El presidente de la Asociación de inspectores de Hacienda, José Luis Groba
El presidente de la Asociación de inspectores de Hacienda, José Luis Groba - ABC

Los inspectores de Hacienda piden poder actuar como detectives, de incógnito

El colectivo reclama un estatuto para que la Agencia Tributaria pague a confidentes y centralice el cobro de todas las deudas frente a las autonomías

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Los inspectores de Hacienda han redoblado sus esfuerzos para que el Ministerio dote de un estatuto a la Agencia Tributaria que multiplique sus poderes. Entre las propuestas que incluyen, el colectivo pide que los inspectores puedan actuar como detectives sobre los contribuyentes, vigilando de incógnito a presuntos defraudadores sin que estos sepan que están bajo el control del Fisco. Asimismo, reclaman poder pagar a confidentes con cargo al presupuesto de la Agencia Tributaria para estrechar el cerco sobre la economía sumergida.

La Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado, que celebra hoy y mañana el XXVII Congreso del colectivo en Sevilla, hará llegar al ministro Cristóbal Montoro esta propuesta de estatuto. Esta no es la primera vez que los inspectores reclaman que el Fisco tenga un estatuto para reforzar sus competencias. En las recomendaciones entregadas a Hacienda, los inspectores piden que Agencia Tributaria pueda incrementar su presupuesto de forma adicional con el 18% de lo que liquidan por actas, un porcentaje que ahora es hasta el 5%. El porcentaje del 18% era el que regía hasta 2002, año en el que el límite se bajó al 5%.

Sin embargo, desde entonces tampoco se ha agotado este umbral. La asociación de inspectores calcula que si en este periodo se hubiese aplicado el 5%, el total de créditos generados hubiese engordado las cuentas de la Agencia Tributaria en 2.415,58 millones de euros, con 127,9 millones más cada año de media.

Unos recursos que hubiesen permitido la contratación de entre 1.700 y 4.900 funcionarios más para la AEAT, según su cualificación y salario. Ello redundaría en un aumento recaudatorio de entre 1.122 y 926 millones por lucha contra el fraude, que el año pasado fue de 14.882 millones. En la actualidad, el Fisco cuenta con 25.429 empleados

Los inspectores piden que el Fisco pueda incrementar su presupuesto en base a este 18% que antes se establecía. "De esta forma seríamos autosuficientes, la Agencia Tributaria no necesitaría de transferencias del Estado", ha señalado el presidente de la Asociación, José Luis Groba. La rentabilidad de los funcionarios tributarios no ha dejado de crecer en los últimos años. Desde 1996 a 2015 se ha pasado de una rentabilidad de 4,5 euros por cada euro invertido en personal a 9,64 euros, ante el incremento de la recaudación por lucha contra el fraude

Las peticiones de los inspectores tratan de aumentar además las competencias de la Agencia Tributaria. Así, reclaman que el Estado pueda centralizar bajo su figura el cobro de deudas, frente a entes territoriales como las agencias autonómicas y locales, así como determinadaslas deudas de responsabilidad civil generadas en tribunales y juzgados. Estas instituciones se integrarían en un "sistema de red" para intercontectarse y homologar sus procesos. Otra sugerencia de los inspectores es que se integre la actual Dirección General del Catastro en la Agencia Tributaria.

Mayor independencia de la Agencia Tributaria

Otro de los objetivos de las peticiones de los inspectores es aumentar la independencia de la Agencia Tributaria. Para ello proponen que el director general sea elegido por el Congreso de los Diputados cada cinco años, para así blindarse ante eventuales periodos de inestabilidad política. Y exigen que el secretario de Estado de Hacienda, que también es presidente de la AEAT, sea apartado de esta última función.

En contrapartida, el director de la Agencia Tributaria debería comparecer ante el Congreso de los Diputados cada tres meses. Al mismo tiempo, las propias administraciones territoriales podrían participar en la gestión de la Agencia.

El Estatuto además aseguraría una vigilancia más estrecha de la corrupción y de los políticos, reforzando la Fiscalía del ramo, integrando unidades de otros departamentos y estableciendo planes de control más flexibles.