El presidente valenciano Ximo Puig, ayer en Bruselas
El presidente valenciano Ximo Puig, ayer en Bruselas - EFE

Hacienda desmiente que obligue a Ximo Puig a recortar ahora 365 millones

La Generalitat decía que el ajuste era obligatorio para recibir el «extra FLA». pero el Ministerio lo niega

VALENCIA / MADRID Actualizado: Guardar
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La Generalitat valenciana vendió un ajuste de 365 millones aprobado en septiembre como un paso obligado por Hacienda para poder acceder al remanente del Fondo de Liquidez Autonómica, el llamado «extra FLA», pero el Ministerio niega a ABC que eso sea así. La versión del departamento supone un golpe al discurso que mantiene el Ejecutivo valenciano. Su presidente, Ximo Puig, se reunió el pasado septiembre con María Jesús Montero. Un encuentro en el que, según informó, el Gobierno central se comprometía a aliviar de forma momentánea la tesorería con un adelanto del extra del FLA antes del 9 de octubre. Unos 250 millones de euros (que finalmente han sido 365, el equivalente a la cifra de los ajustes) que llegan para aliviar los problemas de tesorería de la región, a la espera de que se desbloqueen las entregas a cuenta en plena campaña electoral.

El envío de esa cantidad, aseguró entonces el Ejecutivo de Puig, estaba condicionado a la presentación ahora de un Plan Económico Financiero (PEF) que incluyera recortes, que iban a hacer en planes de barracones o vivienda social. Sin embargo, ahora Hacienda niega que los exigiera dentro de ese documento, algo que ya afirmó respecto a las entregas a cuenta, desmintiendo, de nuevo, al Gobierno de Puig. Desde el Ministerio explican que la Generalitat, al incumplir el objetivo de déficit el año pasado, ya debía remitir hace meses al Ministerio un plan con los ajustes pertinentes. Este requisito ya habilitó a la región a acceder al FLA, los préstamos a bajo coste que el Estado concede a las comunidades incumplidoras que lo solicitan. Por tanto, ahora no era necesario aprobar un nuevo ajuste.

Situación crítica

Más allá de eso, el estado de las cuentas de la región es crítico. La Comunidad Valenciana fue, con Murcia, la región con más déficit el año pasado al cosechar un agujero del -1,29% del PIB y la peor situada en términos absolutos, al gastar la Generalitat 1.456 millones más de lo que ingresa. Una situación que, a la vista de las líneas presupuestarias del Ejecutivo de Ximo Puig, no tiene visos de mejorar. En abril fue la única comunidad a la que la Autoridad Fiscal reclamó al Ministerio de Hacienda que interviniera vigilando sus cuentas y reclamando con más detalle las medidas que iba a adoptar. El organismo denunció que la región lleva dos años aumentando el gasto a ritmos superiores del 6%, con medidas como la recuperación del canal público de televisión. En año de elecciones, hasta julio, la región incumple la regla de gasto -que lo limita a un alza del 2,7%-, al disparar su desembolso un 6,8%. Su déficit hasta dicho mes alcanza el 0,56% del PIB, cinco veces más que el objetivo para todo el año.

Durante las últimas semanas, los principales cargos del Ejecutivo autonómico conformado por PSPV-PSOE, Compromís y Podemos-Esquerra Unida han repetido de forma casi constante que el Gobierno central les obligaba a llevar a cabo los recortes. Enviado ya el plan, el debate en el seno de la Generalitat se centra ahora en los presupuestos. Lo más probable es la prórroga de los de 2019. Las cuentas del presente año eran expansivas y contaban con una previsión de ingresos irreales.