" al BBVA en su investigación sobre este asunto, cuyas conclusiones, el BCE esperará y "valorará".

Desaceleración en la zona euro

Por otro lado, el vicepresidente del BCE ha apuntado que la desaceleración experimentada en la zona euro y en el conjunto de la economía global invita a abordar con prudencia las decisiones de la política monetaria. De Guindos ha subrayado que el instituto emisor no acometerá su primera subida de tipos hasta después del verano en función de la evolución de la tasa de inflación y de la economía.

"El perfil de desaceleracion es bastante evidente", ha reconocido el vicepresidente del BCE, quien ha señalado que probablemente las nuevas previsiones macroeconómicas del BCE, que se publicarán en marzo, "no serán muy diferentes de las publicadas por la Comisión Europea", que rebajó seis décimas la semana pasada el crecimiento de la zona euro.

En cuanto a los precios, se prevé que la inflación general seguirá desacelerandose en los próximos meses. "Esperamos que la inflación subyacente se acelere a medio plazo a pesar de que la inflación general mantenga una tendencia a la baja en los próximos meses", declaró el exministro español de Economía, Industria y Competitividad.

No obstante, el vicepresidente del BCE ha subrayado su confianza en que la evolución económica permite tener confianza en que se acabará teniendo convergencia con el objetivo de inflación y ha apuntado que, tal y como puso en evidencia la institución en su última reunión de política monetaria, los riesgos a la baja son mayores y por tanto "las decisiones de política monetaria se adoptarán con mayor prudencia".

En este sentido, el banquero español ha reiterado que el BCE mantendrá un estimulo importante, añadiendo que no habrá subidas de los tipos de interés hasta después del verano.

Ejercicio adicional a los test de estrés

Por otro lado, De Guindos, ha dicho que el organismo está realizando un ejercicio adicional a los test de estrés de la banca, que incluye una foto "activa" del sector, es decir, su reacción ante potenciales situaciones macroecómicas adversas. De Guindos ha recordado que la banca europea se somete a los test de estrés con el objetivo de comprobar su resistencia ante un hipotético escenario adverso.

No obstante, estos test muestran una foto estática de la banca, pero tal y como ha asegurado, los bancos reaccionan a estos potenciales escenarios adversos de diferentes formas como contrayendo el crédito o vendiendo activos.

Por ello, el BCE está haciendo un ejercicio activo "para ver qué pasaría si los bancos reaccionasen ante eso", y cuál sería su impacto, ha añadido de Guindos, que ha asegurado que está "reinvención" de los test dará una imagen complementaria de la banca europea.

En este sentido, ha destacado que los resultados de los últimos test de estrés pusieron de manifiesto que la situación de capital y liquidez de la banca europea es mejor que hace dos años.