Un avión de Ryanair aterrizando en el aeropuerto de Valencia
Un avión de Ryanair aterrizando en el aeropuerto de Valencia - REUTERS

Las negociaciones entre los sindicatos y Ryanair se suspenden hasta principios de septiembre

Los representantes de los trabajadores valoran positivamente la actitud de la aerolínea pero insisten en la falta de acuerdo

J. T.
MADRIDActualizado:

La reunión entre representantes de Ryanair y de los sindicatos USO y Sitcpla ha concluido con la suspensión de las negociaciones hasta principios de septiembre. La compañía y ambos sindicatos se han reunido durante doce horas en una maratoniana negociación convocados por la Dirección General de Trabajo. El objetivo era llegar a un acuerdo entre los tripulantes de cabina y la firma, después de la huelga del pasado 25 y 26 de julio en la que la aerolínea canceló 400 vuelos en España -y 600 en toda Europa por las protestas de Bélgica y Portugal-.

Pese a que las centrales entraron con escasas esperanzas de acuerdo, y durante el día se mostraron optimistas, el resultado del encuentro ha sido la falta de entendimiento. A lo largo del día el clima había ido mejorando, incluso fuentes sindicales han llegado a apuntar que el acuerdo «estaba cerca», ante la renovada voluntad de negociar de Ryanair a sus demandas. Ambos entes señalan que, «a pesar de los avances en cuanto a la actitud y diálogo» por parte de la aerolínea, el resultado sigue siendo «falta de acuerdo».

El cambio de actitud, según apuntan los sindicatos, podría estar motivado por el aluvión de movilizaciones de los trabajadores de la aerolínea en el resto de Europa, que ayer tuvieron un nuevo repunte. Las diferencias de los trabajadores apuntan al corazón del modelo de negocio de Ryanair, ya que los sindicatos piden a la aerolínea que aplique la legislación de cada país en el que opera a sus trabajadores. Por ejemplo, en España Ryanair mantiene a la mayor parte de sus trabajadores bajo el sistema laboral irlandés. Los tripulantes de vuelo en nuestro país también reclaman libertad sindical e igualdad de condiciones entre contratados y subcontratados. Al término de la reunión representantes sindicales han insistido en que «se han mantenido firmes en que la máxima es la aplicación de la legislación española a todos los contratos, tanto los directos como los efecutados a través de las agencias de contratación de Ryanair».

La petición de estar bajo la legislación de cada país es similar a la que han realizado, en este caso los pilotos desde otros países. En Irlanda han convocado huelga el 3 de agosto, mientras que ayer se sumaron para el 10 de agosto los pilotos de Suecia y Bélgica. Holandeses y alemanes amenazaron también ayer con sumarse, estos últimos con un aviso de 24 horas si la firma no se pliega a sus demandas antes del 6 de agosto.

Ryanair pidió en un comunicado que en caso de movilizaciones, se le avise con siete días de antelación, aunque la legislación germana habilita a hacerlo de un día para otro. La firma teme que en Alemania y Holanda se pongan de acuerdo con Bélgica y Suecia para hacer el paro el 10 de agosto. El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, advirtió la semana pasada que reduciría flota y rutas, y procedería a despidos en invierno si prosiguen las huelgas.